Al margen de lo fabuloso que ha sido nuestro crucero, Grand Mistral, 6-7-2009, Atenas-Estambul quisiera destacar un hecho bastante desagradable que nos sucedió el día 9, jueves, cuando nos disponíamos a desembarcar para realizar la visita a El Cairo-Pirámides.
Muchos de vosotros, sobretodo los que habéis seguido nuestro hilo en Compañeros de Cruceros de Iberocruceros, sabréis que organicé la visita a las pirámides, con una agencia local.
Os lo explicaré de manera cronológica, intentaré no dejarme detalle alguno y que cada uno saque sus propias conclusiones. Independientemente a todo lo que relate y a priori, quiero dejar bien claro que volveré a viajar en el Grand Mistral porque, sencillamente, me encanta.
Día 6 de Julio, llegada al aeropuerto de Atenas y una vez recogidas nuestras maletas, salimos a tomar los buses lanzadera para el barco, momento en el que observo a una empleada de excursiones con un cartel con mi nombre y el de mi esposa. Nos acercamos a ella, nos presentamos y esta señorita nos comentó el motivo de su presencia allí, con un autobús de los grandes a nuestra disposición, completamente vacio de pasajeros en el que nos trasladaron al Barco.
Durante el trayecto, la Srta. nos informó que tenían conocimiento que yo había organizado con una agencia local la visita a el Cairo-Pirámides (de Efeso no dijo nada) y que había recibido ordenes de sus superiores para igualar las condiciones económicas de dicha visita y además nos invitarían a comer.
Yo le comenté que se lo agradecía pero que no. Que a dos días de la visita yo no podía cancelar la reserva que había realizado con la Agencia. Añadí, que Iberocruceros había tenido tiempo de sobras para contactar conmigo y que a esas alturas lo dejaba todo tal cual. En ese momento me di cuenta que ellos también leen el foro y no les gusta que organicemos visitas porque dejan de ingresar un dinero.
La Srta. hizo una llamada con su móvil y me comentó que había informado a su “jefe” todo lo que yo le había dicho instantes antes y que a éste le gustaría hablar conmigo. Le dije que de acuerdo pero que no iba a cambiar de opinión.
Llegados al barco, me esperaba este Sr. (no recuerdo su nombre) y de manera muy educada y cortés, que todo hay que decirlo, me dijo absolutamente lo mismo que la Srta.. Le repetí lo mismo que a ella y cuando vio que no cambiaba de opinión añadió que era responsabilidad del barco los pasajeros que realizaban las excursiones con ellos pero en este caso sería responsabilidad mía lo que pudiera sucederles a las otras 34 personas que me acompañaban en el caso de suceder algún incidente.
Le dije que eramos un grupo de amigos y que cada uno se responsabilizaba de si mismo, motivo por el que yo no iba a asumir tal responsabilidad. Insistió por activa y por pasiva y al observar que yo me mantenía firme en mi decisión me comentó que lo podría en conocimiento de sus superiores y que ya me dirían alguna cosa. Lógicamente no le gustó.
Día 7 de Julio, poco antes de la Kedada con el resto de compañeros, coincidí casualmente con esta persona y tras saludarnos me comentó que su superior, es decir, el director de crucero Sr. Cristian Luchetti quería hablar conmigo. Yo, algo agobiado por este tema le dije que con cuantas personas más iba a tener que hablar a fin de zanjar esta situación que se estaba convirtiendo poco menos que en incomoda. Finalmente le dije que vale, que hablaría con él cosa que NO hice.
Posteriormente, durante la Kedada observé tanto al director de crucero como al Sr. mencionado con anterioridad merodeando por la zona y creo yo que con la intención de hablar conmigo, ya que sus miradas iban dirigidas hacia mi persona así como hacia el grupo que allí se había concentrado. Debo decir que el simulacro de emergencia me salvó de tal entrevista.
Día 8, yo con la mosca tras la oreja todo el día, esperando que en cualquier momento se me acercara alguien para hablar conmigo. Transcurrió el día sin más.
Dia 9, visita a El Cairo-Pirámides. Tal y como habíamos quedado con el resto de compañeros nos personamos todos en recepción a la espera de que salieran todos los pasajeros que visitaban con el barco, ya que tienen preferencia, cosa que entiendo perfectamente, aunque hay gente que no, todo ello siendo las 08 horas.
Una vez desembarcó todo este personal, entendí que los siguientes éramos nosotros y un grupo de portugueses de 10 o 15 personas que también iban por libre.
Iban pasando los minutos, nos decían que no podíamos desembarcar, que nos esperáramos, que cumplían órdenes, que tuviéramos paciencia, que…bla, bla, bla. Momento en el que el grupo de portugueses se mosqueó, empezó a chillar y a despotricar, personándose en el lugar el director de crucero Sr. Luchetti y tras averiguar que ese grupo no iba con nosotros los dejaron desembarcar.
Nuestro grupo de 35 personas permanecimos en el lugar otro buen “ratito” más y cuando se le pidieron explicaciones al Sr. Luchetti de tal retención, éste contestó que nosotros íbamos en buses piratas y que estábamos dificultando el desembarque al resto de huéspedes. MENTIRA. Finalmente, siendo las 09,30 horas, sin argumentos específicos para retenernos y ante el cariz que estaba tomando la situación se nos permitió la salida, una hora y media después de haber llegado al lugar del desembarque.
Esto enojó visiblemente al Sr. Luchetti que manifestó que cuando regresáramos ya hablaríamos. Ordenó a un subordinado ir a fotografiar a nuestros buses piratas. Cabe destacar el tono amenazante de esta persona y actitud poco elegante para el cargo de relevancia que desempeña en este barco de crucero. Me decepcionó su actitud ya que después de haberlo visto en otras ocasiones hablar en público y dirigirse al mismo me parecía una persona muy abierta y comunicativa, pero aquí falló.
Debo decir que “gracias” a esta retención tuvimos que anular dos de las visita programadas para esta excursión. El resto de la jornada perfecta.
Día 10. Cuando creía que todo ha pasado y ya se habían olvidado de mi de una puñetera vez, por megafonía en tres ocasiones : “su atención por favor, el Sr. G. A. R. R., camarote 90…, sírvase personarse en recepción de manera urgente” . Me llamaron al camarote otras tantas diciéndole a mi hijo que el Capitán quería hablar conmigo urgente.
Como sabía de que se trataba hice por encontrar al resto de compañeros los cuales me acompañaron a visitar al capitán.
Una vez en el despacho de tal autoridad nos comentó que había recibido una correo de parte de la dirección de Iberocruceros en la que le informaba que nuestro grupo había obstaculizado el libre desembarque de los huéspedes que visitaban el Cairo y que habíamos armado un follón de narices y otra serie de cosas que seguramente el Sr. Luchetti informó a tal dirección de Iberocruceros. Nosotros le informamos que eso no era cierto y que a nosotros sí que se nos retuvo a fin de no desembarcar durante hora y media.
Una vez comentado todo lo que hasta ese momento había sucedido, el Capitán Sr. Andrea Bardi y por la parte que a él le afectaba pidió disculpas a los allí presentes, manifestando que pondría en conocimiento de la dirección de Iberocruceros todo lo que allí se había hablado y que no tendríamos más problemas.
Le pedí que, por favor, se olvidaran de mi de una vez por todas.
Bien, esto es todo lo que sucedió. A partir de ese momento empecé a disfrutar de mi crucero, 4 dias después de mi embarque, el resto del mismo fabuloso.
Quiero hacer constar que lo que he relatado es cierto, no me he inventado nada, todo lo detallado es realidad y hay muchas personas que lo han vivido igual que yo.
Conclusión:
- Leen nuestros foros y saben perfectamente como nos organizamos, visitas, kedadas, precios, recorridos, etc…..
- Intentan disuadirte con elegancia y cortesía y cuando ven que no lo consiguen aparece el Sr. Luchetti para acabarlo de arreglar. Éste debería tomar nota de sus subordinados los cuales podrían darle lecciones en educación y saber estar, sin perder los papeles.
- Dirección de Iberocruceros, les invito a darle un buen tirón de orejas al anteriormente citado ya que una persona que trabaja cara al público debe ser más ELEGANTE.
- Viajaré de nuevo con ellos??, SI
- Organizaré alguna visita más después de este incidente???, POR SUPUESTO.
Y por descontado, soy una persona particular que no tiene ninguna agencia de viajes ni nada que se le parezca, simplemente me encanta organizar, ya sea un crucero o una barbacoa en la playa y los que me conocen lo saben.
Gracias por aguantar este ladrillo.
Saludos.