Y sigo otro poquito.
Siguiente escala:
Agadir. Llegamos allí en día festivo, ya que se celebraba el final del Ramadan.
Ésta es la ciudad de veraneo y playera de Marruecos. Salvando la distancia, imaginaos Marbella o Salou.
Totalmente reconstruida tras el terremoto de 1960 (nuestro taxista nos dijo que su abuelo materno murió por su causa). Carece de interés.
En taxi nos trasladamos a Taroudant, que se encuentra a 85 Kms. Los taxis, allí, son colectivos. Me enteré después, cuando le pregunté a nuestro taxista por qué había tanta gente haciendo auto-stop :o por la carretera y por qué nos miraban tan mal cuando pasábamos de largo. No sé cómo se las apañarán después para hacer el cálculo y pagar, pero estaba claro que como éramos extranjeros, el taxista no iba a parar y subir a nadie más. ¡Ah! y antes de partir de Agadir tuvo que acudir a un puesto de policía y le dieron permiso para salir de allí y llevarnos a Taroudant.
A esa ciudad, Taroudant, que está rodeada por una muralla inmensa y preciosa, la llaman "la pequeña Marrakech". De camino, nos acompañaban a lo lejos las montañas del Atlas. El panorama alternaba zonas desérticas y otras llenas de cultivos de naranjas. También, restos de invernaderos.
Tiene un enorme zoco y, al parecer, su artesanía bereber es muy cotizada, pero al ser día festivo, casi todo estaba cerrado y este taxista, también empeñado en que compráramos, nos llevó a un par de tiendas cutres antes de trasladarnos a una preciosa.
¡Lástima de no ser una rica yanqui!. La tienda estaba situada en un palacete del s. XIV. El artesonado era genial y allí si que habían verdaderas antiguedades y objetos de artesanía. Me quedé enamorada de las lámparas, hechas con vidrio, bronce y hueso de camello.
Bueno, una pequeña vuelta por la desierta Taroudant (todo el mundo papeando para resarcirse del ayuno) y cuando ya empezaba la gente a salir a la calle, otra vez al taxi y al barco.
Curioso de ver cómo conducen :eek: y los medios de transporte. La gente va colgada en los camiones, en la parte de atrás de las furgonetas, los padres llevando al niño enmedio en una moto (sandwich) y en burro. Suerte que no había mucho tránsito.
Como que era fiesta, tampoco habían rebaños de cabras y me perdí la imagen de éstas subidas en los arboles de argán (con su fruto se obtiene un aceite que sirve para cocinar y para preparar perfumes, aceites de masaje, etc.).

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