Día 3, jueves 26 de junio de 2008.
Hoy no hace falta madrugar, por lo cual se aprovecha mas la cama, ducha y a mitad mañana a desayunar ligero en cubierta. La gente aprovecha la mañana para tomar el sol, yo me fui al gimnasio, que por cierto es precioso.
Sobre las 12,30 nos fuimos a comer al comedor, allí se esta fresco además te sirven y a esperar la hora del desembarque. El barco llego media hora tarde y en total teniamos 4 horas y media para ver Tunez. Tenia cogida la excursión Cartago y Sidi Bou Said y aquí es donde nos paso lo peor del crucero, por culpa de un impresentable guía. Una primera parada en los baños púnicos de unos 10 minutos, autocar hacia Cartago y alli el guía nos empezo a explicar la historia de la misma, de golpe nos dice que nos llevara además a un Bazar (que estaba fuera de programación, pero que Costa nos lo ofrece como detalle) para que podamos hacer compras, como cosa excepcional en Sidi Bou Said. Resulto ser todo falso, como veréis al final. En Cartago el calor era patente, sin apenas sombras en la parte baja de las ruinas cualquier sombra era muy solicitada. La visitamos en 30 minutos. El dichoso guía paso de enseñarnos el Museo de Cartago y la Catedral de San Luís como aparecía en el catalogo de excursiones de Costa.
Llegamos a Sidi Bou Said y nada mas subir la cuesta de entrada al pueblo, el guía nos mete en la primera tienda que se encuentra a mano izquierda, diciendo que aquello era un zoco y una gentileza de Costa. De allí salieron unos 15 vendedores que con muy malas artes, nos insistían de malas maneras que compráramos, me negué a comprar nada y me dijeron que era un insolidario, un occidental prepotente, etc. Salí de la tienda y a esperar fuera. En total 45 minutos perdidos en la misma. Pero a posteriori nos enteramos de lo sucedido dentro. Un vendedor agarro por el brazo a una señora de Getafe ( que por cierto le dejo un hematoma que le duro todo el crucero)diciéndole que o compraba o no salía de allí, le metió varias cosa en una bolsa y le pidió 500 euros, la rodearon a ella y su marido 4 vendedores chillándoles que les pagaran, que ellos lo habían comprado aquello y que de ellos no se reía nadie. Al final les compraron 3 cachimbas para poder escapar de aquella tienda. También un matrimonio de Menorca le hicieron la misma jugada, llenándoles una bolsa con varias cosas y pidiéndoles 500 euros, al marido lo cogieron y lo mismo que de allí no salía si no pagaba, al final les dio 100 euros y comprobó lo que había en la bolsa.. 2 pulseras, un tambor, una rosa del desierto, un pequeño plato de cerámica, etc. En fin tiempo perdido, mal rollo, la gente cabreada y el guía solo nos deja 15 minutos para ver el pueblo, protestamos, nos quejamos y nada de nada, el barco tiene un horario y hay que cumplirlo, pero la culpa fue suya por meternos en esta tienda, de la cual percibía comisión. Os recomiendo que no vayáis a la primera tienda entrando en la población, subiendo la cuesta a mano izquierda, son 3 puertas del mismo propietario, donde nos paso este desagradable incidente.
Al llegar al barco pusimos una reclamación a Costa del proceder de semejante individuo, que nos hizo perder el tiempo en su beneficio y perdernos el precioso pueblo, pero que sorpresa nos dio José Manuel (nuestro asesor de habla hispana) al decirnos que ellos subcontratan la excursión y que no podían hacer nada. Cosa que para mi es un punto negativo lo cual exprese mediante reclamación y lo apunte el ultimo día en la valoración del crucero que te pide Costa.
Después de una ducha, bajo al bar Londres y nos encontramos con varios compañeros de excursión y todos coincidimos que fue una tomadura de pelo. Pero bueno el viaje sigue y había que pasarlo bien, así que a las 20,45 nos fuimos a ver el España-Rusia ya cambio la cosa, la selección nos dio una alegría, así que apuramos al máximo la hora de ir a cenar. A media cena nos enteramos de la victoria sin paliativos y posteriormente lo fuimos a celebrar en el Buffet bajo las estrellas, sobre las 01 horas a dormir.