Acabamos de regresar del infierno de capitales balticas por gentileza de Pullmantur en la ruina del Empress.
Un fracaso, una tomadura de pelo, retrasos, sin informacion, ...solo estan listos para cobrar. Si quereis ir de compras es un viaje estupendo, pero si quereis ver cultura por vuestra cuenta. La gente comentaba que era un problema de cambio de direccion y que nunca han llevado un barco tan grande.
Gracias a un retraso de "ultima hora", perdimos un dia entero, no vimos helsinki. Llegamos al barco, donde apenas hay relojes, te acompañan al camarote y nada mas. No tienes tu maleta dañada hasta que ellos quieren. Casi no llegamos a cenar porque nadie nos aviso del cambio de hora. Nos dijeron que no habia excursiones. Despues de dos horas de colas sin organizar y durmiendo casi 3 horas, nos informaron que tendriamos la excursion saliendo a las 8 de la mañana. Por causas ajenas a Pullmantur salimos rumbo a la excursion cerca de las 14:00. Nos quitaron la hora de comer para no devolvernos parte de la excursion, de nuevo casi no llegamos a cenar. Se rigen por la hora local de la ciudad.
La unica excursion que merecio la pena fue en San Petesburgo, aunque perdimos parte de la excursion por recoger a personas perdidas (abandonas) de otros grupos y llamar a una ambulancia para asistir a un hombre. La excursion de Tallin fue la ruta silenciosa: una señorita sin hablar español nos llevo por las calles de Tallin sin decir nada y acompañarnos al servicio. Compramos un libro para ver las cosas por nuestra cuenta para saber que edificio teniamos delante. En Estocolmo igual, nos metieron en un atasco y nos soltaron en el museo Vasa durante media hora. Gracias a una reclamacion en grupo, y despues de perder un dia de quejas, son abonaron el 50% del importe. No nos querian anular el resto de las excursiones. Por fin lo conseguimos y las hicimos por nuestra cuenta. Lo unico bueno del viaje.
Las comidas: ensalada, fiambres, pastas, bollos y lo unico variado la presentacion de ciertas carnes. En el buffet tenias que hacer cola para coger una mesa, cola para coger la comida, cola para coger la bebida y aguantar la presion de que terminaras de comer para dejar sitio al siguiente viajero. Un viaje colapsado sin control de masas. La cenas a la carta a toda prisa casi sin disfrutar de la comida para dejar la mesa preparada para el siguiente grupo. Al salir de la cena no tenias sitio para sentarte en ninguna parte para tomar un cafe ni una copa porque estaba todo lleno. Repito, colapso de gente para tan pocas zonas comunes. Intentar llamar a un camarero y que te traiga la bebida en unos 15 minutos es un todo un record. Y no es por culpa del camarero, es porque un camarero no puede abastecer a unas 100 personas asignadas. Es un todo incluido si puedes comer y beber.
Los camarotes: de espacio no estan mal, sabes que estas en un barco y que esta todo muy aprovechado. Pero llevaros un patito de goma para el baño. En principio son duchas, pero como no tragan, no es que tengas tus aguas acumuladas....si se ducha el vecino tambien recoges sus aguas, y como siguen sin tragar os aconsejo no calzaros en el baño, solo unas chanclas. El agua acumulada se filtra a las alfombras y tienes en la habitacion un estupendo olor a moho. Por cierto, nuestro camarote no era un fenomeno aislado, pasaba en todos. Los enchufes son americanos, la clavija en el barco te la venden por el modico precio de 5€.
A la hora de finalizar el crucero como colofon te cambian de nuevo la hora del vuelo por causas ajenas a Pullmantur, por supuesto, aunque escucharas conversaciones de la gente que lo sospechaban ya que las agencias de viajes lo sabian tres dias antes por los familiares que llamaban por telefono. De verguenza.
Para las maletas, te ponen un buffet de etiquetas (hacer cola sin organizar) para "separar" las maletas y luego juntarlas y revolverlas bajo una capa de plastico al sol durante dos horas, para que las busques (aunque no la reconozcas por arañazos y roturas) y hagas otra cola para el checkin. Despues de marearse una señora, empezaron a repartir agua (aunque fuera caliente). Por supuesto que por causas ajenas a pullmantur, de doce mostradores para facturar de repente cerraron la mitad y en vez de hojas de reclamaciones nos facilitaban hojas de objetos perdidos. En vez de darnos un billete de primera clase, lo que pagamos, no facilitaron una tarjeta de embarque de turista. De nuevo tuvimos que hacer cola para que nos realizaran el cambio. Y sorpresa, los asientos tambien estaban mal asignados.
La cena del capitan se resume a una foto a las 18:00 por 7.50€.
En resumen, una tomadura de pelo. Te exigen fechas y horarios para que ellos no cumplan nada. Un glamour del todo a cien. Unas vacaciones perdidas en reclamaciones sin contestacion porque no depende de ellos. Si podeis y estais a tiempo anular el viaje, en todo caso, buscar por los foros informacion para hacer por vuestra cuenta todas las excursiones menos las de San Petesburgo. Llevaros una maleta de paciencia.
Para vuestras excursiones: Tallin podeis ir andando desde el barco, en 10 minutos estais en el centro, compraros un libro o sacar informacion desde internet. En Estocolmo se ve todo desde el barco, lo mas alejado el museo Vasa. Para Gdasnk, segun bajais del barco hay taxi. Cogimos uno por 30€ que nos llevo a ver Gdynia, la virgen de Oliwa, Gdasnk y Sopot, nos paraba en la puerta de los sitios y por la zona peatonal nos llevaba de la mano. En Copenague por 10 o 15€ te dejan en el centro (el barco atraca en la zona nueva del puerto al lado del edificio de Unicef) y en 2 horas andando lo ves (en su defecto el tour-vision), merece la pena entrar al tivoli por 11.76€ y se puede pagar con visa electron.
Preguntarme lo que querais.