Bueno, pues ahora os pondré algunas fotos de donde hemos estado estos días pasados. Intentaré ser breve, sólo tengo un día para poner fotos y el tiempo es muy escaso.
En contraste con la aridez del interior marroquí, aquí habrá mucha agua para refrescarse.
Un poco más al norte de donde ha estado M.A.C., justo en la costa portuguesa que mira a Marruecos, está Lagos, la población del Algarve donde pasamos la primera parte de nuestro viaje.
El mayor atractivo de este lugar es su costa, repleta de moles rocosas, grutas marinas y altos acantilados, teniendo su máximo exponente en la Ponta da Piedade.
Se pueden recorrer en barca, nosotros alquilamos una y nos llevó por dentro de este laberinto de grutas y oquedades entre rocas y mar. Tuvimos la buena idea de hacerlo a primera hora de la mañana, con la marea baja, para poder entrar en algunas cuevas con una pequeña abertura que no se pueden visitar con la marea alta, mereció la pena.
El piloto manejaba la lancha con gran pericia entre las estrechas aberturas rocosas, era todo un experto, no en vano tenía ¡83 años! (si llegamos a conocer este dato antes de subir a la barca, creo que Celia se queda en tierra

).
Sin embargo, lo más bonito de esta región está en la llamada Costa Vicentina, la que está al norte del Cabo de San Vicente, mirando directamente al Océano Atlántico, mucho más salvaje, agreste y, sobretodo, despoblada. Fijaos qué enormes playas, la ausencia de edificios y qué poca gente había. Todo un paraíso. Estas fotos son de Carrapateira:
Y éstas son de Arrifana:
Hasta donde se pierde la vista se suceden los altísimos acantilados.