Esa tarde teníamos el simulacro así que tras el almuerzo no pudo haber siestita

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La tarde comenzó a ser la primera de todas las agradables tardes que pasamos con nuestros maravillosos compañeros de viaje. Cervecita, cafecito, cervecita, ver las fotos, ir de tiendas... en fin... que en este crucero se navega mucho, yo diría que demasiado.
Por cierto, si que son dos noches de gala, la noche de Katakolon y la del día de navegación.
18 DE MAYO: KATAKOLON
Después de darle vueltas a lo que era mejor hacer en Katakolon y dado que si tenía seguro que quería ir a Éfeso, decidí no dar doble ración de ruinas a mi mujer y decidimos quedar en el pueblo y no ir a Olimpia.
el Poesia en Katakolon
El pueblito es básicamente esta calle de tiendas de 400 ó 500 metros de largo, otra paralela que tiene menos tiendas y vidilla, y la que da al mar, que es donde están los bares y restaurantes.
Tras recorrer tranquilamente la calle comercial y caminando unos minutos más por una explanada que hay al final del pueblo daréris a la playa de Katakolon
¿¿¿¿playa????, la verdad es que yo iba con la idea de que estuviera más agradable pero al llegar allí os digo que... bueno, vosotros mismos.
Pero llegados aquí, amigos míos os hago una recomendación. De espaldas hacia la playa y en la carretera que podéis ver entre los árboles encontraréis esta tienda
Entramos a ella para comprar agua pero en esto que tenían dentro dulces con una pinta, así como borrachitos. Total que le dije a la señora, pongame uno de cada (pero por señas que la señora solo habla griego).
Total, que nos los puso en la única mesa que tenía por fuera, nos sacó sillas, platos y cubiertos de su casa, y a cada poco venía a ver si estaban buenos los dulces (en griego) y yo le decía Doña, esto esta de vicio, que me la llevo pa´Tenerife y venga a reirnos (eh, J.J.?). La verdad es que pasamos un muy buen rato por los dulces tan buenos y por la amabilidad y campechanía de la señora. Os lo recomiendo.
A la vuelta, tomamos unas cervecitas griegas en una terracita frente al mar (genial). Como siempre, disfrutando de buena compañia, en este caso de J.J. (del foro) y su mujer.
Finalmente y a la vuelta, de nuevo nuestras querídisimas mujeres agotaron todo el tiempo que nos quedaba, como no, de tiendas...
También os podéis dar una vueltita en el burro móvil.
Una vez en el barco, segundo consejo, siempre que podáis, almorzad en el restaurante. El buffet es pobrísimo.
Luego siestita, y ya sabéis.. luego que si cervecita, cafecito, chocolate... En este crucero ha sido en el que más me he gastado a bordo.
Esa noche gala y fotos de rigor. Por cierto, en el Grappolo dOro que es la vinoteca, todas las noches hay un grupo tocando jazz. Id un día. A mi me encantaron.