Buenas,
Acabo de llegar del Empress, os voy a contar mi experiencia:
El barco, para mi gusto demasiado grande, demasiado descontrol en comidas, sobre todo el día de Estocolmo, ya que todos coincidimos a la misma hora en el buffet, casi 1500 personas en un esacio preparado para 500, la gente comiendo en las tumbonas, incluso llevándose la comida a las habitaciones. Os recomiendo que si vais varios unos se dediquen a buscar mesa y otros hagan cola. La comida no está mal, pero muy repetitiva en el buffet.
Las cenas están bien y os recomiendo desayunar en el restaurante, ya que en el buffet suben lo qe sobra, y no es lo mismo la pastelería recién hecha que la que lleva dos horas,… He hechado de menos tostadas de pan que no sea de molde.
Los espectáculos no están del todo mal, los de baile muy bien y los de Joan Gimeno, el "cuenta chistes", parecían de los años 50.
Los camareros de bares y restaurantes muy bien, son super agradables, un saludo para "chatín".
Las habitaciones chiquititas, pero como todas las de los cruceros, la mía estaba en la cuarta planta interior, y para lo que estas en la misma, no está mal.
Hice todas las excursiones por mi cuenta:
Helsinki: No la vimos, pese a haber reservado el viaje hace 6 meses nos metieron en el avión de la 13:15h con lo que vimos Helsinki desde el autobus.
San Petersburgo: Pagamos 25 euros para salir del barco, los tripulantes te lo ponen cono si fueses a la URSS de hace 20 años, y para nada,… nosotros salimos colándonos con la gente de la primera excursión que salía del barco. Y no tuvimos problemas, no nos miraron ni siquiera el tiquet de la excursión, pero a unos amigos si se lo miraron.,lo que da rabia,es pagar 25 euros solo por salir.
La ciudad es grande pero se puede ver en dos días, me ha decepconado un poco ya que esperaba una ciudad mejor cuidada, es bastante gris, y se ven muchas diferencias entre clases sociales.Se puede ir andando perfectamente al centro, unos 15 minutos hasta la Catedral de San Isaac, que se ve desde toda la ciudad, vimos El Hermitage, la iglesia de Kazan, la Iglesia de la sangre derramada, la fortaleza de San Pedro y San Pablo, varios parques, y nos sentamos a tomarnos algo en una cafetería, no aceptaban euros pero se podía pagar con tarjeta de crédito.
Tallin: Os recomiendo hacerla por vuetra cuenta, (a cinco minutos andando) ya que se trata de una ciudad pequeña, se ve en un par de horas, lo más bonito la plaza del Ayuntamiento. Es barata para tomar un aperitivo.
Estocolmo: Para mi gusto la mejor de todas, aunque a mi mujer le ha gustado más Copenhague. Fuimos en taxi hasta Gamla Stan por 25 euros, el de vuelta nos cobró 35 (que caradura) nos dijo 25. Os recomiendo regatear, ya que empiezan en 30 ó 35. (cogen euros en casi todos lo sitios). Es muy bonita, toda la parte de Gamla Stan, el Ayuntamiento, y la calle principal que es peatonal y llena de tiendas. El cambio de guardia es algo pesado, y si queréis verlo empieza a las 12:15h y hay mucha gente.
Gdynia: No hay nada que ver, cogimos un tren de cercanías hasta Gdansk, es una ciudad de cuento. Hay que buscar un Kantor para cambiar, el viaje cuesta en torno a un euro. Y es un tren tercer mundista. Es algo arriesgado, ya que es la escala mas corta, pero tardas menos que cogiendo un taxi, mucha circulación. Os recomiendo que nos os perdáis esta ciudad.El ambar está barato y si no os da tiempo, no os preocupéis ya que en la puerta del barco se colocaron varios puestos de venta muy bin de precio.
Copenhague: Muy bonita, todo el mundo en bicicleta, y muchas zonas verdes, se puede ver en un día, pero terminamos rendidos. Cogimos el autobus 26, muy cerca pero 3 euros el viaje, nos bajamos en la plaza del Ayuntamiento, cerca del Tivoli, y fuimos acercándonos viendo cosas hasta el barco. (Incluida la sirenita).
En definitiva, el viaje vale la pena, las ciudades son muy bonitas, todas tienen algo que ver.
Yo me lo he pasado en grande, las bebidas son gratuitas, excepto si eres muy sibarita. La piscina no la hemos pisado, no la usa nadie, hacía frio, en torno a los 15 grados.
Hemos puesto una reclamación a Pullmantur porque en los dos aviones ida y vuelta en boeing 747 de la propia compañía no dieron de comer, sólo si pagabas y era un auténtico robo por una comida que en fin…. Y luego nos enteramos que los que iban en sapnair si habían comido (todo incluido).
La vuelta fue un poco desastrosa, se rompieron las cintas transportadoras de maletas y tardamos más de tres horas en embarcar.
No entiendo por qué te dicen que le pongas una etiqueta de color tal, para luego tener que facturar tu las maletas para el avión, hubiese sido más fácil que lo hubiesen hecho ellos mismos.
Lo que tampoco me parece de recibo es que te echen del camarote a las 8 de la mañana, el último día, yo creo que las 10h es una hora más razonable, teniendo en cuenta que no llega nadie hasta las 13h del siguiente viaje.
Espero haberos ayudado.