DECIMO DIA: COPENHAGUE
El día anterior habíamos hablado con Rosa, la azafata de español, comentandole que nuestro avión salía a las 16 horas para si era posible, ser de los últimos en desembarcar. Amablemente nos dió etiquetas rosas para el equipaje diciéndonos que pusieramos esas independientemente de las que recibieramos en el camarote.
Pero cual fue mi sorpresa al ver en el diario de abordo que el color rosa desembarcaba a las 9.30 y el negro lo hacía a las 11.
En fin, etiquetas negras y a otra cosa mariposa.
Como sabéis todos los que habéis hecho un crucero que ha cubierto o sobrepasado las espectativas, el día de desembarque está rodeado de una melancolía asfixiante y esta vez no era menos.
Desayunamos con muchísima tranquilidad, casi cuando medio barco había desembarcado y luego hicimos lo que muchos, nos tumbamos en las hamacas de la piscina a descansar un poquito.
El MSC Opera amaneció junto a nosotros.
Durante la espera para el desembarque, apareció el Norwegian Jewel,... precioso barco.
Luego taxi hasta el aeropuerto (40,65€) y bueno, el taxista nos preguntó que con que compañía volabamos (con Iberia es la terminal dos, aunque yo creo que allí estaban todas las europeas relevantes).
Al entrar en la terminal, aquello parecía un mercado, o sobraba gente o faltaba terminal. A nosotros nos sobraba tiempo ya que eran las 11.30 así que dejé a la familia en la cafetería y exploré un poco.
Si camináis hacia la izquierda encontraréis tres cosas útiles: la consigna de equipajes (si quisierais volver a Copenhague), una oficina de cambio de moneda, y lo más importante: un supermercado SevenEleven.
Rescate a los míos antes de que pidieran en la cafetería y compramos provisiones y agua más barato.
Luego me fijé en el caos y antes de ponerme a hacer cola hice dos cosas: saque las tarjetas de embarque en uno de los muchos terminales que hay para ello, y pregunté cuando se abría la facturacion que en el caso de los vuelos de Iberia es siempre dos horas antes.
Pasamos pues de esperar de pie como pardillos entre todo aquel maremagnum de seres humanos. Finalmente y media hora antes de lo esperado (13.30) facturamos y pasamos los controles de seguridad.
El aeropuerto está diseñado para que nuevamente pases por un sinfin de tiendas antes de llegar a la puerta de embarque con lo cual, no os engañéis, hasta el último momento gastando y gastando dinero...
Salimos con 20 minutillos de retraso.
Sobre los Pirineos.
Finalmente llegamos a Madrid y nos faltaban 4 horas para embarcar para Tenerife pero fue un lujo la espera en la T4 (comparando con Dinamarca, digo).
Y ahora si que acaba este relato que espero que haya gustado. Cualquier cosa que queráis saber, estoy a vuestra disposición.
Un saludo a todos.
Voyager of the Seas agosto 2007 Meditérrano Occidental
Costa Mediterránea junio 2008 Tierra de los Vikingos