Miércoles 16 de Enero de 2008. 39 días antes del asesinato.
Los papeles se iban acumulando en mi mesa, el trabajo no cundía, no conseguía concentrarme en nada. Todo giraba alrededor del dichoso crucero y de la persona que se encontraba en peligro de muerte. ¿Qué teclas podía tocar? Había perdido mis contactos en la policía y no podía acudir con una historia tan peregrina a un funcionario desconocido que lo más que haría sería decirme que sí, que investigarían el asunto, para olvidarlo 30 segundos después.
Por algo había que empezar. La mayor parte de la información que había obtenido para la preparación de mi primer crucero había salido de un foro en Internet. Aún guardaba en favoritos el acceso al foro. Así que abrí el explorer y pulsé en la línea de Infocruceros.com. Y empecé a leer.
Como en la anterior ocasión me encontré con gente que ya había hecho el crucero y contaba sus experiencias y gente que iba a hacerlo y pedía información. Empecé por “atodavela” que en Enero había embarcado en el Blue Moon y pasado una semana en Aruba. Ni el barco, ni la extensión coincidían con lo que a mi me habían preparado, pero las escalas eran las mismas así que empecé a hacerme una idea de lo que me esperaba. Terminé con el relato de “huidobropier” que había pasado la semana extra en el mismo hotel en que la pasaría yo. Por el camino leí los comentarios de mucha gente, entre ellos “osdelmorca”, “fjulian”, “omar”, “salina”, “DUNA_ZGZ”, “josemaria_g_c”, “rakell”, “NOTOI007”, “Damfer.25”, “Marinero”, “mtse”, “rarosa”, “mad555”,... imposible recordarlos a todos, seguro que me dejo a alguien del que obtuve alguna interesante información. Hasta que encontré la guía que había recopilado “bibi_rodriguez “ y su posterior relato. Ya no hacía falta buscar más, ya sabía todo lo que podía saber sobre el vuelo, el barco, el crucero con sus escalas y la extensión en Isla Margarita.
El siguiente paso fue buscar a gente que hiciera lo mismo que yo. No porque esperará encontrar aquí a la persona que me había “contratado” sino para descartarla de la lista de sospechosos. ¿Qué lista?, pensé. No tenía ni la más remota idea de la gente que, saliendo de Barcelona, iba a realizar el crucero, por lo que difícilmente podría tachar a nadie. Pero era algo que me podría ser útil más adelante. La búsqueda fue decepcionante, parecía que los únicos que partiríamos el lunes 11, no ya desde Barcelona, sino desde toda España íbamos a ser Marga y yo. Solo encontré a un par de parejas que partían el 9 desde Aruba y evidentemente ni vilocha y marido, ni ermiki y esposa tenían nada que ver con el caso. No obstante nos cruzamos unos cuantos mensajes y acordamos vernos para compartir experiencias (lúdicas, por supuesto, las detectivescas eran exclusivamente mías).
Me pasé el día intentando obtener información de Pullmantur, de Aena, de agencias de viajes, ... sin éxito. Un buen amigo que tenía en la policía seguro que me hubiera echado una mano, pero hacía años que se había jubilado y le había perdido la pista cuando se fue para envejecer en un pequeño pueblo costero. No conseguí nada ni inventando historias más o menos verosímiles, ni con ruegos, ni con amenazas. La lista de pasajeros con origen en Barcelona era un misterio para mí y sin eso no podía hacer nada. La situación era absurda, ¿cómo se pretendía que ayudará a evitar la muerte de una persona de la que no sabía nada? Una muerte que podía suceder en un indeterminado lugar en el Caribe Sur y en un periodo de dos semanas.
No quería echar la toalla pero necesitaba más información. Necesitaba que alguien se pusiera de nuevo en contacto conmigo. Supuse que quien quiera que fuera utilizaría el mismo método con el que me había facilitado la documentación y el dinero, supuse que el sábado habría novedades.