Hola Josep,
a ver, vamos por partes. Evidentemente, nadie nos obligó a comprar nada. Compramos lo que quisimos; eso, está claro. Lo que ocurre es que la guía no nos informó de que una calle más abajo había un mercado donde se podía comprar lo mismo más barato e incluso a mitad de precio, como pudimos comprobar más tarde. Lo que digo es que si nos contáramos las tiendas a las que fuimos, pondría la mano en el fuego de que se trata de las mismas.
En cuanto a las cosas que llevamos, creo haber comentado precisamente contigo, antes del viaje, que suponía que si la gente de allí pide no es por caradura sino por necesidad, dadas las carencias que todos sabemos que tienen. Ese es el motivo por el cual vosotros, nosotros y demás turistas vamos allí con generosidad, llevando incluso más cosas de las que se nos han pedido. Nunca pensé mal antes de marcharme por ese aspecto.
Evidentemente, la experiencia me ha hecho cambiar de opinión, cuando te encuentras con alguien que transforma esa generosidad en ingenuidad y se aprovecha.
El tema de las cosas que llevamos está explicado para que se entienda que en todo momento nos portamos bien con ella.
Y en cuanto al precio, pues qué quieres que te diga. Debisteis ser más listos que nosotros. Nosotros lo llevábamos pactado por correo y no lo comentamos más hasta la hora de despedirnos. No sé qué pagaríais vosotros, pero entenderás que 45 € (léase 50) para 4 personas por 4 horas me parece excesivo, más aún cuando no se había quedado en eso.