Volvíamos en tren de Roma hacia Chivitavequia, y de repente...... CLOFF, se nos rompe el tren, nos hacen bajar en un apeadero en medio de ningún sitio, y a esperar a que pasase el siguiente tren, en principio tardaba 10 minutos, pero pasaron ... no sé, al menos una hora en que viniese el siguiente. Total, que se nos hacía tarde y peligraba coger el barco a la hora prevista. Teníamos que haber estado en el barco a las 19 horas para zarpar a las 19:30. Pues nada, a las 19 horas era imposible llegar. Por suerte llevaba el teléfono de la agencia de viajes donde había adquirido los billetes. Ellos se pusieron en contacto con el barco y nos dijeron que nos esperarían 15 o 20 minutos, pero no más, por lo que después nos quedaríamos en tierra.
Entre nervios, risa y miedo... podeis imaginar lo rápidos que pasaron los minutos. A las 19:30 todavía estabamos encima del tren llegando a la estación. Bajamos corriendo a coger un taxi, que por suerte había en la puerta, y nos llevó a toda velocidad al barco. Ufffff, llegamos a las 19:40 aprox.
Creo que las excursiones son mucho mejor y más divertidas por nuestra cuenta, máxime con los precios a mi parecer abusivos. Por otro lado tuvimos mala suerte con ese tren, pero vaya, no creo que se vayan rompiendo cada 2 por 3... así que varios consejos.
Siempre llevar encima: Teléfono del contacto de Iberojet en cada ciudad (lo ponen en el diario que te dejan en la habitación cada día).
Bajar siempre del barco con pasaporte, visa y telefono movil, pq nunca sabes lo que te puede pasar.
Saludos a todos y a nuestros compañeros en esa peripecia del viaje de Roma a Chivitavequia, que no olvidaré en mi vida. Besos Jesus e Isabel...
P.D. Lo mejor del crucero, sin duda, la gente tan encantadora que te permite conocer.