MESSINA
El barco atraca en un sitio muy céntrico, en la vía Vittorio Emmanuele II a la altura de la Statua di Messina y del Palazzo Municipale.
En recepción te dan un primer plano de la ciudad, pues el barco atraca temprano, y la oficina de turismo del puerto todavía esta cerrada, luego te facilita planos muy completos.
Hay la opción de visitar solo Messina, o acercarte a Taormina y al Etna. Nos dijeron que había un tren a Taormina, pero tarda una hora en llegar, y la combinación no es muy buena, así que bajamos del barco, y nada mas que pones pie en tierra, se te acerca el representante de los taxistas a hacerte su oferta, un taxis, tipo Mercedes 200, para cuatro personas que íbamos nosotros, por 110 euros, y le pagas cuando te trae de regreso al barco si has quedado contento. Nos decidimos por esta opción y fue un gran acierto, nos llevo un chico joven, que aunque en italiano, se hizo entender muy bien y nos lo iba explicando todo. Montamos y nos dirigimos primero a Taormina por autopista, (creo que hay unos 60 Km.), al llegar allí, los autobuses no pueden acceder al pueblo, y han de parar en un parking, y de allí, en microbuses o andando acceder cuesta arriba, el kilómetro, mas o menos que falta para llegar la pueblo. El taxis te lleva hasta la entrada del pueblo, en Porta Messina, al lado del Palazzo Corvaja, el taxista nos dio unas explicaciones para orientarnos en encontrar las ruinas del Teatro griego y los monumentos más importantes, y nos dio una hora para que fuéramos a nuestro aire.
Nos acercamos a ver el Teatro Griego (entrada 4.50 euros), no esta mal, pequeño, pero estas cosas dependen de lo que te gusten las ruinas y las piedras, desde aquí se puede divisar el Etna. Lo recorrimos, lleva poco rato, y dimos una vuelta por el pueblecito, pequeño pero bonito. A la hora nos recogió el taxista en el mismo sitio que nos había dejado, y nos llevo a un mirador que tiene Taormina, desde el que se puede ver toda la costa, y una península pequeñita unida a la costa por un estrecho camino, que la llaman Isla Bella, de aspecto paradisíaco.
De allí, nos volvimos para Messina, también por autopista, y al llegar nos dio una vuelta turística por la ciudad, nos subió a un mirador donde esta el Sacrario Cristo Re, y pudimos contemplar una panorámica de la ciudad, de allí, nos dio unas vueltas, y llegamos al Duomo (catedral), justo sobre las 11.45, para llegar a ver a las 12.00 el espectáculo del campanario del Duomo. Según sus folletos es: “un reloj astronómico, único en el mundo, gobernado por un potente mecanismo de contrapeso de la casa Uger de Strasburgo. Al mediodía el reloj da lugar a un excepcional espectáculo de sonido y animaciones” . La verdad, esto no hay ocasión de verlo en España.
Después nos acabo de dar el paseo y nos dejo a las puertas del barco las 12.45, a tiempo todavía de dar un paseo y tomar algo antes de comer.