Extensión Canaiman, de tres días dos noches.
Y esta información dedicada para los que van con la excursión a Canaiman, contratada desde España, y especialmente a Yosilva.
No se que decirte si interesa o no contratarla en España, por el precio, aunque este tipo de turismo es caro, es muy caro. Yo creo que si interesa.
Cuando te reciban en el Hotel te tendrán un sobre a tu nombre, hay que cerciorarse de que esté todo correcto, ya que son unos chapuzas. A mí me dieron el sobre a mi nombre, el boucher (pasaje) a nombre de otra pareja que también hacía la excursión desde España, y encima los días que figuraban no eran los contratados, me ponían dos días una noche. Tu me dirás. Reclamas, y la contestación es que no me preocupe, te toman nota en un cacho folio y resuelto. No les debe gustar que la gente vaya ya con la excursión contratada, supongo que ganarán bastante menos.
Ah, los guías os ofrecerán el cambio a 3000 bolívares el dólar y 4000 el euro. Cambiar poco ya que en ese mismo hotel, un empleado de recepción, un maletero en concreto le podéis sacar unos 3400 bolívares por dólar aunque os ofrecerá 3200, 3300 (eso es lo que le saqué yo y eso que cambie poca cantidad, ya eran los últimos días) y este hombre si es de fiar.
Salida del hotel 07:30 de la mañana aunque te advierten que puede cambiar. El día anterior por la noche sobre las 22:00 horas no habíamos recibido nada, por lo que suponíamos que el vuelo no había cambiado. A las 23:00 horas, sorpresa, nos acababan de dejar un mensaje de que salíamos a las 05:30. Problema! Ya empiezan a tocar las narices, menos mal que dejaron un aviso para que a las cinco de la mañana nos llamaran desde recepción, (servicio despertador). El picnic en el hotel ya no nos lo querían dar, alegaban de que era demasiado tarde y había que hacerlo antes. Que pasó, a montar un pollo, a pedir la hoja de reclamaciones, eso es lo que funciona allí y al final solución. Argumentaban de que ya no se podía hacer porque no había casi personal y si tenían que hacerlas para todos los clientes, pero les hicimos entrar en razón de éramos solamente cuatro personas y al final accedieron.
Éramos tres parejas los que llevábamos las excursiones contratadas desde España, dos a Canaiman y una a Los Roques. Pero al final a Canaiman sólo fuimos nosotros, la otra pareja se rajó, ya que la guía del hotel (la de Maloka) les dijo que había que andar por el fango y demás. Cosa que al final no fue cierta. Después, cuando regresamos nos dijeron puerta, jejeje, cuesta creerlo, aunque pudo ser, y que por ese motivo no fueron.
Madrugón, salida del hotel 05:30 horas, antes ya estaba una persona esperándonos para llevarnos al aeropuerto. En el aeropuerto sobre las 06:10, no había apenas nadie. Esperamos, pagamos las tasa aeroportuarias, no me acuerdo cuanto era, creo que sobre unos 5$ por persona, pero interesa pagarlas en bolívares como todo. Luego al llegar a Canaiman, el tercer día también hay que pagar un impuesto del Parque Nacional.
Esperamos, mostramos nuestros pasaportes y conocemos al guía que nos va a acompañar durante los tres días. Sorpresa, sólo somos nosotros y tenemos un guía para nosotros. Embarcamos, ah! Y lo de la mochila, bueno no hagáis lo que nosotros que por llevar una mochila pequeña llevamos poca ropa. El guía llevaba una mochila grande de las de los campamentos, me entendéis, eso espero. Llevar botas de treking o al menos zapatillas de deporte y chanclas, que vendrán bien cuando os bañéis en los ríos y para pasar el salto del sapo. También pantalones largos para la selva y toallas de baño.
Ah! Como se visita un campamento indígena donde viven una o varias familias, todo dependerá al que vayáis, es conveniente llevar gominotas, caramelos, ropa usada y juguetes para los niños indígenas, que lo agradecen que no veas. Nosotros no lo sabíamos, y después de la visita de unos alemanes, un grupo numeroso, que estuvo en el campamento un día, ya que suelen ver Venezuela haciendo un tour en avioneta y pernoctando un día en cada sitio………. les llevaron de todo, sobre todo los niños que iban en la excursión. Nosotros improvisamos con lo que teníamos, y les dimos caramelos y la ropa que llevábamos para cambiarnos en la excursión.
Bueno, continuo, subimos al avión y sorpresa, sólo íbamos nosotros con el guía y otro guía de la empresa que iba a conocer el campamento Arekuna, para empezar a trabajar en él (se llama Junior).
El guía, Álvaro, un joven criollo, medio mexicano medio venezolano, se porto genial y se ganó a pulso la propina que le dimos, estuvo muy atento durante los tres días, nos explicaba absolutamente todo, tanta información que resultaba difícil de procesar, en fin que realizó su trabajo muy bien.
Llegamos al campamento Arekuna, y como habíamos salido dos horas antes de lo normal, teníamos más tiempo de disfrutar de los paisajes. El guía nos subió a un mirador que se accede por el aeródromo, si se puede llamar así a la pista de tierra donde aterrizan las avionetas. Nos explico un poco lo que íbamos a hacer y demás. Vimos en el horizonte el Tepuy NoNoi (Abuela) y demás.
Previamente habíamos tomado posesión de nuestra cabaña, muy bien, me lo esperaba peor. Sólo hay luz eléctrica desde las 18 hasta las 23 horas. El agua corriente no se puede beber, es directamente la del río Caroní, de color rojo por los minerales que desprenden unas hojas. No hay agua caliente. Los indígenas beben el agua, pero para nosotros es muy pesada por el alto contenido de minerales, además, hay buscadores de oro ilegales en este río y utilizan mercurio, lo que es altamente contaminante.
Desayuno a las 08:00, comida depende del día y la programación, merienda a las 18 y cena a las 20. Hay bebidas no alcohólicas durante todo el día, las alcohólicas se pagan a parte.
Por la tarde hicimos la caminata larga al salto de las Babas (45 minutos), impresionante el verla desde el margen izquierdo, después un bañito en el río y a esperar la barca.
Al tener solamente una barca disponible no pudimos hacer lo que teníamos planificado, aunque lo achacaron al tiempo, había estado diluviando durante toda la noche, luego por el día nos respeto, tuvimos muchísima suerte.
Salimos por la mañana en lancha hacia el tepui NoNoi para adentrarnos en la selva, todo de película. El guía con un machete abriendo camino, el indígena llevando un termo de agua de unos 15 litros para nosotros. Aquí imprescindible calzado adecuado y pantalón largo, nosotros nos cortamos todas las piernas con las plantas, tened cuidado con eso si no queréis pasarlo mal durante unos días. Después de tres horas llegamos a una cascada, la bailarina y un baño spa, alucinate. Después cruzamos en lancha el río y fuimos a una comunidad indígena, compuesta por una familia de pemones, un matrimonio y sus siete hijos. Comimos allí, vimos como cocinaban y vivían, la comida la llevábamos desde el campamento, y dejamos allí más de la mitad para que comieran. Compramos cerbatanas, pulseras, etc, hechas a mano, totalmente artesanales hechas por esa comunidad. Interesa comprar en las comunidades, suelen ser mucho más barato que en Canaiman o que en el campamento.
CONTINUARÁ
La paciencia es amarga pero sus frutos son dulces