Día 6: Malta.
Malta y su capital La Valeta son un puerto de escala habitual en los cruceros por el Mediterráneo Occidental, y más aún cuando Túnez ha dejado de serlo.
Aquí MSC nos hizo una pequeña jugarreta con horarios de escala. Teníamos prevista una escala de 10:00 a 18:00 y en función de eso acordamos los horarios con el taxista y planificamos una comida en el puerto a las 15:00.
Pero el día anterior, cuando llegó el diario de abordo la escala era de 9:00 a 17:00. Así pues no nos iba a dar tiempo de comer al finalizar la excursión con lo que debíamos comer durante ella y quitar algo de tiempo a la visita.
No es algo excesivamente grave, pero trastoca un poco los planes.
Justo a la salida del puerto encontraremos taxis, calesas y autobuses turísticos, por lo que si no tenemos excursiones contratadas aquí es el lugar y el momento para hacerlo.
Los autobuses turísticos recorren toda la isla parando en las ciudades de más interés. Es una buena y económica opción (cuidado, que cuando van por carretera el autobús está descubierto y el aire hace de las suyas siendo en ocasiones incómodo)
También podemos ir andando. A 10 minutos del puerto hay un súper ascensor que por 1€ te sube a la ciudad.
Nuestro taxista lo contratamos en
www.ecabs.com.mt
Contratamos 4 horas a 32€/h en una Van, que era grande y estaba limpia. Por 25€/h es posible un vehículo familiar, pero preferimos el de mayor tamaño por comodidad. El chofer correcto aunque poco hablador.
Finalmente el recorrido fue de 4.5 horas.
Como todos los taxistas, nos recogió en el puerto y nos iba llevando a los diferentes puntos de visita donde nos dejaba a nuestro aire hasta que volvíamos.
La primera parada fue en La Valeta, en la puerta de los Upper Barrakka Gardens. Allí dimos una vueltecita admirando las vistas que hay de todo el puerto y de tres ciudades al frente: Senglea, Vittoriosa y Cospicua. Si se va con tiempo merece la pena darse una vuelta por ellas.
Al ser las 12:00 dispararon los cañones. Es el momento de mayor afluencia turística. Pero la parte buena es que a las 12:05 ya tienes la barandilla libre para hacer las fotos.
Nos dimos un paseo por la ciudad. Quisimos entrar en la Co-Catedral de San Juan. Por fuera es un edificio grande pero sin apenas interés, aunque por dentro (comentarios de otros viajeros en otro crucero) es espectacular, pues fue decorada en la época cumbre del barroco.
El poco tiempo que teníamos nos hizo desistir de entrar. La entrada cuesta 10€ por persona y está perfectamente adaptada para una silla de ruedas (al menos hasta la puerta de entrada)
www.stjohnscocathedral.com/
Malta, en general, es el lugar que he encontrado mejor adaptado para ir con la silla de ruedas. Únicamente alguna calle en subida hacía más costoso el trayecto, pero aparte de esto no tuvimos ningún problema para pasear por las ciudades o entrar en los lugares.
Nos dirigimos después a Mdina.
Nuestro taxista nos dejó en la puerta de la ciudad y como siempre, entramos para ir por nuestra cuenta.
Es una ciudad medieval muy tranquila, sin coches, para pasear sin rumbo. Hicimos alguna compra y comimos en un convento:
www.tripadvisor.es/Restaurant_Review-g19...Island_of_Malta.html
El restaurante no era caro, es curioso, estaba limpio y bien adaptado para entrar con la silla.
Después fuimos al puerto de Marsaxlokk, uno de los lugares más auténticos de la isla. El encanto de este puerto son sus barcas pintadas de vivos colores y con los característicos ojos en la proa. Apenas tuvimos tiempo para hacernos una foto, ya que el tráfico desde Mdina estaba fatal y tardamos bastante en llegar.
Finalmente regresamos al puerto a las 15:30.
En la entrada del puerto hay un par de tiendas con souvenirs clásicos y algunas artesanías de calidad. Es un buen lugar para las compras que no se hayan podido hacer antes. Una vez pasado el control de entrada hay una tienda Dutty Free muy parecida a las de los aeropuertos. Se pueden encontrar productos típicos aunque nada baratos.
El tránsito por el puerto, igual que por toda la isla, es fácil y está perfectamente adaptado.
Aún nos queda un día de navegación, pero la siguiente parada será ya para… recoger las maletas