MI OPINIÓN SOBRE EL CRUCERO “BRISAS DEL MEDITERRANEO”
25 DE JUNIO DE 2011.
Destacar sobre todo la buena convivencia entre los compañeros del Grupo Polizones,
ambiente cordial, compañerismo y buen rollo.
Constatación sobre todo entre los repetidos de cruceros con Pullmantur del recorte en los servicios de la naviera, fundamentalmente en lo referente a la comida, tanto en el comedor y sobre todo en el bufet, poca variedad y peor calidad. Carencias que intentan suplir con el esfuerzo que realizan camareros y cocineros, que cada vez son menos cantidad y peores profesionales. También poco nivel en las atracciones artísticas del espectáculo.
Todos estos recortes a mi parecer no están justificados ya que los precios siguen estando al nivel de otras navieras.
Mala organización en los desembarcos para excursiones, sistema poco técnico e inteligente que hace que la gente se agolpe en las salidas con el consiguiente malestar entre los cruceristas. Total desantención y maltrato hacia los pasajeros que no contratan excursiones con la naviera.
Las excursiones que hemos contratado con Shore2.
En mi opinión particular la agencia a respondido en la medida que las referencias que teníamos de ellos, profesionalidad, eficacia y seriedad, buena puntualidad y excelentes vehículos. Tampoco el grupo a decepcionado en comportamiento, puntualidad y excelente organización a pesar de los problemas que la naviera pone para desembarcar.
Soy consciente de la dificultad que entraña mostrar tantas cosas en tan escaso tiempo en sitios con tanta aglomeración de gentes.
1ª excursión: Villafranchese-Monaco. Para mi la mejor: Muy bien el desembarco y precioso lugar de la Costa Azul. Excursión bien llevada por la guia con muchas explicaciones amenas e interesantes; suficiente tiempo en cada sitio y descanso adecuados. La pena no poder visitar el Museo Esceanografico.
2º excursión. Livorno-Pisa-Florencia.
Mucho recorrido para ver muy poca cosa. Dedicamos más tiempo a las paradas para hacer “pipi” que a ver las cosas a las que habíamos ido. En pisa con el tiempo que la guía nos dió sólo era posible pasar por delante del Duomo, Batisterio y la Torre inclinada sin posibilidad de entrar a ningún sitio, eso si, hubo tiempo suficiente para ir de nuevo al baño, conclusión mismo tiempo para los servicios que para ver los monumentos a los que habíamos ido. Hecho de menos más explicaciones de la guía que te documentan sobre los lugares durante los trayectos en bus.
Florencia, con un calor horrible, más de los mismo, el Duomo imposible entrar por una cola kilométrica, la Galeria de los Ufisi en obras, aunque tampoco hubiéramos podido visitarla, y un gentío enorme por todos sitios que hacía difícil concentrarse en explicaciones tanto para la guía como para nosotros.
¡Ojo! una caña de cerveza 8 euros. Lo mejor el helado.
3ª Excursión. ROMA.
Otro día para olvidar. La visita a los museos del Vaticano resulta de los más frustrante, es tal el agobio de gente en todas las estancias que el paso por lugares tan emblemáticos como la Capilla Sistina, no deja en tí ningún rasgo de notoriedad en consonancia con su enorme caudal artístico. La Basílica de San Pedro pudimos verla con más detenimiento y menos agobio
Del resto de Roma, vista con 38 grados, y miles y miles de personas por todos los sitios, Fontana de Trevi, Panteón, Monumentos y plazas, pasan sin pena ni gloria; y nada que decir de las más importantes iglesias de la cristiandad que no pudimos ni pasar, nada de los foros romanos, y del Coliseo pudimos verlo desde el exterior y apenas unos minutos.
4ª Excursión. POMPELLA.
Disfruté muchísimo recorriendo la zona arqueológica de la antigua ciudad romana de Pompella. Sólo una pega sin solución, demasido precipitado todo, es el problema de tener un buque que no espera y te deja en tierra si llegas tarde. Teníamos la intención de hacer una una breve escapada a la galería comercial de Nápoles por la tarde, pero no fue posible, si realmente la hora de salida hubiese sido real hubiera dado tiempo, pero anuncian la salida a la 4 y luego salió más de las 6.
De Palermo no voy a opinar porque ni siquiera me bajé del barco, conocía la ciudad de otro viaje y decidimos quedarnos a bordo.
Conclusión un crucero más con la suerte de que todo ha salido bien, ningún contratiempo importante y lo ya sabido, que la escalas de un crucero sólo te permiten tomar una pequeña referencia de la ciudad visitada que te sirvan para hacer una visita más prolongada en otra ocasión.