Hola Pincessa85, un camarote con balcón en los fiordos es una sabia elección ya que la navegación es durante mucho tiempo por dentro de ellos y hay puestas de sol bellísimas. A mi el presupuesto no me lo permite, pero creo que en este recorrido es un donde más provecho se le puede sacar al balcón.
SEXTO DÍA: HELLESYLT/GEIRANGER
Si señor, a las 4:30 el señorito y su hermano estaban como dos valientes en cubierta (y nosotros junto con el filipino que la estaba limpiando eramos los únicos a la vista)
Entrando en el Stortfjorden.
Para los que no me creen con lo de la hora, [

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Y lo mejor de todo, empezó a despejarse...
Habíamos contratado la excursión "De Hellesylt a Geiranger". Nos convocaron a las 8:15 en el teatro Osiris y tras un rápido desembarco en tenders, subimos al autocar y más sorpresas positivas: en cuanto el guía se puso a hablar supe que a diferencia del que nos tocó el día anterior, este si era muy bueno.
El recorrido hizo varias paradas en sitios tan bellos como este.
O como éste, el lago Hornindal. Aprestad vuestras cámaras porque yo hice unas 2.200 fotos.
Cerca de aquí, y con dolor de ojos por todo lo que llevabamos visto de una naturaleza en estado puro, nos llevaron al hotel a comer. Jo, y aquí si que comimos un salmón al vapor creo que era, bue-ni-sí-mo. El día estaba siendo de lujo.
La siguiente parada fue en el lago Stryn (Centro de visitantes del glaciar Jostedal), nuevamente vitaminas para los sentidos...
Seguimos el recorrido haciendo paradas a cual mejor con paisajes como estos:
Y constantemente aderezados con las historias y comentarios de nuestro guía que enriquecían enormemente lo que contemplabamos...
Empezamos a ascender por carretera rumbo al Dalsnibba y justo a sus pies una nueva sorpresa:
Un lago casi helado..., no se como lo encontraréis los que vayaís después, pero yo ya no podía más con tanta emoción.
Llegado a este punto, el guía os dirá que si tenéis vértigo aviséis porque comienza la subida al Dalsnibba, y el que no quiera se puede quedar en el bar-tienda que hay al principio del camino. Son 15 minutos de subida, 15 arriba, y 15 de bajada. Dejamos a 3 personas.
Yo iba por el lado del cristal, y no tengo vértigo pero... os mentiría si no os digo que me sudaban las manos.
Una carretera en zig zag sin protecciones laterales donde se cruzaban continuamente autocares subiendo y bajando... en fin, deseé que nuestro conductor supiera lo que hacía...
Y al llegar arriba, bajar del bus y acercarnos al mirador... Juzgad vosotros mismos...
Esta es la carretera que discurría por la base del monte, ¿comprendéis el sustillo al vernos allí arriba?
Y bajo esa capa de nieve estaba el glaciar que no se dejaba ver precisamente por eso.
Otra vista del lago helado con la carreterita de marras en primer plano.
Bajamos hacia el fiordo de Gerainger sin dejar de tener unos paisajes de postal y prometo que las fotos no le hacen justicia a lo que vieron mis ojos. También es cierto que mucha gente que sube al Dalsnibba no ve lo que nosotros porque ya te advierten (y el guia así lo dijo) que suele estar envuelto en nubes a menudo.
Pero es que el día no acababa ahí, nos quedaba la navegación panorámica por el fiordo donde encontramos la cascada de las 7 hermanas:
Y la "botella del Principe".
Hoy tocaba el espectáculo de Willer Nicolodi, un ventrilocuo que me agradó, vaya que me reí con él. Y que conste que el número lo hizo en italiano, español e inglés.
Además, esa noche fue el buffet sol de medianoche en la piscina pero no os puedo contar nada porque estaba literalmente muerto y al día siguiente llegabamos a Bergen.
Un comentario: las fotos que sacan los paparazzi del barco y que luego nos pretenden vender por un módico precio, me parecieron horriblemente malas, los decorados esos en tapete que te ponen detrás estaban muy estropeados, las fotos estaban sobreiluminadas y parecíamos auténticos franquesteins, y que conste que pensabamos comprar algunas. Total que después del tercer día, pasamos de que nos tomaran más fotos. Al llegar a casa, contemplé las que nos hicimos en el Voyager, y efectivamente, estas estaban geniales.
Este día pasamos verdaderamente calor y fue el último en el que bajé a tierra con pantalón bajo.
En conclusión, a diferencia del día anterior, si me hubieran querido cobrar 200 euros en vez de los 117 que costaba la excursión, pienso que los daría con sumo gusto. Ha sido mi mejor día de crucero y os la recomiendo muy mucho.
Hasta mañana.
Voyager of the Seas agosto 2007 Meditérrano Occidental
Costa Mediterránea junio 2008 Tierra de los Vikingos