REUNION ZENITHCIENTOS ( Vista desde el otro lado)
-¡ Voy a buscar una mesa cerquita de la piscina!
- Manolo, es mejor dentro. ¿ No ves que así estamos más cerca del bufé?, Ve tu primero que yo voy al camarote a..... dejar las cosas.
Manolo P.. , 65 años, casado, crucerista por casualidad, ya que el viaje ha sido un regalo por su jubilación, espera impaciente el ascensor para subir a la cubierta Marina. Había pasado todo el día en un autobús y lo que le apetecía era tomar una cerveza fresquita al lado de la piscina.
- Y el ascensor que no llega. ¡ Al fin!
- ¡ Lleno!
- ¡ Coj.. con el ascensor, ! Más vale subir andando.
Cinco plantas hay desde la cubierta de embarque hasta la cubierta Marina. Cinco veces se acordó de los ascensores del barco y de la madre que los parió, pero ya estaba allí y con una cerveza en las manos todo se ve de otro color. Iba a entrar en el salón del buffet para buscar mesa cuando en el camino encontró a un par de jovencitas en bikini disfrutando del sol del Báltico. Como buen "satirón", pensó que la mejor manera de tomar la cerveza era con una "buena vista" y sin pensarlo, busco una mesa desde donde contemplar el "paisaje". Ya buscaría una excusa para su mujer.
Allí estaba tan contento, que no se percató de la presencia de varios individuos que se estaban poniendo alrededor con sus mesas.
- Perdone ¿esta libre? Le pregunto una mujer con acento argentino.
- No, está ocupada. Gruñó malhumorado mientras la miraba de reojo. ¡ Joder, con la argentina!
Algo pasaba allí ¿seria un bingo?
Mientras esto ocurriía, las dos chicas habían volado y él se encontraba rodeado por casi 100 personas con camisetas azules que habían tomado posesión de aquella parte de la piscina.
- Manolo ¿ qué haces aquí? ¿No te dije que entraras en el buffet? ¡ Nunca me haces caso!
- Es que no había sitio dentro y aquí se está más fresquito, además, ves esta gente, seguro que hay bingo. Ahora voy por la comida.
Al rato aparece Manolo con dos platos llenos de todo tipo de bocadillos y aceitunas.
- Manolo que gente más rara, ¿qué pone en las camisetas? umm...Zenith... ¿ seguro que hay bingo?
Manolo casi se atraganta con el bocadillo cuando uno con barbas y ataviado con una gorra de marino empezó a vociferar.
Se tuvo que tragar el discursito entero
- Ves, seguro que ese es el que da los números.
- Pues yo creo que están rifando algo, porque mira la figura de "quijote" que lleva esa rubia.¡ Manolo cómprale una papeleta que me gusta!
- Espera mujer que voy por otra cervecita, ahora te la compro.
Al volver, Manolo se dio de cara con la argentina de antes que venia llorando. Al verla, sintió lastima e intento consolarla:
- Mujer no se apure que a mí tampoco me ha tocado.
¡Como lloraba Maria!
Pero no le dio tiempo a decir nada porque en ese momento tropieza y derrama la cerveza encima de su mujer, los gritos de ella no se oyeron porque fueron tapados por las carcajadas de los presentes que festejaban el chiste que había contado uno de ellos,
Lancelot contó un chiste
Pero claro Manolo no lo sabia y achuchado por su mujer fue a acharle coj... al que parecía el jefe de aquella banda.
- Manolo como permites que se rían de mí.
- Tranquila que me van a oír.
¡Encima estaban armados!
¡Quien se atrevia con estas!
Pobre Manolo, al ver al personal se lo pensó mejor y aprovechando que todos se iban a la escalera a hacerse fotos, volvió hacia su mujer:
- Ea, ya los he mandado al caraj......
- Manolo eres un machote ¿ sabes de que me están entrando ganas? Dijo con voz de... ya me entiendes.
- Si, de más bocadillos, espera mujer que voy a por otra cervecita...
Ajenos a aquella escena, el grupo realizó su acto de confraternización con un exito sin precedentes.