Continuación VENECIA
Para moverse por Venecia, creo que la mejor opción es a pie, ya que de otra forma sería imposible ver cada rincón, calle, puente, plaza o iglesia.
GONDOLAS EN EL GRAN CANAL
No obstante en algunas ocasiones es imprescindible moverse por agua, para ello lo más barato es el vaporeto, te permite dar un paseo por el gran canal y aconsejo hacerlo de día y de noche, puedes comprar billetes de un solo trayecto o para varios días. Nosotros compramos el billete para 24 h, como lo compramos por la tarde, teníamos hasta el día siguiente a la misma hora, 16 €. Así es que a las 6, cogimos uno para descansar un poco las piernas y ver Venecia en barco, el trayecto dura unos 45 minutos y es muy agradable pues te permite otra perspectiva de Venecia desde el agua y a la vez relajarte un poco, si puedes coger asientos en proa o popa, pues están al aire libre y puedes disfrutar más del paisaje.
La góndola es el medio más tradicional de pasear por los canales de Venecia, pero no el más utilizado, ya que suele ser caro, unos 40 minutos te cobran 90 o 100 €, depende del precio que negocies con el gondolero, es muy romántico, pero te permite hacer sólo un pequeño recorrido por los canales, pues en este tiempo no da para mucho más.
Los traghettos son góndolas que se utilizan para cruzar de una calle a otra, el precio es de 1 €, van dos gondoleros y si quieres probarlo esta es una oportunidad, aunque el trayecto es de un par de minutos nada mas.
Y por último los taxis que son lanchas, pero bastante caras.
Nos dirigimos hacia el mercado de Rialto, desde hace muchos siglos todas las mañanas montan un mercado de fruta y verduras, donde se pueden ver el colorido de estos puestos con variedad de productos.
Nuestra idea en principio era volver al barco, arreglarnos y volver a Venecia de noche, pero estábamos tan a gusto, que lo hicimos todo del tirón, decidimos quedarnos hasta que el cuerpo aguante y volver después.
Nos había aconsejado visitar el barrio judío, mantiene su ambiente con tiendas, pastelerías, artesanos, sinagogas, restaurantes. En las proximidades de la estación de tren.
Nos dirigimos a la zona de las tiendas, muchas de máscaras, no hay que olvidar que el Carnaval es la fiesta más popular de Venecia desde la Edad media, dicen que llegan a cerrar las puertas de la ciudad debido al gran número de turistas que acuden estos días a Venecia.
El atardecer cambiaba la luz de Venecia y la hacía aún más bella. Volvimos a perdernos por las calles y a adentrarnos en plazas preciosas.
Un aperitivo con una cerveza y a continuar nuestro paseo por la Serenísima.
NOCHE EN VENECIA
Terminamos en la plaza de San Marcos, llena de vida durante todo el día, y disfrutando de la música en directo del famoso Café Florian, uno de los más antiguos de Italia, glamoroso y con estilo. Violines, pianos,clarinetes, flautas, violonchelos, se oían en este precioso rincón. La consumición, un poco cara unos 11 € pero disfrutando de una música celestial, no se puede olvidar. Justo enfrente del café dos terrazas con conciertos también, disputaban el sonido de la música.
Paseamos por la calle principal del canal principal y de vuelta al barco, un paseo de 20 minutos, ya cansado realmente, pero con una magnífica noche que hacía nuestro paseo muy difícil de olvidar.
Fuimos directamente al Seaview pasta, pizas y paninis hasta las 2 de la madrugada, comimos espaguetis a los cuatro quesos y me supieron a gloria, en la terraza con vistas a Venecia.
El día había sido muy largo y agotador, pero espléndido y maravilloso.