Ahora hablamos un ratito del barco:
Que
el Sky sea viejo para mí fue lo de menos xque estaba remozado y tenia muy buen aspecto. Pienso que no es como un coche que con su edad ya está viejo. Tampoco los edificios se tiran abajo a los 10 años y el barco es un hotel, sólo que flotante.
En cuanto al cabeceo se nota un poco pero apenas se marea la gente. La caja de chicles de biodramina que me llevé volvió íntegra a casa (al igual que las cremas hidratantes xque las que compré en Grecia fueron geniales). Las cortinas de los camarotes exteriores son geniales, no pasa nada de luz, lo cual carece de sentido la mayoría de las mañanas xque de lo que se trata es de madrugar. El servicio de despertador ayuda mucho.
En cuanto al camarote qué queréis que os diga, chic@s, que me lo habíais puesto de tan "pèqueño" que a mí me pareció bastante grande xque yo pensaba que íbamos a practicar el sardinismo en lata pero como mucho practicamos el jurelismo en lata; son cómodos, con 20 cajones en total, un armario para cada uno, perchas suficientes, buena iluminación, mucbles adecuados y no demasiado "astillados", bien cuidado, muy limpio,... la única pega son las literas; ese partido quedó claramente ganado a favor de las literas: "literas tres encontronazos, mi cabeza tres chichones". Chapeau y recuerdos a Maurizio, nuestro camarero de habitación.
Los restaurantes geniales, la comida bien presentada aunque a veces la presentación a lo "nouvelle cuisine" te dejaba con más hambre que al sentarte (memorable el plato de tres sepias que claramente no habríamos podido comer en España x la ley anti-pezqueñines), escasita para mi gusto pero es que yo soy una zampabollos; pedía tres platos y dos postres y problema solucionado. El servicio estupendo: Karina y Walter fantásticos en la mesa 3 del Savoy, donde nos pusieron con una pareja que tenía una niña de 4 años y hubo dos celebraciones de cumpleaños, la de su pequeña y la del nuestro, dos días seguidos. si alguien los ve, recuerdos de nuestra parte (de Carlos, nuestro cumpleañero, se acordarán seguro; Carlos no olvida la crema de patatas y las piernas de pollo asadas, su menú monotemático).
Y al pastelero un monumento, o dos: qué sabores. Y eso que he vuelto exactamente con el mismo pero que me fuí, y mira que he intentado engordar pero nada de nada x mucho que el pastelero se lo propusiera.
En lo que más flojea la comida es en el buffet del Veranda (desayuno, comida, merienda y cena infantil; nosotros al buffet de medianoche no llegamos nunca xque no sosmos noctámbulos. Y, x supuesto, de la discoteca ni os hablo pues sólo logré saber cómo se llama y dónde estaba, pero ni la catamos siquiera.
Pues eso, que en el Veranda es siempre lo mismo, bastante más de batalla y con más grasa. El café del desayuno y la merienda está aguado y los zumos también. De los refrescos ni hablo: mis hijos estaban deseando llegar a tierra y pedir una cocacola o una fanta, como ellos decían, "de verdad". Pero lo del café tiene truco y lo podéis solucionar fácilmente: de camino a la terraza Veranda para desayunar (qué no sé xqué en el barco se empeñan en llamarlo "el Baranda") podéis pedir un expresso, un café con leche o un capuchino de verdad en la barra del Salón Veranda (José, Luis, Edgar, hay muchos camareros según las horas) y os lo sacáis fuera, para comenzar a despertaros. Eso sí, la comida es abundante. El chocolate está riquísimo, la fruta deliciosa, los huevos al punto,.... voy a tener que parar a merendar que me está dando un hambre horrorosa.
Desde luego, el Veranda está muy bien para tomar contacto con los puertos en los que vamos atracando xque puedes ver la maniobra. También puede hacerse dese proa, en el salón Horizon, pero la madre que parió al que le tiene puesto el aire acondiciotado tan alto que yo tenía que entrar allí con más ropa que una monja. Y el grupo de jazz fantástico.
Nota de alcance: pedíd agua fresca x las mañanas antes de salir a las excursiones en cualquiera de los bares y así lleváis la primera tacada del equipo de hidratación; luego tendréis que comprar de camino alguna botella más pero os evitáis el bajar del barco y que con el calor los niños empiecen a pedir agua antes de que lleguçeis apuesto alguno donde comprarla. (La familia Manusitos somos 4 esponjas[

]).
Más cosas: en la biblioteca me llamó la atención el libro con las letras más grandes (en el canto del libro) de todos cuantos tienen: "Sobrevivir en el Mar", en inglés; muy adecuado. Si tuvieran videoteca el hit parade sería Titanic. La sala de Internet contigua muy espaciosa pero prohibibitiva. Ya sabéis que me quité el mono en Bodrum pero maldito el teclado inglés que yo no me apañaba con él.
De la Rothman ya he hablado y, como dijo Schopenhauer, ante lo inefable menester es callar. En cambio, en recepción son también en cantadores.
Algo que nos llamó la atención es que se pasan el tiempo pintando y repintando las marcas de los neumáticos de los remolcadores en el casco del barco.
El jacuzzi ni lo caté. Pedí la información de la guardería desde la habitación (número directo) pero debía ser que no nos tenían com9o familia con menores de 3 años en su listado pues al llamar me dijeron que esa información se la daban a las parejas con niños pequelos que pudieran necesitarla y no me valió decirles que era para otra persona, para informarle (lo digo x carmen4; a lo mejor Telamarinera o Virgininaz te lo pueden solucionar si a ellas les han facilitado esa información).
Los chicos del Tibu son unos gansos geniales pero mi hijo no estuvo muy por la labor de integrarse allí; creo que siempre lo recordarán como el niño que vió al mago detrás de una pared y muy enfadado, pero se le encendió una lucecita en los ojos cuando la mañana del desembarque encontró el certificado de asistencia al Tibu x debajo de la puerta.
Los espectáculos bien; el de la noche árabe que me apetecía mucho fue genial. Al del mago no llegué; me quedé dormida antes. Bueno, la verdad es que también me quedé dormida una noche escuchando al grupo de jazz en el Horizon pese al frío que tenía (y mi marido pellizcándome para despertarme....).
Hubo coña con el recuerdo de la película Pretty Woman: "Vé a Rodeo Drive pequeña"... y acabarás en la cubierta Promenade, junto a los ascensores plata, cerca del Salón Veranda[

].
Continúo enviando xque no quiero perder el texto.
SKY WONDER 22/06/2008 - Bautizo crucerista