Hablemos ahora de los camarotes en general.
Todas las cubiertas (10), excepto las 3, 4 y 9, tienen camarotes de proa a popa y de babor a estribor.
Delante de cada puerta, a la izquierda de la misma, hay un "buzón" en el que te depositan el diario de a bordo, invitaciones, propaganda, etc.
Tras la puerta tenemos las tarjetas que podemos poner en la cerradura por la parte del pasillo para indicarle al camarero que puede entrar a limpiar porque ya te has marchado por la mañana o bien si has tenido algún incidente o para todo lo contrario, si no quieres que te molesten o, por alguna razón, no te apetece que entre aunque no estés dentro.
El camarero entra en la habitación por la mañana y al atardecer. En ambas ocasiones te cambia las toallas usadas y hace la cama.
Por la noche, además, te deja sobre la cama las notificaciones que tienes en el buzón junto con una tarjeta en la que el director del crucero te desea buenas noches y un bombón por persona. Asimismo tienes "una escultura" hecha con toallas de un animalito. Cada noche uno distinto.
El mobiliario de las habitaciones, supongo, es en general más o menos el mismo. El más (del menos hablaré en otro momento) una cama de 1,80 (colmada de almohadas y almohadones), un par de mesillas pequeñas con tres cajones; un escritorio cuyo almacenamiento no es muy aprovechable ya que un hueco está ocupado con la nevera y en el lado opuesto hay un armario pequeño que oculta el secador de pelo (ya conectado a un enchufe oculto y que no se puede mover de allí) y otra estantería con vasos.
Sobre el escritorio hay un lugar en el que depositar papeles. Entre los que se te ofrecen el primer día hay algo muy interesante: un cuadernillo en el que están descritas todas las escalas con un plano básico de la ciudad donde se atraca.
Me diréis que para personas que han preparado con tanto tiempo las excursiones esto no aporta nada. No es así, allí aparecen los teléfonos de la autoridad portuaria y otros que, en caso de tener algún problema durante la excursión te permiten comunicar con ellos. Así que, es recomendable llevarlo consigo cuando sales o copiar esa información (consejos vendo y para mí no tengo porque me acordaba del tema cuando ya estaba en tierra)
También había un espejo de aumento con luz, un frutero, una bandeja con vasos y una botella de agua (de pago).
Sobre el escritorio, en la pared, hay algunos ENCHUFES. Algunos de ellos están adaptados a nuestros aparatos normales como los de los teléfonos móviles. Si pensáis que vais a necesitar enchufar varias cosas al mismo tiempo, llevaos un ladrón.
Si lleváis algún aparato como un ordenador portátil como era nuestro caso, llevad un adaptador para poder enchufarlo ya que este tipo de aparatos tienen enchufes más gruesos.
Por último hay un enchufe en el baño. En la parte superior de uno de los lados del armario. Está pensado para las máquinas de afeitar. También lo utilicé para la depiladora (tiene cable largo).
Está también la televisión y el DVD. Los canales de Tv son todos en inglés (otras navieras suelen conectar también con el canal internacional de España y otros países). También está conectada la Webcan de proa y de popa.
No hicimos uso del Dvd. Ignorábamos que hubiera videoteca pero tampoco la echamos de menos. Si hace buen tiempo apetece más tomar el aire y disfrutar “fuera de casa” que después del invierno se agradece el sol.
Completaba el mobiliario una butaca, un taburete, una mesa ovalada y un sofá.
Y tres huecos de armario. Éstos guardaban una bata blanca (no de felpa como sería un albornoz) por persona con la que podías ir a la piscina, al spa o al gimnasio.
La iluminación del camarote era muy buena. Suelo valorar la iluminación de los hoteles en función de si me permite leer cómodamente en la cama. En este caso había unas luces detrás cuyo interruptor se encontraba en el cabezal. También estaban las generales que servían unas para alumbrar la cabina en general y las otras para la zona de armarios. Ambas tenían interruptores junto a la cama y a la entrada de la habitación.
El baño lo conforma una ducha. En ella hay un elemento interesante. Si os fijáis, hacia la zona superior de una de las paredes hay un artilugio redondo. De allí sale un cordel que se puede enganchar en la otra pared para poder tender ropa.
Dentro de la ducha también están colocados tres expendedores: gel, champú y acondicionador. Muy buenos.
El resto del baño lo constituye un armario, un lavabo con una pastilla de jabón y, bajo el mismo, una estantería. El primer día había un frasquito de body milk que, pese a solicitarlo en recepción, no me lo repusieron.
¿Y las maletas? Me comprenderéis cuando afronte el capítulo del “menos” de los camarotes.
Como supongo todo el mundo, pensé en meterlas bajo la cama. Así que me agaché a mirar. Estaba cerrado. Me dije a mí misma que sería para que no entrara polvo y hubiera menos trabajo en pasar la aspiradora. ¡Menuda faena!
Sin embargo esto tiene truco.
La parte delantera del "sótano" de la cama está ocupada por un par de cajones donde el camarero guarda cosas tales como el adorno tipo colcha que se pone en la piecera durante el día, el tapete que te plantan el día que llegas y la víspera de irte para que coloques las maletas y proteger el edredón, etc. Sin embargo la parte posterior, está hueca y caben las maletas. ¡Qué respiro!