Viajar en barcos de crucero es una experiencia para ser saboreada en cada momento de la navegación y no simplemente ir de un punto a otro punto cruzando el mar. Pensar hoy en día en un nombre que evoque la experiencia de los viajes trans-oceánicos es sin duda Cunard Line. Su barco insignia, el Queen Mary 2, inaugurado en el 2004 y renovado en 2011, continúa manteniendo la tradición de la Cunard Line y la White Star Line desde 1840, siendo el único barco de crucero con ruta regular transatlántica entre Europa y América.
Una vez a bordo, la típica atmósfera británica, recuerda la rica herencia de la compañía : elegancia y glamour. Perfecta armonía entre lo clásico y lo contemporáneo. En la actualidad ha dejado de ser la naviera elitista de otros tiempos y todo tipo de crucerista navega en sus barcos.
Acabamos de regresar de un crucero de 12 días por los fiordos noruegos, mas allá del Circulo Polar Ártico. Ha sido nuestro primer contacto con Cunard Line y nos ha sorprendido gratamente.
Sus 345 metros de eslora (largo) y 40 metros de manga (ancho) acogen hasta 2620 pasajeros y 1253 tripulantes lo que en ningún momento da sensación agobio o tengas que soportar largas colas como suele suceder en otras navieras.
En definitiva, nos ha gustado y por ello queremos compartir algunas imágenes con todos vosotros.
Partimos desde Hamburgo, a donde llegamos el día anterior. Interesante éste aspecto cuando, aún teniendo vuelos el mismo día del embarque, cualquier imprevisto o retraso podría dar al traste con un viaje que con tanta ilusión has preparado. Al día siguiente, el embarque fue rápido. Un simple trámite para la foto de registro de entrada, la asignación de la tarjeta para los gastos y poco más. Tanto aquí, en el check-in, como en la recepción del barco, Cunard tiene asistencia en español, lo cual es un tanto a su favor.
Subimos a nuestro camarote para dejar el equipaje de mano y mientras nos traen las maletas que nos recogieron en el muelle, aprovechamos para descorchar y brindar con el champán de bienvenida, ir a comer al restaurante-buffet Kings Court y, después de dar una vuelta por el barco, regresamos al camarote donde ya tenemos nuestras maletas. Ahora toca acomodar todo el equipaje en el armario y cajones.
Apenas si hemos terminado con esto cuando avisan por megafonía para asistir (obligatorio) al simulacro de emergencia. Chaleco salva vida en mano, nos dirigimos a nuestro punto de reunión asignado. Cuando termina el simulacro, seguimos explorando el barco. Aún no le hemos tomado la medida y andamos algo perdidos, jejeje. Pero bueno, lo principal ya está ubicado: el restaurante principal, el de por las noches, en la segunda cubierta, el camarote en la quinta, el spa en la séptima, etc, etc.
Al día siguiente toca navegación rumbo a la primera escala, Bergen, “la puerta de los fiordos”. El tiempo acompaña, si bien una ligera brisa , y apetece pasear por la cubierta. En este día, como en todos los de navegación, las actividades donde participar son numerosas y para todos los gustos: clases de baile en el Queens Room, cine y proyecciones en 3D en el Iluminations, clases para sacarle partido al Ipad en el Cunard Conexions; charlas y reuniones para aprender a doblar y dar forma a servilletas, pañuelos; sobre lo que ver en las escalas de los siguientes días; concursos de trivial, demostraciones sobre como elaborar y decorar platos con figuras de fruta, chocolate etc ( ¡¡y degustación posterior!!, jeje), etc. Si nada de esto apetece, siempre tienes la opción de ir por libre: pasear por la cubierta, ir al gimnasio, al spa, a la librería, al casino, al centro de internet, ir de compras, o simplemente sentarte en alguno de los 14 bares/salones donde siempre hay música en directo.
Las siguientes escalas: Andalnes y Trondheim. El quinto día toca navegación y cruzamos el Circulo Polar Ártico rumbo a Tromso, la escala mas al norte. Aquí se nota que estamos cerca del Ártico: día gris, lluvioso a ratos y frio (unos 13ºC). El día siguiente navegamos con rumbo sur hacia Alesund primero y Stavanger al día siguiente. Un nuevo día de navegación y llegamos a Hamburgo de nuevo y fin del crucero.