Domingo 5 de junio: Amsterdam
Son las 7:30, en pie.
Subimos a desayunar, hay un jaleo de la ostia, encontramos sitio en la piscina descubierta, hace frío y llueve, pero es lo que hay.
Se nos olvida la factura en el camarote, el cuál tenemos que dejar libre a las 8:00, bajamos y allí está esperándonos.
Vamos al Hall, a despedirnos, por si no nos vemos luego en el camarote, ellos van de excursión contratada por Amsterdam, nosotros esperamos nuestra hora para el desembarque (10:45).
Tenemos un coche, que nos lleva directamente al aeropuerto, pero no nos recoge hasta las 12:35. Toca esperar, encima, vemos a los nuevos pasajeros, que envidia, de la sana no, envidia. Juan dice:
-Subimos pa ya otra vez, qué, quien se va dar cuenta
Por ganas, no será,
A las 12:35, ni un minuto más, ni un minuto menos, llega el chico, le firmo el papel del viaje, a su vez, se da cuenta que para venir, no nos recogieron, porque llevo el papel sin firmar.
Lo voy aclarar, la culpa fue nuestra. Cuándo nos bajamos del avión y fuimos a recoger la maleta, Costa estaba allí, le dimos el nombre de la reserva, nos dijo el nº de cinta y que siguieramos hasta la cola, para ir al bus. Somos muy mandaos, así lo hicimos.
Pero nosotros con la agencia con quien contratamos, (en Mónaco, por internet), no nos aclaro, que teníamos transporte de traslado al puerto y al aeropuerto, para nosotros en Limosin, vamos en un M.B de alta gama.
Somos tan humildes, que nos perdimos el de ida

Menuda gilip.... hubiera preferido el paquete de bebida gratuita a bordo, que se le va hacer, somos primerizos, la primera siempre se paga. Para la próxima los espero.
Eso sí, le firmo el de ida, me da las gracias. No lo disfrutamos, pero al menos que se lo abonen.
Intentamos hacer el check-in en las maquinitas, no somos, pedimos ayuda a una chica del aeropuerto, que anda por allí, ayudando, lo intenta y no puede, un nº no coge, nada a hacer cola.
Casi media hora después, llega nuestro turno, la primera en la frente. Las maletas van directas a Asturias, nosotros no,
tenemos que volver hacer el check-in en París, después de intentar comprender el porqué, (porqué, porqué, porqué, como el otro

), nada no hay manera, vaya cabeza de go...
Salimos, me como la fruta, agua, un par de pitos, un lex.... y de nuevo a hacer cola, esta vez enorme, menudo desastre.
Para embarcar pasamos una odisea tremenda, gente de un lado y otro, vamos pa ponese de mala ostia, no hay sitio mejor.
Por fin, llegamos al arco, después de casi tres horas, sin exagerar ni lo más mínimo.
Venga va, voy y empieza a pitar. El chico de color me dice que me coloque que me van a cachear.
Yo, la tonta de mí, sin darme cuenta, estiro los brazos y espero a que me cachee, menuda, el tío me dice que él no puede

su compañera lo hará por él.
Cuándo me doy cuenta, nos reímos, hasta la saciedad, es el día de hoy, que lo recuerdo y me parto. No veais la cara del tío, cuándo le estiro los brazos y espero a que me cachee.
Su compañera está cacheando a una chica, que lleva vaqueros, con los adornos de metal, cada vez que pasa el aparato y pita, tiene que tocar uno a uno, cada uno de ellos, menuda pesadez, no sé cuanto tiempo llevara con ella, pero yo estaría esperando 10 minutos mi turno. Malditos adornos.
Tengo que estar pendiente de mis botas, que van por la cinta, se las señalo al chico, me las recoge y me las acerca.
Bueno, estoy preparada, no se porque he pitado, llevo un vestido, leotardos y voy descalza, el resto ya está todo en la cesta. Toca por aquí, por allí, vamos no quedo sitio, que no me palpara. Tocadita fui de coj....
Además, hoy en día, me parece absurdo, que a las tías nos tenga que cachear otra tía. ¿No sé si me entendeis?
Cuándo se lo digo a Juan, me dice:
-Claro, tú, pasaste ganas de que te cacheara el chico

Bueno, los que conoceis a Juan, ya sabeis de su sentido del humor, humor allerano.
El avión sale en hora. Tenemos 1h30minutos a París, de la cuál solo estamos en el aire media, el resto fue de aproximación a pista de despegue. En Amsterdam, fue genial, los guajes en un parque jugando y nos decían adiós, pasamos por encima de una autopista, en vez de un avión parecía que íbamos en bus, ya nos había pasado en el de Frankfurt. Vuelo tranquilo, visto y no visto, una vez arriba, las azafatas nos sirvieron café con pastas, el tiempo justo para tomartelo, ellas recoger y ya estabamos aterrizando.
En París tenemos que cambiar de terminal, de la F a la G. Llamo a Mami, humeamos y a coger el bus gratuito.
Nos hace el check-in una empleada del aeropuerto en la maquinita, habla español y no entiende porque en Amsterdam, no nos lo hacen, nosotros menos.
Salimos a saciarnos de nuestro vicio, cae un tormentón enorme, para mí a la cuenta, rayos, truenos, vamos una tormenta de estas de verano, menos mal, que no salimos hasta las 19:55, hay tiempo, para que esto cambie.
Hoy se está jugando la final de Roland Garros, Nadal - Federer.
Son las 18:15, decidimos entrar en la zona de embarque, subimos las escaleras mecánicas y voila,
Espace Fumeurs / Smoking Área, viva la República Francesa

Vemos a Nadal ganar a Federer, imaginaros, había mas españoles allí, los franceses ni gurgutaron.
Toma,toma, toma......................
Para las 20:00 horas, estamos saliendo para Asturias, esta vez tenemos 1h20m, sin contratiempo, el avión es pequeñito, pero va de p... madre. (40 personas, tirando de largo)
Mientras esperamos para recoger las maletas , allí están, Loly, Valentín, Asturianina, ya han recogido las suyas, ellos venían por Madrid. Nos contamos por alto, nuestras penurias por el aeropuerto de Amsterdam, donde Valentín, se tiene que bajar los pantalones. Esto mejor lo cuentan ellos. También creo recordar, que en Madrid, no se que pasaba , que el avión estaba averiado y ellos dentro, pero al final salieron, vaya guevos tuvisteis. No sé si recordais la cara del Guardia C del aeropuerto, no daba crédito a lo que oía, luego el resto de la gente que había, la verdad, que hasta última hora la tuvimos que liar, nun se nos pue dexar solos.
Aeropuerto Charles De Gaulle, París, a ver si aprendemos, que somos fumadores, no delincuentes