EXCURSIÓN AL DESIERTO
Llegamos a Dubai el día 25 sobre las 13:00 horas. Esa mañana aprovechamos para hacer las maletas, y comer temprano, ya que a las 14:30 venían a recogernos para hacer la excursión al desierto y no volvíamos al barco hasta el día siguiente a las 15:00 horas y como teníamos que dejar las maletas en la puerta del camarote el día 26 a las 16:00 horas, que era cuando teníamos que abandonar el camarote, decidimos dejarlo todo preparado por si surgía algún contratiempo y llegamos más tarde.
Habíamos contratado la excursión con Net Tours, una agencia de allí que junto con Alpha y Adventure, según la guía que yo tenía eran las tres agencias más serias de Dubai y que tenían permisos para entrar en el desierto. Por si os sirve la información, costa lo hace con Alpha, pero nosotros decidimos hacerla con Net Tours porque era la única que después de pasar la noche en el desierto, nos llevaba a las montañas de Hatta, las únicas elevaciones montañosas que hay en los emiratos.
Nuestra excursión consistía en esquiar las dunas en 4X4, cena en el campamento beduino, danza del vientre, paseo en camello, visita de una granja de camellos, dormir en el campamento, desayuno y a la mañana siguiente visitar Hatta y sus montañas y bañarnos en unas pozas de agua natural. El precio por todo era 77 euros adultos y 60 euros niños.
El esquiar las dunas en 4X4 es una experiencia que os la recomiendo, al principio te faltan manivelas en el coche en donde agarrarte del miedo que pasas por si vuelca:), pero cuando ves que tienen un control exagerado del coche , te vas relajando y te lo pasas mejor que en un parque de atracciones. Por lo menos eso decían mis enanos que se lo estaban pasando en grande, como no paraban de reír y ni se mareaban, el conductor no fue nada recatado y cogía las dunas más altas para esquiarlas. Íbamos por lo menos 7 u 8 coches unos detrás de otros y el espectacúlo era inigualable porque a parte de ver lo que hacían los coches que iban delante, luego tú lo vivías en el tuyo. Estuvimos más de una hora así, porque a parte de la diversión asegurada, era el camino que nos acercaba al campamento.
Como la noche iba cayendo , pararon todos los coches para que pudiéramos ver la puesta de Sol tan espectacular que se produce en el desierto. La verdad, es que el color tan anaranjado de la arena con el Sol bajando produce un juego de colores desde rojo a anaranjados preciosos. Es difícil de describir, ni siquiera las fotos hacen justicia ante tamaño espectáculo.
Después de ver la puesta de Sol y mientras que mis enanos no paraban de corretear e intentar subir las dunas , que son bien difíciles, nos llevaron al campamento, allí nos dimos un paseo en camello ya por la noche porque cuando llegamos ya había anochecido. No nos alejamos mucho, para poder ver con el reflejo de las luces del campamento porque sino todo aquello es una gran oscuridad.
Cenamos una comida buenísima, todo a base de carnes a la barbacoa, arroces y ensaladas, con sus salsas y panes típicos hechos en un horno de piedra que tenían.Después de cenar fue el espectáculo de la danza del vientre, que para mi gusto fue lo más flojo, pero nos lo pasamos bien, incluso salimos a aprender a bailar, como os podréis imaginar nada que ver con la chica que nos enseñaba:)
Seguidamente hubo, muchas personas de la excursión que como sólo habían contratado esta parte, volvieron con sus guías a Dubai. Pero nosotros íbamos a dormir allí, junto con otros personas que también habían decidido quedarse.
Nos sacaron dos tiendas que pusieron debajo de sus pérgolas, para que el relente de la noche no las mojara, pusieron unos colchones para dormir bien blanditos y nos dieron unos sacos. En principio íbamos a dormir 2 en cada tienda, pero los enanos querían que durmiéramos los 4 juntos, así que una tienda de las que montaron no sirvió para nada. Luego nos alegramos de dormir los 4,ya que por la noche bajan las temperaturas enormemente y así dormimos más calentitos.
Cuando ya teníamos montadas las tiendas, nos fuimos a dar una vuelta por los alrededores del campamento, pero sin alejarnos mucho porque no se veía nada, y no sabíamos que podíamos encontrarnos. Es una sensación de grandiosidad, te sientes pequeño ante tanta inmensidad, no se oye nada y hay una tranquilidad, difícil de tener en la vida que llevamos.
Seguidamente nos fuimos a dormir, que dicho sea de paso pensamos que íbamos a dormir incómodos y dormimos a las mil maravillas. Pusimos el despertador para levantarnos y ver el amanecer.
El campamento estaba rodeado de una dunas muy altas, escalamos las dunas como pudimos y vimos el amanecer, que como el atardecer fue espectacular.
Nos acercamos a ver la granja de camellos que había en los alrededores y estuvimos dando un paseo, ya que tanta tranquilidad no la íbamos a volver a tener en mucho tiempo. Vimos unas matas enredadas y al acercarnos nos dimos cuenta que eran unas sandias pequeñitas, no nos lo explicábamos, en medio de tanta arena unos matojos con sandias:eek:, fue curioso.
Volvimos al campamento porque ya nos habían preparado el desayuno en unas tiendas muy grandes, como las de los beduinos y con una mesa baja muy alargada. Había un desayuno suculento a base de huevos fritos, tostadas con mermelada y mantequilla, zumos, café y té. Nos sentó de maravilla y entramos en calor.
Al poco tiempo llegó el guía en el 4X4, y emprendimos viaje a Hatta, a través del desierto, viendo a los camellos como están en libertad y vagan a sus anchas y solos por todo el desierto, aunque en los alrededores están las granjas. Esta es una imágen muy común si te adentras por la zona del desierto.
Llegamos a Hatta, después de atravesar el desierto, y paisajes con oasis y montañas , tuvimos que atravesar 3 controles de pasaportes, ya que pasamos las fronteras con Omán, nos dijo el guía que allí eran muy rigurosos, pero como íbamos con esta agencia, al final se convierte en rutina para ellos, pero nos dijo que sino llevabas el sello que te ponen en los controles, te podían hacer pagar una multa.
Hatta es un pueblecito pequeño detenido en el tiempo, con sus casas de adobe y sus vida dedicada a la cría de camellos y otros ganados.
Nos adentramos en la zona de las montañas, atravesamos unos caminos de piedras, parecía que el coche se iba a romper y eso que íbamos en un 4X4, atravesamos varios Wadis y al final llegamos a una zona de rocas, en la que caminamos hacía abajo y llegamos a un río con unas pozas de aguas preciosas. Allí podíamos bañarnos, los enanos y los demás que venían en la excursión lo hicieron, pero nosotros nos tumbamos en las rocas y estuvimos un rato bien tranquilitos.
Después emprendimos la vuelta a Dubai y nos dejaron en el barco a las 15:00, comimos y nos fuimos al camarote a sacar las maletas, dejamos a los enanos en el squok que querían despedirse de sus amigos y nosotros cogimos un taxi y nos fuimos a dar una vuelta por los zocos de Deira y Bur Dubai para comprar, hicimos nuestras compras y volvimos al barco sobre las 20:30, recogimos a los enanos del squuok, nos fuimos a cenar al buffet y después ya nos despedimos del barco, porque tocaba desembarcar. Fuimos a la terminal recogimos las maletas y cogimos un taxi que nos llevó al hotel, ya que nosotros nos quedábamos en Dubai 3 días más para visitar otros Emiratos.
No os perdáis esta excursión que es inolvidable.
Saludos.