SINGAPUR
Empiezo por esta escala ya que hicimos unos días previos antes del crucero. Reservamos el avión por nuestra cuenta y estuvimos tres noches antes en Singapur alojados en un hotel en la zona de Clark Quay y comiendo en los Hawkers.
Así que durante todo ese tiempo del que disponíamos previamente, nos dedicamos a patearnos toda la zona de Clark Quay, del Marina Bay Sands, Gardens by the Bay, Chinatown, Little India y Barrio Árabe. Y lo hicimos todo andando, excepto para ir a Little India que fuimos en metro. Andando se puede hacer perfectamente; sí hace mucho calor, sí se suda como un pollo, pero patearse una ciudad es como mejor se disfruta, por lo menos para mí. Te puedes parar cuando quieras, tirar las fotos que te de la gana y no tienes a nadie que te ponga tiempos o recorridos.
Por si puede ser útil nuestra experiencia, diré que subimos al Marina Bay Sands pagando la entrada (28 dólares por cabeza). A mí no me mereció la pena pagar ese dinero por subir a la terraza, no me llenó la visita. Pero simplemente es una opinión, y no todos somos iguales en gustos. Ahora, si volviera otra vez sin saberlo, volvería a subir, sobre todo por no irme de un sitio que está tan lejos con la sensación de no haber subido.
Por si a alguien le interesa la experiencia os diré que la primera noche fuimos al Hotel Raffles a tomar el famoso Singapur Sling comiendo cacahuetes y tirando las cáscaras al suelo. La experiencia para mi gusto, genial, pero el precio del Singapur Sling una pasada de caro (75 dólares los dos, osea unos 50€).
Nos dejamos Sentosa Island para el día que hacíamos escala en Singapur, y el Jardín Botánico junto con el Jardín de las Orquídeas para el día del desembarque.
El día de la escala en Singapur fuimos a Sentosa Island. No tiene ningún secreto llegar allí. Cogimos el metro al desembarcar (está muy cerca andado y hay un montón de carteles que te van guiando hasta el lugar) y nos bajamos en la parada de Harbourfront, donde enlazamos con el Sentosa Express que tiene tres paradas en la isla. Nosotros no íbamos a las atracciones. Queríamos ver las playas artificiales y nos bajamos en la última parada (Beach Station). Volvimos al barco de la misma forma.
El día del desembarque teníamos el problema que tiene todo el mundo, el equipaje. Creo que tomamos la mejor solución: utilizar el servicio de envío del equipaje al aeropuerto que hay en la terminal de cruceros. Por 65 dólares (unos 43€) enviamos las cuatro maletas (dos maletas y dos trolleys) que luego recogimos al llegar al aeropuerto sin ningún problema. Si hubiéramos cogido un taxi, pagado consigna y regresado a Singapur, nos hubiera salido bastante más caro según los cálculos que hicimos. De esta forma nos ahorramos dinero y un viaje de ida y vuelta al aeropuerto.
Con las maletas a buen recaudo nos fuimos en metro hasta la parada de "Botanic Gardens" que está a la entrada del Jardín Botánico. Así que hicimos nuestras visitas a los jardines correspondientes a patita. Entretanto fuimos a comer a un Hawker, y cuando llegó la hora de ir al aeropuerto lo hicimos en metro por 2,80 dólares cada uno (1,82€).
Me voy al gimnasio y luego sigo

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