En lo único que nos perjudico, el retraso en la salida, fue en las fotos de los acantilados blancos, que deseábamos todos sacar al salir del puerto.
Total eran 130 millas náuticas hasta Le Havre para 13 horas de travesía, como iba ocurriendo casi todos los días hasta ahora, nos adelantaban hasta las barquitas de remos...Ibamos siempre a menos de la velocidad de crucero. Había mucho movimiento de barcos, y por supuesto todos nos pasaban.
Nos subimos a la cubierta 13 a la terraza de popa del bufe, donde estaban los fotógrafos profesionales del grupo..
Pero casi inmediatamente después de salir, había que arreglarse para ir al teatro, espectáculo IKE, con el ballet del barco y equilibristas, aunque parece que están todos vistos, con la música, coreografía, equilibrio, están muy entretenidos.
Luego había a las 20,00 un palco en la opera, en el puente 5 donde el piano, actuaban una tenor y una soprano acompañados del tiro Stravinsky, fue bastante bueno, pero el sitio no acompaña, pues es el atrio del barco, y hay mucho ruido, gente que pasa, o se pone a hablar sin darse cuenta que están cantando o incluso sabiéndolo, pasan de la música y siguen hablando a lo suyo.
Era día de disfraces, pero como no habían avisado en la reserva, había muy poca gente disfrazada, aparte de los animadores, encontré un grupo rollo hippy, musical Acuario, Jesuscristo Superstar..
Nos entretuvimos un poco mas, además de que son muy lentos los camareros sirviendo en el bar, así que hoy entramos 5 minutos mas tarde de las 20,30 en el restaurante.
Teníamos los panes repartidos en los platillos, pero a todos nos habían puesto lo mismo, y no habían acertado ni una, así que algunos pedimos que los cambiasen, o directamente dejabas, la oferta era un colín pequeño y un bollito como de media noche, que eran bastante malillo y punto.
Como anécdota, se confundió al servir nuestro "maravilloso" y algo mas sonrientemente forzado camarero, y gente que no había pedido primero, se lo pusieron, y gente que si, directamente se le olvido. Un descontrol en el servicio, adelantaron un segundo a un comensal y al resto los 8 restantes nos toco mirar, cuando luego trajo 5 platos iguales al anterior que había servido.
Gracias que la charla era animada y se nos pasaba el tiempo volando.
Como restaurante alternativo tenias dos, el Oriental Plaza y el restaurante L´Oasis, es la en la zona de popa del bufe, pagando 24€, las mismas mesa, sillas y un ambiente desangelado que no apetecía nada.
A los compañeros de mesa les habían vuelto a anular otra excursión la naviera, la del Mont Sant Michel, y les ofrecían como alternativa Paris, casi 3 horas de ida y otras tantas de vuelta al módico precio de 100€/persona, lo hablamos y como no había plaza para todos en el grupo de los Deliciosos y no queríamos dejarles tirados, acordamos ir juntos y coger un taxi grande.
Había que adelantar los relojes esa noche una hora y la llegada a Le Havre era a las 7,00.