Bueno, después de estar ayer guardando maletas, poniendo lavadoras y pasando fotos al ordenador, podemos decir que hemos terminado el crucero con Pullmantur por el Baltico.
¿Resumen? No volveré a hacer un crucero con Pullmantur NUNCA más. Hemos realizado tres cruceros, todos con Pullmantur, y se ha notado muchísimo la bajada de calidad y trato con respecto a los anteriores. Nos hemos sentido en muchas ocasiones como que estorbábamos en el barco.
El barco en sí correcto, ya sabíamos que no es un barco de lujo, pero para lo que estás en él... El camarote pequeño, pero al ver las camas superiores (literas) llega el primer problema. Una de ellas si te apoyas, se viene casi medio metro abajo. Llamamos a la camarera y nos dice que están con las maletas, que luego lo mira... Al final, conseguimos que nos arreglen la cama a las 23.30 de la noche, tras dos visitas a recepción y otras dos conversaciones con la camarera. Empezamos bien.
Antes de acostarnos, me voy a afeitar, y cuando termino, el tapón del lavabo no se puede quitar. El grifo está roto y se tiene que quedar toda la noche el agua acumulada, y a la mañana siguiente otra visita a recepción, porque la camarera ni se le ve ni se le espera. Bueno, puede ser que hayamos tenido mala suerte con el camarote, que vamos a hacer.
En el buffet se nota la bajada de calidad y de variedad, al menos con respecto a los anteriores cruceros que habíamos hecho con Pullmantur. Al final comes, pero el punto que tenía el poder elegir entre muchas opciones se ha acabado. Por ejemplo, embutidos en el desayuno: aparte de jamón cocido y queso, en el desayuno diariamente iban rotando: un día jamón cocido, queso y mortadela; al día siguiente, jamón cocido, queso y chorizo, al otro jamón cocido, queso y salchichón, y luego vuelta a empezar. EN cantidad si es verdad que hay para hartarte, siempre y cuando llegues a las horas establecidas, porque si el desayuno era hasta las 10:00, a las 10:01 estaba casi todo recogido, y ya no tenías opciones.
En el buffet de mediodía pasaba lo mismo, poca variedad tanto en comida como en postres, los cuales han dejado mucho que desear. Era una de las cosas que mas hemos echado de menos, ya que salias del crucero comentando las cosas tan buenas que habíamos comido, y este año, ni fu ni fa. Ni en el buffet ni en la cena ha habido ningún postre de los de repetir.
Lo del restaurante era caso aparte. En otros cruceros, tanto al desayuno como en la comida, si estabas un poco harto de buffet te ibas al restaurante, y era otra cosa. Esta vez, la mayoria de las veces bajabas a desayunar y te decían que no abrían en el desayuno (aunque en el diario de a bordo decían que si), y en las comidas, las veces que abrieron era para poner OTRO BUFFET. Uno de pasta y antipasta (ensaladas y entrantes), y otro un buffet asiatico. Asi tienen que trabajar menos, y que se levante el cliente a coger su comida.
Y lo que peor hemos llevado es el personal de seguridad. Yo recordaba de otros cruceros como al llegar, le preguntaban a los niños por el día fuera del barco, te preguntaban por como lo habíamos pasado, y siempre con una sonrisa y ganas de agradar. Esta vez la cosa era diferente. Parecía que eramos delincuentes que ibamos a colarnos al barco a robar. Caras serias, respuestas no todo lo correctas que se podría esperar de un establecimiento QUE YA HEMOS PAGADO, y no barato precisamente. Incluso el día de Helsinki, estuvimos en cola en la calle lloviendo, muchos sin paraguas, mas de veinte minutos, sin que nadie de seguridad pensara en hacer algo para que sus clientes estuvieran al menos resguardados de la lluvia. Entraban veinte personas, y a esperar 5 minutos, y les daba igual.
Bueno, no quiero seguir porque los que vayáis a ir ahora debéis ir con la mente lo más abierta y limpia posible. Si tenéis alguna duda os responderé. Intentad pasarlo bien, que después de lo que pagamos creo que nos merecemos. Eso sí, si vuelvo de crucero no será con Pullmantur, porque por muy poco más creo que hay otras compañías que siguen mimando al cliente como hacía Pullmantur hace unos años.