Hola cruceristas, voy a intentar relatar nuestra experiencia a bordo del Costa Favolosa esta pasada semana. Para empezar comentar que era nuestro tercer crucero (ya habíamos viajado con Royal y con Pullmantur) y que esta ha sido de largo la peor de las tres. Lo que más no ha llamado la atención es la diferencia del trato de la tripulación, caras largas y respuestas bordes en exceso (excepto Ramiro, nuestro cabinista, un fenómeno como profesional y como persona, encantador). Las colas del desayuno no las he vivido en ningún otro crucero, después de la cola cerca de media hora esperando a que lo sirvan. Eso si quieres desayunar en condiciones claro, si no, te vas al buffet y te pones ciego de bollería y embutido, porque no hay más (ni unos tristes huevos revueltos, que los tiene hasta el hotel más chungo). Lo del todo incluido es otra encerrona, resulta que no puedes pedirlo por persona para evitar la picaresca de que pidas para los dos (a priori se puede hasta entender aunque si tu acompañante no bebe ya estás jodido), lo tienes que hacer POR RESERVA!!, es decir, que si vais cinco parejas juntas, o todos o ninguno. Acojonante. Una noche, dos tipejos que se habían pasado siete u ocho pueblos bebiendo se dedicaron a aporrear puertas, mover manillas o patear maletas entre otras lindezas a eso de la una de la mañana, reacción de Costa? Cachetito en el culito y no lo volváis a hacer. De verdad que no dábamos crédito. No sigo porque no sé si me quedaré sin caracteres como en Twitter pero vamos, que alguna se me queda en el tintero. Y claro que tienen cosas buenas: el barco es espectacular, el café y el chocolate son tremendos, las escalas cunden bastante. Alguno pensará (lógicamente) que soy el típico quejica pero creedme que es la primera vez en mi vida que escribo algo así, jamás me he ido de unas vacaciones del tipo que sean con la sensación de estas, y tengo 42 años. Esto no pretende más que relatar nuestra experiencia, igual tuvimos mala suerte no lo sé pero una cosa está clara, no volvemos con estos ni gratis
PD: Una que se olvidaba! A una de las parejas con las que viajábamos les apuntaron nada más embarcar una botella de agua del camarote que no habían bebido (la había bebido la pareja anterior por lo visto el mismo día del desembarco) y al ir a reclamar el primer día les cuentan que ya está resuelto. Pues bien, llega la factura el último día y ahí sigue la botellita, bajan otra vez, y después de llamar casi hasta al capitán le dicen: "Ahora sí, está solucionado, ha sido un error del cabinista y se lo descontaremos del sueldo". ¿Se puede ser más miserable?