Nuestra opinión general del barco; respecto al personal de limpieza y camareros la verdad que todo muy bien, muy atentos a si te hacía falta algo y siempre amables, Raul el responsable de la limpieza del camarote muy simpático y eficaz. Los espectáculos pues un poco flojos para mi gusto, el día que el humorista tenía su actuación no recomendado para menores y el entretenimiento para niños era casi nulo y aburrido para ellos, la monda es cuando nos encontramos espectáculos que se tenían que pagar, más concretamente en el bar Harrys.
Lo de las bebidas ya no tiene nombre, ya sabemos que el ron es hoy en día la bebida de moda, en el resto de bebidas ginebra, whisky, vodka, etc, hay alguna marca reconocida en el TI pero de ron no, ninguna marca reconocible Bahía Bay o algo por el estilo, vamos una patata que junto a los refrescos de grifo que son malos con ganas, pues eso intragable. Para colmo tuvimos la sospecha por un par de sucesos, que en ocasiones la botellas de algunas marcas estaban rellenadas de otras marcas, tuvimos una discusión por esto con un camarero y unos chicos que estaban cerca y lo oyeron nos comentaron que a ellos les había sucedido lo mismo hacia un rato y habían tenido la misma discusión con el camarero. Hablando con más gente, este tema suscito numerosas quejas y reclamaciones, la gente se sentía engañada.
Al barco ya se le notan los años, se le ve un poco cascado. Nuestro camarote la verdad que estaba bastante bien, tanto la parte del dormitorio como el baño, alguna vez como enl la noche que salimos de Venecia y la mañana que atracamos en Ravenna, cuando realizaban las maniobras, el camarote vibraba por todos los sitios, parecía que alguno de los paneles o puertas de armarios iba a salir disparada en algún momento, lo peor es que eran las 6,30 de la mañana. Respecto a olores o ruidos de motores, a nosotros nada, todo bien. Hubo detalles que sí destacaron lo que parece una bajada de calidad de Pullmantur con respecto a años anteriores, yo como ya dije era mi primer crucero, pero hablando con gente que ya habían hecho otros con Pull o que lo habían realizado con Ibero, decían que se notaba esa bajada de calidad. El día que mayor impresión de descoordinación o desastre fue el día de Corfú, por la mañana se rompe el timón del primer tender y tardan 25 minutos en poder llegar a puerto, al regreso el ascensor más próximo a nuestro camarote estaba roto, había un técnico oriental con los esquemas del aparato como si mirara un galimatías, llegamos a la cubierta de las piscinas y estaban también rotas, estaban tratando de arreglarlas, vamos al bar de la piscina a tomar algo y nos encontramos a un técnico de mantenimiento con el responsable de los bares sellando filtraciones con un sellante en la zona de la barra, a las 2 de tarde la hora de más follón y cuando todo el mundo estaba regresando de las excursiones y estaban deseando tomar bebidas frescas. Lo más fuerte paso por la tarde y eso si que es grave, una pareja que conocimos tuvieron un problema médico, ella estaba embarazada de dos meses y tubo un aborto en el baño del camarote, se avisa al médico que lo primero antes de nada es pedir la tarjeta para cobrar la consulta, sin este requisito no realizaba ninguna consulta, dice que a la mañana siguiente ella tiene que ser hospitalizada de urgencia en Dubrovnik por peligro de muerte para ella (alucinante) se le requiere que si esto es así, tan grave, aumenten la velocidad (que todo el crucero íbamos a paso de tortuga y nos pasaban todos los que dejábamos en puerto) o regresar a Corfú, esto dicen que es imposible puesto que “el barco es muy viejo y no pude ir más deprisa” estaba claro que este señor lo único que quería era que esta chica saliera del barco y quitarse el marrón, no le receto ni un paracetamol para el dolor. Afortunadamente una pareja con la hicimos amistad ella era enfermera de ginecología y la examino y quito hierro al asunto, a la mañana siguiente por debajo de la puerta la factura, en ella ni rastro del nombre del médico, ni sello, ni nº de colegiado, se solicita en recepción y al propio medico, esta información, se niegan a darlo, se pide que en la factura refleje nº de colegiado, regresamos a Madrid y no la entregaron, la única información del médico es su fotografía con su nombre junto a la recepción. La verdad una imagen tercermundista