El bus de Big Bus Company tiene tres rutas para ver la ciudad por 100 yuanes. Unos 15 euros, delante del Bund. A metros de los shuttles de las navieras. Mis paradas fueron.
Yuyuan Gardens.
Te sentirás flipado por un gigante centro comercial "china turistónn style". Miles de tiendas entre una ciudad, que parece una antigua urbe medieval imperial China. Un señor mayor se acerca...¡Dios, otro que quiere conversación!, para indicarme amablemente que aquello era una turistada y solo para occidentales. Los 4 euros del antiguo Jardin de la Paz compensan con creces lo que veras tras las murallas. Lagos, jardines, edificios de madera los hacen una maravilla oriental del siglo XVI, cuando Pan Yunduan de la dinastía Ming lo construyó. Nos recuerdan la sofisticación de la China que Marco polo tuvo que haberse encontrado.
Ciudad antigua.
No queda, y está escondida conscientemente. Cada año, decenas de metros cuadrados son destruidos para dar paso a grandes rascacielos. Lejos de la curiosidad de los turistas, es un lugar perfecto para ver como un irreductible grupo de chinos, viven a espaldas del progreso. Barberías, bares locales, señoras cocinando y expulsando los aromas de especies locales, se mezclan con mercancías no tan apetitosas de mercados locales.
Pudong.
Al otro lado del rio esta el nuevo centro financiero; una especie de Manhattan a la china en donde destaca aún en construcción, el quinto edificio más alto del mundo; construido con una fachada cristal será ecológico, sostenible y muy alto. No debemos perdernos, otros edificios como la enorme torre Jiu Mao con sus 88 pisos.
Plaza del Pueblo y Nanjing Road.
Los chinos quieren demostrar que tienen las mejores tiendas del mundo. Pasear por la parte sur de Nanjing es todo un despliegue de apabullantes marcas. Dior, Gucci, Cartier. Grandes y lujosos centros comerciales. Hoteles de gran lujo, bares y restaurantes sofisticados y consumo masivo. La primera sección de Nanjing entre The Bund y la Plaza del Pueblo, es peatonal, más activa y una de las transitadas del mundo. Neon, paseo y bullicio.
La Plaza del Pueblo es una de las plazas más grandes del mundo que fue construida como plaza publica en donde estaba el hipódromo del antiguo Shanghai colonial. Hoy no tiene nada de "popular"; a ella se asoman, grandes rascacielos, edificios art decó, hoteles de renombre internacional, museos y jardines, que constituyen el latir urbano de la capital. Podríamos decir, que una ciudad media española cabría dentro de la Plaza del Pueblo. Sin duda el símbolo de poder de la nueva china.
Templos.
A pesar de la modernidad de la ciudad es posible deleitarse con hermosos templos, en donde todavía apreciamos los signos de una cultura muy antigua. El primero pegado a la ciudad histórica y los jardines Yuyuan, es el Templo de Dios. Es considerado como el centro Taoista más importante del país. La gente quema madera y reza dentro de las capillas. Modernidad y tradición en la misma ciudad.
Aunque esta rodeado de grandes edificios comerciales el templo de Ying An o también llamado de la tranquilidad, es uno de los más antiguos del país que guarda uno de los budas más grandes de China, y donde podemos también disfrutar de artesonados de madera, una campana de la dinastia Ming etc.
Sobre todo si tenes tiempo, camina por cualquier jardín, para ver como los chinos hacen deporte, cantan, practican tai chi en grupo, o simplemente disfrutan de la naturaleza. Es todo un espectáculo. Como curioso es entar en una tienda de golosinas. Mil y un sabores.