Escala 2 (Dubrovnik 20-4-2011): A las 14.00 horas nos ponemos en una cola caotica para poder desembarcar. Fué el único día que se organizó un poco de follón para desembrcar, pero hay que reconocer que, entre la desorganización de Pull y lo poco que solemos poner de nuestra parte(gente haciendo filas por otro lado, típico listillos untentando colarse, el piante de turno, etc) se muntó follón. Sales de puerto con el paaporte (el cual no miran, pro hay que llevarlo) y hay una oficina de cambio y la parada de autobuses. El autobús se paga en Kunas (8 kunas el billete) y te deja en la puerta dePile (líneas 1A, 1B ó 3). Ahí coges las entradas para la muralla (OJO, HAY QUE PAGAR EN KUNAS, NO ACEPTARON EUROS, 70 KUNaS ENTRADAS DE ADULTOS Y 30 KUNAS ENTRADAS DE NIÑOS, la mía con 12 años, pagó entrada infantil). El paseo es precioso, te permite una visión muy particular d la ciuda, y se puede invertir como 1.30 horas en hacerlo, parando para hcer fotografías. Luego bajamos a ver el monasterio franciscano, donde tienen un pequeño museo cuya entrda vale 4 € y no merece en absoluto la pena, hay alguno útiles de farmacia antiguos, unos vademecum del siglo XVI e impactos y restos de proyectiles del bombardeo serbio del 6 diciembre de 1991. Tras ésto y comprar cremas en la farmacia del monasterio (se puede hacer sin entrar al museo), paseamos por la calle principal, compramos helados que estaban de muerte por 1.50 € y llegamos hasta donde estaban la catedral, el ayuntamiento, los palacios y al final, el pequeño puerto. Tras las compras de rigor, volvimos al puerto en bus nuevamente, nos tomamos una cerveza en un bar frente a la entrada del puerto (hay que probar las cervezas d todos los paises que se visiten), miramos los puestos del mercadillo que ponen frente al barco, y a cenar se ha dicho. En resumidas cuentas, una ciudad bonita y agradable de pasear.