CERDANY,gracias por tus comentarios y lo mismo te digo a ver si coincidimos el proximo año y viajamos juntos,nosotros en principio tenemos pensado hacer LAS CAPITALES BALTICAS,ya te informare de todo.
Me alegro que hayas montado la excursión de POMPEYA,pues es algo que quien no lo haya visto ,no se lo puede perder,es la ciudad Romana mejor conservada ,ya que fue sepultada por la lava del VESUBIO y cuando se descubrio estaba intacta y encontraron hasta cuerpos en perfecto estado.
Teneis que coger una guia de Español ,al llegar a POMPEYA,es imprescindible para enteraros bien de todo,mirare en mis datos a ver si encuentro el precio y os lo digo.
Yo cogeria el bus con la guia acompañante ya que os sale solo por 490 €,para 50 personas y asi os va explicando la historia del lugar y os contratara la guia oficial para la visita a buen precio,si no me equivoco nos salio todo por 15 € por persona ,ya te lo confirmare.
[red]<font size="4">PEQUEÑO RELATO DE POMPEYA</font id="size4">[/red
La historia de Pompeya es de sobra conocida: una próspera ciudad romana de provincias que quedó petrificada el 24 de agosto del año 79 d.C. cuando el Vesubio condenó a ésta y a la próxima localidad de Herculano a perecer sepultadas por la ceniza volcánica expulsada en el momento de su erupción. La historia de ambas ciudades, así como la de sus habitantes, quedó congelada hasta que en 1748 comenzaron las excavaciones y salen de nuevo a la luz, marcando un poderoso influjo en el pensamiento y
las artes de occidente.
Antes de entrar en la ciudad, debemos proveernos de un plano que nos indique los hitos más importantes, así como de una buena guía que nos introduzca en las particularidades del entramado viario y de las villas que podremos disfrutar en nuestro paseo pompeyano.
No es éste el lugar para hacer una descripción sistemática de lugares a visitar, aunque es inevitable realizar ciertas recomendaciones de sitios que no debemos dejar de lado en ningún caso. Para el acceso, hay varias puertas de entrada a la ciudad, si bien la que más interesa a nuestro recorrido será la más cercana al centro de la moderna ciudad, la Porta Nocera. Este acceso nos deja junto al anfiteatro, construido en el año 80 a. C. y perfectamente conservado siguiendo el prototipo que se extiende por todo el imperio.
Dejando a un lado la Gran Palestra, llegamos a la Vía dell´Abondanza, que toma su nombre de una de las fuentes de la calle, la Fuente de la Abundancia.
Es la vía principal de la ciudad, y reúne algunas de las más interesantes villas y tabernae de Pompeya.
La calle presenta una escenografía asombrosa; pasear por la Vía de la Abundancia supone realizar un salto en el tiempo de dos mil años y sumergirnos en una ciudad viva, con anuncios electorales y publicitarios en los muros de las calles, con sus tabernas que conservan las barras y las tinajas de las que se escanciaban todo tipo de bebidas. Se trata de una calle, en definitiva, que reúne todo el comercio de la ciudad, por lo que la tipología de sus casas es diferente a la clásica, ya que
se dividen en dos pisos para dejar el piso inferior para las actividades comerciales y el superior para la vivienda. Al ser una ciudad de recreo y habitada mayoritariamente por clases acomodadas, las viviendas no llegarán a aparecer en grandes bloques de insulae, sino que la villa tradicional en sus diferentes variantes será la más extendida por la ciudad. Caminando por la Vía de la Abundancia nos encontramos con las fuentes de suministro de agua y algunos resaltes de piedra sobre el suelo también empedrado. Se trata de lo que hoy podríamos llamar pasos de cebra en su versión romana.
Los edificios que encontramos a uno y otro lado nos muestran algunas de las villas más suntuosas de la ciudad. Entre ellas, destacan las de Venus y la de Julia Feliz, con pinturas murales de tema mitológico de gran calidad. Algo interesante es pararse a observar el estado de conservación de las puertas, que mantienen su estructura metálica y las tachuelas que sujetaban la cubierta de madera, desaparecida con la ciudad en el momento de la erupción del Vesubio.
Callejear por Pompeya es una
experiencia, seamos o no unos apasionados del arte clásico. Uno de los hitos que debemos visitar es el que nos conecta con el lado más trágico de la ciudad, y es que no hay que olvidar que la perfecta conservación de Pompeya se produjo a costa de la muerte violenta de sus habitantes. Algunos de los restos de esta tragedia se han conservado en perfectos moldes en la ceniza volcánica que, inyectados con escayola, muestran la figura de los aterrorizados habitantes de la ciudad. Los rostros expresan en su más crudo realismo el terror por el que pasaron en el momento de la destrucción de la ciudad. Estas figuras están expuestas en el Huerto de los Fugitivos en una macabra vitrina en la que podemos ver a pompeyanos de todas las edades mostrando su desesperación para regocijo del turista. No debemos olvidarnos nunca de lo que estamos presenciando.
Seguimos de paseo por la ciudad y nos encontramos con el majestuoso Foro, en el que destacan como principales construcciones el Templo de Apolo y la imponente basílica.
Esta zona pública está rodeada de templos y edificios de ocio, como el odeón y el teatro. El Odeón es de un tamaño más reducido y presenta una particularidad: tenía un sistema que le permitía ser cubierto en caso de necesidad. El Teatro, por su parte, podía acoger a cerca de cinco mil personas que seguían las representaciones gracias a la perfecta acústica del edificio.
Quedan cuatro hitos fundamentales por visitar en este rápido acercamiento a la ciudad. El primero es el lupanar que, como su nombre indica, es el prostíbulo de la ciudad.
Está totalmente decorado con pinturas murales alusivas a los trabajos que en el lugar se realizaban. Otra casa interesante por sus pinturas murales es la Casa de los Vettii, en cuya puerta nos recibe un Príapo que nos da la bienvenida a su manera a una vivienda en perfecto estado de conservación tanto en lo arquitectónico como en lo pictórico.