Ciertamente, no tengo un gran recuerdo del hotel de Danang… llegamos por la tarde/noche, y subimos a la habitación a ver que tal; era enorme, tan enorme como el olor a humedad… no sé porque se empeñan en los hoteles en poner moqueta… bueno, si lo sé, pero lo veo tan poco higiénico… a groso modo, recuerdo esa ciudad por el olor, el mal olor

; al día siguiente después de revisar que es lo que se podía ver (día libre), los doce, reunimos a doce “ciclo pausse” delante del hotel, y les dijimos de ir a dar una vuelta para ver el ambiente; nos llevaron a un
mercado junto a un río, como no, jejeje...
Bajamos y paseamos por entre las paradas de cosas exóticas (para nosotros, claro) pero al llegar a la zona de pescados, el olor, era tan horroroso, que decidimos irnos ipso facto. Habíamos estado viendo mercados desde el primer día, y ninguno olía así de mal... He de decir, que por verlo, yo aguanto cualquier olor e imagen, pero que ciertas personas del grupo no lo soportaban, y por solidaridad...

Era olor a pescado, pero muy fuerte, y por añadidura, no era un mercado tradicional cubierto, sino que había fanguito, y como íbamos con calzado descubierto, como que era chof...chof... chof...

a cada rato...jejjeje...
Seguidamente, buscamos un restaurante por referencia de una guía escrita, o por alguna referencia de alguno de los que íbamos , y estaba cerrado, y volvimos a buscar ciclos para encontrar otro donde comer; restaurantes, habían muchos, pero la idea física de los restaurantes de aquí, no era lo que encontrábamos… no se si me explico… era mas que “buscar”, “adivinar”… los restaurantes los reconocíamos por las sillitas de plástico en la terraza, y los hules estampados de sus mesas…
Acabamos en uno en donde no tenían ni cubiertos…. Toallitas húmedas sí… Los conductores de los ciclos nos llevaban a los sitios que ellos conocían, y si no tengo fotos, es que no sería muy “in”… el sitio… jajajja… (es que antes eran carretes, y había que racionar las fotos…) Por cierto, las bebidas nos las trajeron en una cajita de cartón a modo de “neverita”…
Después de comer volvimos al hotel, a refrescarnos, ponernos el bañador, y coger la toalla, porque íbamos a ir a las
Montañas de Mármol y a la Playa de China. En recepción del hotel, nos dieron informaron de unos transportes en mini bus, por un precio y un tiempo, pero resulta que los conductores de los ciclos de la mañana, nos habían ofertado un precio súper barato, para hacer lo mismo, así que salimos a la puerta donde habían media docena de ciclos esperando clientes, y les pedimos si podían llamar al señor del mini bus, para que nos llevase a aquellos sitios.
No se si sabéis lo que es reír sin fin… pues eso. Cuando vimos el mini bus, que no era tan mini, nos tronchábamos, con razón era tan “económico” Asientos sin respaldo… ventanas sin cristal… hacíamos bromas sobre si el volante se saldría de su sitio… Bueno, andaba bien el autobús, en los baches un poco duros, pero teníamos tres asientos por persona, que eso es todo un lujo…jejejej… Nos llevó como quedamos a las Montañas de mármol, donde el mismo conductor, mediante señas, indicaba en su idioma “tal montaña”…etc. etc. y “nuestro traductor” (uno de los doce, leía en la guía, y traducía las señales visuales que nos hacía él) Llegamos a unos chiringuitos en donde había unos talleres de mármol, y donde vendían también muchas cosas de ese material. Como es natural, compramos cosas, porque además era todo muy barato. En esa zona de las montañas de mármol creo recordar que
también hay una pagoda, a la que no recuerdo haber ido.
A la hora concertada nos llevó a la Playa de china, que es una de las más famosas de Vietnam, porque los soldados americanos con base en Danang y alrededores, iban a relacionarse y relajarse allí con las chicas vietnamitas. Hoy en día esos hábitos, consecuencia de un estado de ánimo y necesidad, y debido a la guerra, en conclusión, me parecieron una de las cosas más importantes de Danang. Además de las cosas físicas (edificios, museos, paisajes) los acontecimientos, las leyendas y los hechos sucedidos allí, y las personas que nos lo contaron, hicieron de ese lugar su verdadero y mas importante atractivo, dignos de una visita.
A la playa llegamos atardeciendo, sin mucha luz… acostumbrados a las playas de aquí, aquella resultaba salvaje… además estaba vacía; únicamente habían una especie de cestas enormes como de 130 cm. de diámetro, y que luego supimos que servían para pescar, y que estaban exentas del pago de impuestos… estando allí, vimos como llegaban, se metían en el agua, y se iban a pescar, y mucho mas tarde, llegaba mas gente local, y se llenaba la playa... siempre se suelen bañar cuando casi no hay luz, y es un lugar de reunión frecuente. Nos pasó en muchas playas. Como anochece temprano, las visitas o ruta finalizaban pronto, y nos íbamos a remojar a la piscina o a la playa. Como si se tratase de una marabunta, se llenaba la playa de la gente local, familias enteras, jugando a pelota, con las cervecitas...
Todo esto lo cuento, porque un viaje tiene mas cosas que las que simplemente se ven.
De Danang a Hue, lo mas particular son los paisajes, como por ejemplo, torres Champ en mitad de los campos de arroz, (como creo que ya sabes Keltic) o sobre pequeñas colinas..., monumentos al soldado desconocido...,
montañas con historias... Gentes, arroz y papel de arroz, secándose al borde de la carretera…, chiringuitos de madera en donde las sillitas de plástico son casi de juguete, vida rural…transportes especiales… Budas y pagodas, pero no sé en concreto como se llaman esas poblaciones. Es probable que si os sobre tiempo, los mismos guias os sugieran parar o hacer alguna actividad en algún sitio del itinerario que sea interesante, y le podéis preguntar a el tambien. ¿Un masaje? ¿Compras? ¿Una merienda?
¿Un viajecito en ciclo pausse?
Hay cosas que en esa zona han cambiado y podéis encontrar muchos hoteles y restaurantes nuevos. Quizás la Playa de china no resulta hoy tan salvaje, y quizás huela mejor todo.
No recuerdo haber ido al
Museo Cham.