<font face="Verdana"><center>
<font size="6">Excursión a Túnez </font id="size6"></center></font id="Verdana">
Esta excursión los NemOceanics la hicimos en dos grupos. La principal razón para no hacerla juntos fue el que parte del grupo no quería pasar 6 horas fuera del barco, que es lo que mas o menos duraba la excursión programada por el barco.
También es cierto que estábamos un poco reacios a hacerla por nuestra cuenta. No contábamos con mucha experiencia en países árabes.
Entre los que optamos por ir con el barco, tuvimos que decidir entre 3 alternativas. Nosotros nos decidimos por la excursión Medina-Sidi Bou Said.
La excursión consistió en llevarnos a la Medina de Túnez capital. La Medina en si, es el casco antiguo de la ciudad de Túnez.
Antiguamente la ciudad estaba formada por la medina y cerrada por un muro, lo que restringía las puertas de acceso a este centro.
En si misma, la medina es un vericueto de callejuelas laberínticas techadas y un poco caóticas. Son calles estrechas, cubiertas en su mayoría por unas bóvedas que hacen de todo la medina una zona sombría sin acceso del sol, salvo por pequeñas aberturas. Está claro que era una forma de protegerse del calor y de las tormentas del desierto. Cabe decir que aunque hacía un calor de consideración, nada que ver con el que hacía una vez fuera de la Medina.
Siguiendo con nuestra excursión, el autobús nos dejó cerca de una de las innumerables puertas y desde allí el guía nos introdujo en la Medina hasta una primera tienda, donde nos permitieron subir al tejado de la casa y desde allí ver una panorámica de la Medina desde arriba y algún patio interior típico de casa árabes.
En esta primera tienda ya empezamos con nuestra compras, chilabas, cachimbas, fez, detalles de madera de olivo, etc..... (luego haré mis valoraciones sobre las compras).
Por lo tanto empieza el deporte nacional tunecino, el regateo. Ellos ofrecen un precio, tu dices que es caro, ellos preguntan por tu precio (siempre quieren saber cuánto ofreces tu, antes de rebajar....), te dan un precio mas bajo, tu subes un poco..... y así sucesivamente hasta que consigues un precio que tu crees adecuado.
Se que no pagué nada por su precio, pero pagué lo que en ese momento creí (ahora sé que pagué demasiado en algunas cosas).
Desde allí, el guía nos llevó callejeando por la Medina, haciendo alguna parada y su consiguiente explicación en edificios (una escuela reconvertida en servicios varios), Mezquitas (sin entrar), etc. Nos paró en una tienda de esencias, donde les dieron cumplidas explicaciones a las señoras de cómo se fabrican distintos perfumes.
Tras varias horas de paseo, tiempo para compras, regateos, etc., nos dirigimos hacia otra salida donde nos esperaba el autobús para recogernos y llevarnos hacia Sidi Bou Said.
Personalmente me gustó mucho la Medina, todas las callejuelas, tiendas, los vendedores acechándote para que entres, veas y compres. Es interesante como se conforma la Medina. Pero pequé de novato, en un principio me creí lo que veía. Daba la sensación de estar en el corazón de otra cultura, no tienes miedo porque te sientes protegido por el grupo, no te puede pasar nada porque somos muchos.....
Pero no, realmente lo que estás viendo es un gran teatro, y una función interesante. Me explico. La gran Medina, es un mercadillo de souvenirs, y por lo tanto sólo tiene sentido para los turistas. Cuando andas un poco y recapacitas, te das cuenta que allí no se vende nada que sea de primera necesidad. Es decir que un habitante de Túnez no iría allí a comprar nada para si, como mucho alguna alfombra. Del resto de artículos, no hay nada, o casi nada (por no ser tan extremista) que sirva para la vida cotidiana. Insisto, son souvenirs en su mayoría.
En la Medina saben cuando estás entrando y cuando saliendo. A la entrada dan precios altos y se permiten no bajarlos demasiado porque saben (o intuyo que saben) que entras con ganas de comprar y todavía no tienes referencia de los precios.
En mi caso en la primera tienda (donde subimos al tejado) recién entrados a la Medina, compré una cachimba (típica pipa con agua, para fumar) de unos 30 cms. de alta por 15 euros. Empezaron pidiendo 35 €, y acabé satisfecho comprándola por 15. Os puedo decir que cuando ya salíamos de la Medina, me ofrecieron 2 por 5 euros, ¡¡ y no las compré !!. Así nos sucedió con muchas cosas, como con la chilaba, que un poco presionados por que las necesitábamos para la noche, casi las compramos a precio de oro. Deciros que esas pipas no sirven para fumar, es mas, algunas no tienen ni agujero donde enchufar la pipeta y sólo sirven de adorno y las que tienen agujero dudo que funcionen, por el aspecto que tienen las que yo me traje.
Yo me compré una chilaba, algodón blanco con bordados, vamos, de jeque árabe. Creo que pagué buen precio por ella (no lo digo para que no se burlen, por si acaso), al menos pagué lo que creí conveniente en ese momento. También me compré un pañuelo árabe, para acabar de conformar la indumentaria para la noche árabe....... quedó resultón a mi criterio y a juzgar por el resto de lo compañeros (ver foto de mi harén). Bueno pues como anécdota, deciros que el pañuelo, en un margen llevaba impreso el pequeñas letras doradas un letrero que rezaba: “MADE IN CHINA”. “ Pa mear y no echar gota”. ¡Qué risa, cuando vimos el letrero! Luego me argumentaron que la tela es china pero que los bordados eran de allí....... a mi con cuentos chinos, jua, jua, jua.......
Bueno, siguiendo con la excursión, una vez salimos de la Medina, nos fuimos en autobús a Sidi Bou Said. Este pueblecito está en lo alto de una acantilado y ofrece unas buenas vistas de la bahía de Túnez. Las casas son todas blancas con las ventanas y puertas en azul celeste. Todo el conjunto del pueblo queda muy coqueto, pero por mi parte no encontré nada mas que esa singularidad a la hora de pintarlo y poco mas. Todo el pueblo es un mercadillo, con los mismos productos que vimos en la Medina pero en menor cantidad de puestos o tiendas. Mencionar que uno de los lados del pueblo está limitado su acceso porque el acantilado esta cayéndose.
No se si nos quedo algo que ver en el pueblo, pero lo que vi, no tiene mas interés que el de ver una pueblo con un aspecto uniforme, un poco forzado tal vez de cara al turismo. Nos tomamos un té con piñones exquisito en un barecito y poco mas (ese día no comimos, ni tuvimos tiempo, ni vimos un lugar claro donde hacerlo, y por el miedo a los picantes).
Por lo tanto, la excursión tiene su atractivo y lo que al principio puede causar un poco de miedo, al final acabas descubriendo que es una gran obra de teatro de cara al turista. La función consiste en vender, comprar, regatear, cambiarte a tus mujeres por camellos (conseguimos creo que hasta 40.000 camellos por Natalia, pero decidimos no cambiarla) y como en toda obra de teatro el espectador no corre ningún peligro. Si le pasase algo a algún turista se les acababa su fuente de ingresos. La cara de pena y de salir perdiendo de los mercaderes forma parte de la obra, son unos cómicos estupendos, llegan a dar compasión y a hacerte sentirte culpable de haberlos engañado..... pero está claro que si lo venden es porque pueden, no pierden dinero en ello.
En poder subo alguna foto de las que hice e ilustre el "discurso".
Joséle
S.S. Oceanic julio'06