Buenas tardes
Intentaremos responder a cualquier pregunta que nos hagáis. De todos modos os contamos los temas más relevantes o los consejos que os puedan ser útiles según nuestra experiencia [

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El crucero ha estado bien, nuestra valoración general es muy buena (fue nuestro primer crucero así que tampoco tenemos mucho con qué comparar). Empezando por el principio os contaremos que tuvimos que estar dos horas en una cola hasta conseguir facturar los equipajes (salimos de Barajas). Hubo las típicas tensiones y discusiones por gente que se intentaba colar pero la cosa no pasó de ahí. El vuelo que nos llevó a Atenas fue con Spanair y nos tocó un avión un poco "lata de sardinas" y a uno que mide 1,85 le tocó ir un poco encajonado [

]. Una vez en Atenas, tuvimos que recorrer pasillos y más pasillos hasta llegar a la sala donde pudimos recoger nuestras maletas. Allí, la gente de Iberocruceros nos fue guiando hasta unos autobuses que en unos 45 minutos nos llevaron hasta el puerto de Atenas. Mientras íbamos en el bus, nos dieron unas pegatinas para poner a las maletas para que la tripulación nos las llevara a nuestro camarote. Ya en la terminal del puerto, nos recibieron con un vaso de zumo frío que agradecimos muchísimo porque llegábamos agotados. Allí tuvimos que mostrar pasaportes, pasamos un control de seguridad y nos dieron las tarjetas magnéticas con las que abrir el camarote y realizar los pagos a bordo del crucero.
Subimos al barco y llegamos a la recepción. Había mucha gente un poco despistada y, como no estábamos seguros de si teníamos que hacer alguna otra cosa más, decidimos subir a nuestro camarote a descansar y ya nos avisarían en caso de que nos faltara algo por hacer.
Lo primero que intentamos hacer, no nos salió: quisimos guardar en la caja de seguridad nuestras cosas de valor (cámara de fotos, documentación, dinero...) para ir a cenar tranquilos pero resulta que estaba cerrada. Llamamos a recepción para informar del problema y nos dijeron que pasaban el aviso pero que la tripulación estaba bastante liada haciendo el reparto de equipajes. Al poco tiempo trajeron la maleta de mi novia pero de la caja de seguridad nada de nada. Mi maleta tardó bastante más, unos 45 minutos. Entre tanto insistimos con el tema de la caja fuerte, pero al recibir mi maleta preferimos ir a cenar y dejar lo de la caja para el día siguiente.
La cena del primer día es distinta a la del resto de los días. Van colocando a la gente en mesas con otras personas según el orden de llegada. A los camareros también se les ve bastante agobiados este primer día y el trato no tiene nada que ver con el que tuvimos con nuestro camarero de mesa, Cristian y su ayudante Josele, los sucesivos días. El primer plato es de buffet y se lo sirve uno mismo y el segundo se escoge a la carta. Imagino que lo sabrá todo el mundo pero por si acaso lo recuerdo: en las cenas o comidas las bebidas se pagan, no van incluidas en la pensión completa.
Después de cenar, fuimos a un espectáculo de bienvenida en el teatro Ibiza y acabamos bailando en el escenario con el ballet del Grand Mistral y más gente. Luego, al camarote y a dormir porque al día siguiente tocaba visita a Atenas. Al día siguiente volvimos a pedir que nos viniera alguien a solucionar lo de la caja de seguridad y a los 10 minutos vino un hombre a arreglarlo (estaba sin pilas) y nos explicó, en inglés, eso sí, cómo manejarla. Dejando ya nuestras cosas a salvo, nos dirigimos a desayunar muy temprano (serían las 7.30) porque queríamos salir cuanto antes para evitar masificaciones en la Acrópolis. Desayunamos en el buffet Bahía de Palma en la cubierta 11. Todo muy bien: mucha variedad y muy rico. En cuanto terminamos nos dirigimos a la salida y nos informan de que hasta que no baje la primera excursión organizada, la gente que va por libre no puede bajar. Tuvimos suerte y sólo esperamos 5 minutos pero si hubiéramos madrugado más, nos hubiera mosqueado tener que estar esperando sólo porque sean normas del barco.
Nuestra intención era coger un taxi en el barco para hacer el trayecto desde el puerto hasta la estación de metro de Phireas para ahorrarnos 20 minutos a pie y reservarnos para visitar la Acrópolis. Al bajar del barco encontramos varios taxistas pero a ninguno le interesó un trayecto tan corto y nos despachaban diciendo que en 5 o 10 minutos caminando llegaríamos a la estación de metro. Visto que nos tocaba caminar, fuimos a pie y cogimos el metro hasta la estación de Thissio. Luego fuimos subiendo por una pendiente suave hasta la Acrópolis. Sobre la una y media, cogimos el metro de vuelta al puerto puesto que tuvimos que comprar una cámara digital porque nos habíamos olvidado la nuestra. Tras callejear un rato, acabamos encontrando una tienda de informática grande y allí pudimos escoger entre varios modelos y al final nos decidimos por una Panasonic que nos sacó del paso.
Volvimos al barco y tras asearnos un poco, fuimos a recepción a ingresar dinero en nuestras tarjetas del barco. También ofrecen la opción de dar un número de tarjeta de crédito y que todos los gastos se carguen en ella. Luego fuimos a ver el espectáculo programado en el Teatro Ibiza y después a cenar. Allí conocimos a nuestros compañeros de mesa, Pau y Eva (pimo02 en el foro) y una pareja de Jaén. Se nos presentaron nuestros camareros para el resto del crucero, Cristian y Josele, que nos atendieron y trataron muy bien.
Bueno… ahora me tomo un respiro y seguiré contándoos nuestra experiencia más tarde.
Un saludo para tod@s
Paula y Jose