¡¡Hola!! Aquí estamos de vuelta a casa y con un tremendo bajón post-cruceril… Jolín, qué depre, de verdad.

¡Y qué cansados! Como lo prometido es deuda, voy a ir contando nuestra experiencia. Pero antes, quiero dar las gracias a todos los amigos foreros (miembros y miembras, como diría la ministra guay) por toda la ayuda que me han prestado durante la preparación de este viaje, una ayuda inestimable y valiosísima, en algunos casos de forma directa, respondiendo a mis preguntas, y en otras de forma indirecta simplemente contando sus experiencias o comentando sus planes. De verdad que en este viaje, como en casi todos, vale la pena ir con planes concretos, de lo contrario puedes perder el tiempo (y el dinero).
Entre lavadora y lavadora (hay que ver la cantidad de ropa sucia que puedes traerte de un viaje de una semana), primero os comento mis impresiones generales y después intentaré entrar de forma más concreta con cada escala.
El viaje es fantástico, la ruta es maravillosa, a poco que lo intentéis viviréis una experiencia única y posiblemente irrepetible. Nuestro crucero resultó, en dos palabras, im-presionante. Hemos regresado muy satisfechos, tanto del barco, la naviera, el recorrido, las visitas, en fin, todo ha salido según lo previsto, no hemos tenido incidentes graves ni siquiera leves (y con niños uno siempre va un poco temeroso), ni retrasos, ni conflictos ni fallos gordos. Todo ha ido bien y considero que la relación calidad-precio del crucero es muy aceptable.
Era nuestro primer crucero con Costa y venimos satisfechos. Más adelante puedo hacer una comparación con Iberocruceros, pero en general estamos contentos y no nos importaría repetir con esta naviera. Por supuesto que hay cosillas que se podrían mejorar, pero eso sucede en todas partes, no solo en las navieras.
En este crucero, éramos 1.902 pasajeros (el barco tiene capacidad para casi 2.700). De ellos, 560 éramos españoles y 700 y pico italianos. Con esto ya os dais una idea del ambiente del barco, italo-español aplastante. El español es el 2º idioma a bordo, muchos miembros de la tripulación lo hablan y otros solo lo entienden, pero en general la asistencia en español es suficiente. El diario de abordo, los menús, la información en general está en español. No hay problema con eso. En la tele hay un canal en español, TVE Internacional.
Nuestro camarero de cabina era de Bangladesh, el pobre solo sabía cuatro palabras en español, pero suplía esta carencia con muy buena disposición, mucha amabilidad y una sonrisa casi permanente. Siempre atento a nuestras necesidades, no tenemos ninguna queja. La limpieza del camarote, perfecta. Lo arreglaba cada vez que salíamos.
Viajamos en un camarote con balcón, de la cubierta 5, con un sofá-cama individual y una litera alta. El espacio es suficiente, resultó muy cómodo para los 4, los armarios bien, el baño correcto, las camas cómodas. El balcón un lujazo, si hay alguna ruta en la que merezca la pena pagar por un balcón es sin duda la de los fiordos.
El barco, estupendo, muy recargado en su decoración como todos los Costa, ya lo sabíamos. Es muy grande pero fácil de recorrer. Nos gustó mucho. No se notó el movimiento en ningún momento.
Como es habitual, se nota más la presencia de gente en las áreas públicas en el día de navegación. Aún así, no resultó agobiante, hay mucho espacio y muchas opciones de ocio, así que la gente se reparte bastante bien.
Donde más se nota la acumulación de gente es en el buffet del mediodía los días en que todos los pasajeros están a bordo, sobre todo porque los italianos y españoles (mayoría) coincidimos en comer a la misma hora. Hay que dar un par de vueltas o esperar 10 minutillos para encontrar mesa. Pero nada más.
La comida bien, nos gustó en general, sin grandes entusiasmos. El desayuno bien, lo hacíamos en el buffet. La comida también en el buffet, bordan la pasta y la pizza, como buenos italianos. Lo demás bastante repetitivo, pero es que es un buffet… La cena, en el restaurante, bien, lo que se espera de este tipo de cenas, pero sin grandes maravillas.
Las escalas: con la naviera las de Flam y Hellesyt/Geiranger. Por nuestra cuenta, Copenhague, Oslo, Bergen y Stavanger, muy fáciles si las llevas preparadas con antelación, claro. ¿Volvería a hacerlo igual si hago de nuevo este crucero? No, la de Flam la haría por mi cuenta. De todas formas, ya sabemos que en esto cada uno tiene sus preferencias.
El tiempo… el tema estrella de este crucero. No es un viaje por el Mediterráneo, así que no vale la pena esperar espléndidos y calurosos días de sol. Puedes tener esa lotería, como le sucedió a Juncosa hace unas semanas, pero de verdad que es una lotería, te toca una vez y punto. No es lo habitual. Nosotros íbamos dispuestos a no dejar que el tiempo (o el mal tiempo) nos arruinara un viaje tanto tiempo esperado y planeado. No está en nuestras manos modificarlo así que no nos podemos amargar por eso. No tuvimos “buen” tiempo, pero tampoco tan malo como podíamos haber tenido, apenas llovió y no hizo frío. En general, más nubes que claros. Siguiendo las recomendaciones que había leído en el foro, la ropa tipo capas de cebolla, para ir quitando y poniendo según haga falta.
Menudo rollo para empezar, eh?
Ah! se me olvidaba, es el crucero de las fotos, tremendo empacho de fotos, venga fotos de paisajes, y esto qué bonito y mira qué vistas y qué maravillosa puesta de sol y esas montañas parecen de postal y… suerte que ya no es como antes, que había que revelar y pagar todo el carrete, ¿os acordáis?. En cuanto las descargue, os pongo alguna y cuento cada escala.
¿Os dije ya que qué pena que se acabó mi crucerito por los fiordos???