Creo que visitáis Civittavechia y Livorno.
En junio nosotros estuvimos en un crucero que atracaba en esos dos puertos (el resto no). Cada una de esas escalas duraba unas 10 ó 12 horas.
Así que aquí os mando el extracto referente a esas dos escalas de lo que escribí al volver. Quizá a alguno le sirva de ayuda.
Al día siguiente paramos en Livorno. Como también conocíamos Florencia decidimos ir a conocer Luca. Tiene unas murallas fantásticas y alguna plaza y calles muy bonitas. No lo disfrutamos a tope porque nos hizo mal tiempo.
Para ir a Luca cogimos la lanzadera del barco (es imposible ir por tus medios porque queda lejos y el taxi es más caro porque además quiere llevarte hasta la estación que también queda lejos del pueblo en dirección opuesta al barco) hasta la plaza de Livorno (7€ i/v), de allí un autobús a la estación (2€ i/v) y billete de tren para un recorrido de 50 Km. que nos costaría unos 10€ i/v aunque no lo recuerdo bien.
Los billetes del autobús para la estación así como los del tren bien a Pisa, bien a Lucca, bien a Florencia (si se va a Lucca o Florencia no hay que comprar a Pisa ya que si se quiere bajar en Pisa y visitarla ya está incluido en cualquiera de los otros dos trayectos) se compra en un estanco que está prácticamente enfrente de la parada de la lanzadera. Una vez que se tienen los billetes (tanto para la ida como para la vuelta) el autobús a la estación sale de una parada que está también muy cerca del estanco. Creo recordar que valían los números 1 y 2 y con mucha frecuencia.
Había que cambiar de tren en Pisa (ciudad que ya conocíamos y que habíamos decidido visitar como mucho alguna plaza pero no llegar hasta la torre. Sin embargo la primera parada hacia Luca era en otra estación de Pisa que quedaba junto a la torre inclinada. Así que a la vuelta como teníamos tiempo nos bajamos allí. Dimos una vueltita y luego nos acercamos andando hasta la estación central recorriendo las calles y plazas que nos apetecía ver por aquello de dar una oportunidad a una ciudad cuyo recuerdo, compartido por miles de personas, es que es fea salvo la torre y su conjunto. Sin embargo nos gustó. Probablemente la han arreglado, han peatonalizado las calles, pintado casas... Nos resultó muy agradable.
Si a todo esto añadimos que no tuvimos que esperar más de 5 minutos a los trenes y autobuses para hacer la excursión, se puede decir que fue un día perfecto (menos la lluvia por la mañana)
El que quiera ir hasta Florencia también lo puede hacer, el billete cuesta algo más. Creo que el tren que tomamos nosotros en Livorno y que abandonamos en Pisa, continuaba hasta Florencia.
El tercer día llegamos a Civitavecchia. Puedes volver a Roma cuantas veces quieras y verás cosas nuevas. Como ya conocíamos Roma no nos acercamos ni a la fontana de Trevi, ni al Panteón , ni a la plaza Nabonna, ni al Vaticano...
Abandonamos el barco nada más abrir sus puertas. Frente a nosotros esperaban muchísimos autobuses para la gente que había contratado excursiones con el barco. Los que pagaron mucho por visitar Roma incluyendo comida volvieron descontentos porque vieron poco y la comida (carísima) no fue nada rica. Los que contrataron la excursión visita panorámica de Roma tampoco volvieron contentos porque llegaron a Roma (más tarde que nosotros), les pasearon en autobús por la ciudad sin bajarse en ningún momento. A los que les pilló el Coliseo en la zona de su ventana lo vieron, el resto en visión reducida. Como el autobús es grande no entró en las calles estrechas donde está el Panteón, la Fontana de Trevi, la Plaza ce España… Luego les llevaron al Vaticano y les dejaron que hicieran la visita por libre. Volvieron al barco antes que nosotros.
La lanzadera estaba a un lado del barco, en la parte más próxima al mar. Había dos porque la otra era para otro crucero que había atracado a la vez que nosotros. En cuanto se llena sale. A nosotros nos tocó esperar un poco por ser los primeros en llegar. La gente iba llegando poco a poco porque todos, como nosotros, venían un poco despistados buscándola. Así que para aligerar la cosa me bajé a indicar el lugar donde se encontraba.
Así que tomamos el tren para la Ciudad Eterna (9€ i/v incluidos los autobuses, metros y tranvías en Roma) Empezamos yendo a San Juan de Letrán y luego al Coliseo, los foros, la Plaza de España, la Plaza Venecia, la plaza del Populo, etc. Dimos largos paseos y también utilizamos autobuses para recorrer avenidas largas porque te permiten ir viendo sin cansarte la ciudad (hay unos microbuses que se toman en la Via del Corso que te acercan a la Plaza de España recorriendo las calles estrechas) y, en menor medida, el metro. Con eso de que los transportes públicos estaban incluidos en el billete de tren, subíamos y bajábamos de llos mismos sin ninguna pena.
Para volver cogimos un tren que hacía muy pocas paradas (hay muy pocos que vayan casi directos) y llegamos a Civitavecchia muy rápido.
Si se quiere visitar el Vaticano es mejor bajarse en la Stazione San Prieto, también hay otra dos estaciones después que tiene conexión por metro con los foros. La estación Termini es muy grande y hay que andar mucho para coger el metro además de ser muy liosa. Yo recomendaría apearse en alguna de las dos mencionadas anteriormente. Asimismo para el tren de vuelta también me decantaría por alguna de ellas puesto que es más simple. Por otro lado entre la estación Términi y la de San Pedro se tarda más de 20 minutos. De tal forma que a la vuelta estuvimos 20 minutos recorriendo las estaciones de la ciudad y otros 20 para hacer los cerca de 80 Km a Civitavecchia además de habernos estresado un poco en la macroestación a la hora de encontrar el andén, etc. A la ida lo mismo, desde la parada de San Pedro hasta la de Termini se tarda casi ½ hora. La verdad es que la utilización de autobuses fue una gran idea porque ahorras tiempo y cansancio y hay avenidas muy largas (muchos de los planos que te dan no llevan escala y cuando ves las distancias reales te sorprendes).
Recomendación: cuando se va a tomar un tren en Italia preguntad las veces que haga falta a los policías de estación, a las limpiadoras, a los pasajeros que esperan el tren, a los que ya están montados (todos ellos muy amables) sobre si es el sitio correcto para hacer el trayecto que deseéis ya que los paneles informativos en las televisiones pueden llevar a confusiones si no se leen muy bien, a veces hay trenes que tu destino es una parada más del trayecto del tren y, por lo tanto, no están indicadas en ellos… (los taquilleros no suelen ser muy simpáticos y me da la impresión de que no escuchan lo que les preguntas y te contestan cualquier cosa).
Es importante compulsar el billete antes de subir al tren en las maquinitas amarillas que hay en la estación. En caso contrario si pasa el revisor te pone multa y, por lo menos el que les toco a unos americanos en nuestro tren (no sé si por eso o por algo parecido ya que ellos le presentaron algún papel como justificante) no mostró ninguna compasión.
De todas formas todo fue perfecto y tampoco tuvimos que esperar a la llegada de los trenes, es más casi tuvimos que correr.