Hola a todos,
os paso a comentar el viaje que hice junto a mi marido y mis dos hijos (de 7 y 4 años)del 18 al 25 de julio.
La verdad, el crucero ha estado bien, pero tampoco es para tirar cohetes. A lo mejor es que mis expectativas eran muy altas y en algunos aspectos me he sentido un poco decepcionada.
En primer lugar, el embarque fue un poco caótico ya que en principio dijeron que entraríamos por orden de número, y al final todo el mundo se puso delante de la puerta de embarque, y a base de empujones fuimos entrando, o sea que de orden nada.
El camarote que nos asignaron, el 8017, estaba situado encima del Armonia Lounge (un bar con música) y la insonorización, si la hay, estaba mal hecha y la música se oía dentro del camarote con bastante volumen. Cuando me fui a quejar a la recepción me dijeron que como no había ningún otro camarote libre en mi categoría tendría que pagar un suplemento. Naturalmente les dije que ni hablar, que nos colocaran donde quisieran, pero que no pensaba pagar. "Milagrosamente" en cinco minutos nos asignaron otro camarote que estaba libre en la misma categoría.
El buffet de desayuno y el de mediodía están muy masificados, al igual que las piscinas. Te sientes como sardina en lata. Es mucho mejor ir al restaurante, que aunque son un poco lentos para servirte al menos esperas sentada.
Los espectáculos de la noche están bien. Nosotros íbamos con los niños y ellos quedaron encantados.
Respecto al club para niños, los horarios están bien, pero el problema es que de las cuatro monitoras sólo hay una que chapurrea un poco el español. Mi hija me comentó que no jugaba porque no entendía las explicaciones, y además hasta el último día no coincidió con otros niños españoles.
En nuestro crucero sólo había 80 españoles, sobre un total de 1000 y pico de cruceristas. Vamos, éramos poquísimos.
Si le tuviera que poner nota, de 0 a 10 le daría un 7.