Memorias de un crucerista algo cuentista
Querido diario: ya hemos vuelto de viaje. Como sabes, hemos tenido que quedarnos 15 dias más de lo previsto en un balneario para recuperarnos del crucero y sus circunstancias.
Todo empezó en Madrid a donde llegamos el Viernes.
Guardo de esa noche una imagen borrosa. Sé que cenamos todos juntos en un restaurante-herbolario y solo recuerdo con claridad que pasamos 3 veces al lado de hotel, autovia para allá autovia para acá, sin que ningun GPS ( "j"odio parato sabiondo) diera con la entrada al mismo. Eran las 2 de la madrugada cuando conseguimos acostarnos...........y a las 7 am: ¡¡ arriba !!.
La lechuga era alucinogena
HELSINKI:
Trás un vuelo tranquilo, solo alterado por el continuo paseo de las azafatas que gentilmente nos ofrecian comidas y bebidas, llegamos a la capital finlandesa a la hora prevista, es decir, 5 horas trás el despegue.
Helsinki desde el aire
Es de agradecer el detalle de Pullmantur que nos evitó el pesado momento de la recogida de maletas y así, fuimos del avión al autobús que nos trasladó directamente al puerto.
Efectivamente, estabamos en Helsinki
Al bajar del autobus comprobamos que la climatologia nos deparaba una jornada algo fresquita, teniendo en cuenta de donde veniamos, pero la verdad es que la impresionante vista del Zenith nos calmó y reconfortó y ya solo pensabamos en disfrutar.
El Zenith en el puerto
La terminal estaba en el puerto previsto, algo que con Pullmantur es sorprendente. Allí, tramitamos la documentación del embarque, siempre un engorro, y trás "saludar" a los dos guardias finlandeses entramos en el barco poniendo rumbo hacia el "buffet". Era las 17,15 cuando salimos del barco camino de la ciudad.
Al fondo los guardias de la discordia
Haciendo acopio de sudaderas, paraguas, chubasqueros y de los distintos tipos de cámaras propias de nuestra condición de turistas, nos dirigimos hacia la salida del puerto en busca del bus 16 no sin antes saludar de nuevo a los "simpáticos" guardias a los que todos volvimos a enseñar el pasaporte...todos menos Carmen por un motivo y Maria por otro...total 10 min de retraso en el horario previsto.
No os podeis imaginar a Carmen lo "indignada " que estaba cuando enseño su pasaporte a esos guardias jovenes, altos y rubios.
Distancia desde el barco al bus 16
Sabiamos de la existencia de un "bus" que nos acercaría al centro y sabiamos de su particular horario, pero ¿ sería una leyenda urbana ? Efectivamente, existia y estaba allí esperandonos con sus puertas abiertas. El chofer, con gran paciencia aguantó nuestro intento de comunicarnos en "spanglich" y menos mal que el euro es la moneda finlandesa..total que entramos los casi 30 del grupo y añadidos.
Jaleo en el autobus
Pasamos al lado de la Iglesia neogotica de S. Juan
Llegamos a la Esplanada y todos querian bajar.
Animados por el inicio de la visita, el bus se convirtió en una fiesta , foto por aqui y foto por allí, hasta que empezamos con el nerviosismo:
- RAFA ¿ en esta parada?
- No, aún falta.
-RAFA ¿ ahora?
- Noo.
- ¡RAAFAA!
- ¡¡ AHORA !!
Y todos abajo. Ante nosotros se abría la Plaza del Senado presidida por la impresionante Catedral luterana y la estatua de Nicolas II
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Continuará......