Irene:
No sé por qué no relatas las excursiones de los días siguientes. Como los que embarcan este domingo estarán esperando a que lo hagas, contaré yo algo, aunque seguro que no con tanto detalle como tú.
Si habéis formado un grupo, al llegar al puerto de Túnez quedar temprano en la cubierta 4, desde donde se desembarca o fuera del barco, pero antes de la Aduana. Una vez fuera, no contratéis los taxi que hay dentro del puerto, pues son mucho más caros, no bajaban de 20 o 25 € por persona. Una vez que salgáis de la cancela del Puerto hay una fila de taxi que pretenden "cazar" clientes. Resulta aconsejable que un miembro del grupo sea el Jefe, preferentemente hombre, pues los taxistas no quieren negociar con las mujeres. Nosotros contratamos cinco taxi, cada uno con cuatro personas, no pudiendo ir más, pues la policía lo controla a la salida, a un precio de 12 € por persona. Otros llegaron a contratar por 10 €. De todas formas, se portaron tan bien que al final decidimos pagarles entre 55 y 60 € por taxi en lugar de los 48 € pactados. Quedamos en que nos llevarían primero a Sidi Bou Said, después a las ruinas de Cartago, a la Medina de Túnez y finalmente al barco. Los taxistas controlaron siempre la hora y todo fue muy bien.
En Sidi Bou Said visitamos varias tiendas, aunque no interesa comprar nada, ya que lo mismo lo encuentras después más barato en la Medina; el taxista te lleva a alguna tienda concreta, en la que se llevan comisión, pero puedes entrar a cualquier otra. El pueblo es muy bonito y las vistas que tiene son preciosas. Una vez nos recogieron en el lugar y hora acordados, visitamos la Mezquita del Presidente. Allí las mujeres no pueden entrar ni en pantalones cortos ni en minifalda, teniendo que taparse la cabeza con una toalla que nos prestaron los taxistas o con cualquier otra prenda. En Cartago no dio tiempo a visitar las ruinas, pues según nos dijeron se tarda varias horas y entonces no puedes ir después a la Medina; la Catedral que hay al lado no vale la pena entrar pues por dentro está absolutamente vacía, no hay nada de nada, y creo que valía 5 €. Quien quiera puede hacerse fotos con los romanos que te cobran entre 5 y 10 € por hacerte varias fotografías con tu cámara (algo se lleva el taxista).
De allí nos fuimos a la Medina de Túnez, en donde todo el tiempo que te den es poco, ya que es grande y no acabas de verla. Es interesante comprar allí los disfraces para la noche árabe. Hay que regatear mucho, mucho, mucho. Si compras varias cosas (chilaba, gorro, zapatillas, pulseras, pipas, juegos de té...), regatea más y se queda casi en la cuarta parte de lo inicialmente pedido.
Dos cosas muy importantes, de la que tambien te previenen los taxistas: cuidado con los niños menores, no soltarlos de la mano en toda la Medina, y cuidado también con los bolsos y carteras. A uno de los de nuestro grupo le quitaron la cartera, se la sacaron del bolsillo del pantalón y cuando se percató, entre tanta gente no sabía quien había sido y no pudo recuperarla; afortunadamente sólo llevaba en ella dinero y no mucho.
Regresamos al lugar en que habíamos quedado con los taxistas con el tiempo muy justo. Allí nos esperaban los 5 taxis, regresando al barco con antelación suficiente.
Una vez repuestos de la agotadora excursión, nos esperaba la "Noche árabe", yendo muchos pasajeros disfrazados a cenar y después también a los espectáculos, haciéndose la elección de miss Sherezade, que estuvo muy animada.
Irene, cuenta tú más detalles de Túnez y después la excursión de Malta, que también hicimos por libre, y que a mí me pareció preciosa, sobre todo la Co-catedral, aunque sus habitantes no traten muy bien a los turistas.