Hola Codice:
Lamento deciros, que de mis 4 cruceros, éste ha sido EL PEOR CON DIFERENCIA. No sé si es un problema de este barco en concreto o es que Iberocruceros ha bajado su calidad de manera bestial.
A la hora de elegir el crucero para este año, entre los múltiples itinerarios que se ofertan por las islas griegas, elegí éste porque era de los pocos en los que se hacía escala en Mykonos y Santorini, porque a pesar de conocer ya Venecia, me apetecía mucho verla de noche y porque de los dos que hice anteriormente en el Grand Mistral quedé muy satisfecha.
Cuando llegamos el lunes a Venecia, desde el vuelo de las 16'00 h. desde Madrid, nos tuvieron más de dos horas en la terminal del puerto, sin poder subir al barco, porque tenían un problema en un generador y no había, luz, ni agua, ni climatización, ni funcionaba el saneamiento. Al final, nos dejaron subir al barco, sin que las cosas estuviesen del todo arregladas porque ni siquiera nos hicieron la foto que registran para comprobar tu identidad cuando entras y sales del barco. Como no pudieron preparar la cena, anunciaron que dispondríamos de un bufet frío, que tuvimos que tomar tirados en unas tumbonas de la piscina porque no había sitio y además, al no funcionar la climatización, hacía un calor insoportable. Total, que se hizo tan tarde que ya no fuimos a Venecia.
Durante los siguientes días, el generador volvió a fallar en repetidas ocasiones, pero siempre estando atracados en puerto, por lo que cuando esto pasaba no había luz, no podías ni ducharte (cuando volvía el agua salía de color marrón), ni ir al baño y hacía un calor insoportable.
En lugar de hacer una reparación como es debido, porque el barco no tenía que haber salido de Venecia en ese estado, fueron parcheando el problema hasta que el día 20 el generador volvió a fallar durante la navegación, quedando a la deriva en, al menos, dos ocasiones. Ante esta situación y cuando faltaba muy poco para llegar a Santorini, el capitán anunció que se cambiaba de rumbo para realizar las reparaciones necesarias que debían ser realizadas en puerto, por lo que en vez de a Santorini nos llevaron a Heraklion (¡menudo cambio!) y claro se lió parda.
Se puede admitir que no se pueda realizar una escala por cuestiones climatológicas o por una avería que se produzca de repente, pero no porque se obvien los problemas y se decida partir con un barco que no estaba en condiciones para hacerlo. Luego nos enteramos, que en el crucero de la semana anterior ya habían tenido problemas, por lo que además de perdernos Santorini, que era la escala que más ilusión hacía a todo el mundo, se trató de un problema de inseguridad, que generó un estado de nervios y ansiedad entre muchos pasajeros.
Total, que mis principales motivos para hacer este crucero se han ido al garete. Los míos y los de los compañeros de viaje que firmamos en 37 folios que se adjuntan a una reclamación conjunta que se ha presentado, además de las que individualmente hemos hecho cada uno de nosotros y tramitaremos, además, en nuestras agencias de viajes y en la oficina del consumidor.