18 de mayo de 2019
El día parecía que iba a complicarse porque el programa del día anunciaba que llegaríamos al puerto una hora más tarde de lo previsto inicialmente.
Todo salió bien. Desembarcamos los primeros por la cubierta 5, el guía Darío y el bus nos esperaban a pie de barco, y nuestro microbús de Shore2Shore salió el primero del aparcamiento.
Darío es un argentino pelirrojo al que volveremos a tener de guía en Belfast.
Durante la mañana disfrutamos de un tour panorámico por la ciudad. La parte norte del
río Liffey ofrece grandes y llamativos monumentos como la Oficina Central de Correos en la calle O’Connell, Four Courts y la Casa de Aduanas a lo largo de la ribera, así como el Phoenix Park, el mayor parque público de Europa. En la zona sur visitamos las elegantes
plazas georgianas famosas por su arquitectura y, por supuesto, sus famosas
puertas, como la de la embajada de Perú frente a la que hacemos una parada.
Continuamos la excursión
“Descubriendo Dublín “con la visita guiada a la
Catedral de San Patricio, la mayor de las dos catedrales de la Iglesia de Irlanda en la que Jonathan Swift, autor de “Los Viajes de Gulliver” , fue decano.
El tiempo libre para la comida lo tenemos en el centro de Dublín después de dar un paseo por el barrio de
Temple Bar donde tomamos café después de comer y de visitar el exterior del
Castillo de Dublín.
Después del tiempo libre el guía nos acompaña hasta la estatua de
Molly Malone en la calle Grafton. Desde allí caminamos hasta el célebre
Trinity College, la universidad más antigua de Dublín. La visita finaliza en la biblioteca la cual posee uno de los grandes tesoros nacionales, el
Libro de Kells, un extraordinario manuscrito de los cuatro evangelistas perteneciente al siglo VIII.
Tras finalizar la excursión, regresaremos a puerto. Volvemos a tener fresas con chocolate al volver al camarote.
La velada en el teatro está amenizada por
Steve Bor y precede a una nueva cena de Gala.
El transfer a Dublín con MSC cuesta 15,99 €.