AUTOPROTECCIÓN
Hola a tod@s:
Llevo unos días inquieto y sin poder conciliar el sueño, dudando si compartir con vosotros el motivo de mis desvelos, y creo que tanto por reducir mis ojeras como por eventualidades futuras de cualquiera de nosotros, es importante que lo haga, así que allá voy.
Todo comenzó cuando buscando información para mi primer crucero, encontré este foro y me dirigí a Montse para pedirle que me enviara su “guía del crucerista novato”.
Como much@s de vosotr@s habéis podido comprobar, su amable relato sirve de orientación sobre muchos aspectos que desconocemos y que nos van a facilitar la experiencia a quienes vamos a iniciarnos en la cosa esta de viajar en plan “vacaciones en el mar”.
Hasta aquí bien, pero una vez confiado en que mis dudas estaban resueltas y mi ignorancia enterrada, se me ocurre ir al cine el pasado fin de semana, a ver la peli
“28 semanas después”.
En cuanto acabó la película, volví rápidamente a casa y revisé de nuevo el manual de Montse y otras informaciones, en busca de una luz que iluminara el negro panorama que podía cernirse sobre esta experiencia iniciática que estoy a punto de emprender, pero nada.
Encontré explicaciones sobre el simulacro de abandono del buque, sobre cómo recuperar el coste del servicio médico que pudiera recibirse a bordo, también el aviso para no mancharse de hollín con la chimenea del barco, sobre los peligros del aire acondicionado y la brisa marina..., pero mi espíritu seguía inquieto ante la nueva adversidad.
Revisé entonces los antiguos tratados de zombis, vampirismo y demás mandangas, que de nada sirven ante esta nueva amenaza de la era moderna.
Nunca hubiera pensado que algo aparentemente tan complicado y resolutivo como el agua bendita, clavar una estaca y demás soluciones, no sirviera de nada ante el posible ataque de estos nuevos zombies contagiados por un virus tan malo, malísimo y que deja a las víctimas con ese aspecto mezcla Jack Nicholson en “El resplandor” y “la momia”.
Así que al margen de haber comprado ya esta mañana en El Corte Inglés un desinfectante en spray para llevar al barco, cual estaca moderna, agradeceré que me orientéis sobre la manera de proceder y el lugar más adecuado donde guarecerse en caso de epidemia zómbica a bordo.
Agradecido por vuestra colaboración,
Juan Manuel