Os pego la carta que le he enviado a Emiliano:
Estimado Emiliano:
Te remito este mail para comentarte ciertas incidencias ocurridas durante el transcurso de las excursiones contratadas con tu agencia.
En primer lugar, excursión contratada de Florencia; el acompañante nos informa de que la visita al mirador no es posible ya que no disponemos de autorización cuando tengo un mail tuyo de confirmación de la visita a dicho mirador de Piazzale Michaelangelo previo pago de un suplemento de 115 €. Al final después de un breve intercambio de opiniones con el conductor, éste accede a hacer una brevísima parada en el mirador como “favor especial”. No obstante felicitar a Paolo (acompañante) y a la guía que nos esperaba en Florencia por su buen hacer y profesionalidad.
Segundo punto, excursión contratada de Roma; tengo la obligación de manifestar nuestro descontento con la organización. Te informo de los malos modos y mala educación de nuestra guía en Roma, Jimena, que a que en todo momento no dejó de contestar de manera impropia a las proposiciones que le hacíamos, haciendo incluso callar a los niños pequeños que nos acompañaban, hay que sumar la falta de previsión y disposición de esta señorita que no fue capaz ni siquiera de buscar un sistema de megafonía como su compañera de Florencia, teniendo en cuenta que yo mismo había acordado contigo la contratación de auriculares para el recorrido.
A todas nuestras quejas, ésta señorita se limitaba a remitirnos a una persona de nombre Nino, que nos decía que era el organizador (más tarde nos dimos cuenta que era el guía del segundo grupo “Dragocan”) cuando eramos dos grupos totalmente independientes y no teniamos porqué estar a espensas de lo que decidieran en este segundo grupo. Si proponíamos un cambio en el recorrido debido a la fuerte lluvia que caía, nos decía que no podía cambiar el recorrido ya que Nino era la persona que tenía que autorizarlo; si no me equivoco, nosotros pagábamos y nosotros decidíamos dónde y qué ver, si no es así me corriges.
Otro punto con el que estamos totalmente a disgusto fue cuando esta señorita nos dejó más de 10 minutos para comprar en una tienda a las puertas del Vaticano para después ver toda la Plaza de San Pedro y la Basílica a toda prisa sin tiempo para detenernos en ningún sitio y justo después nos dejó esperando al autobús más de 20 minutos en frente de un hotel calándonos hasta los huesos junto a un paredón con la lluvia que caía.
Por último también felicitar a Valeria, nuestra guía de Pompeya que fue un encanto, nada que ver en absoluto con su corresponsal de Roma.
Por el bien funcionamiento de vuestra empresa me siento obligado a informarte de todas estas circunstancias con el deseo de que no afecten a otros grupos, puedan disfrutar plenamente de sus visitas y puedas solventar estos problemas que tanto afectan a la buena imagen de vuestra agencia. Con todo esto nos quedamos con un sabor agridulce de vuestros servicios que espero no se vuelva a repetir en el futuro.
Un saludo
David
Grupo F@reros del Gran Mistral 19/05/08