En Livorno (Pisa) ojo con coger un tren: es muy fácil, pero los retrasos y cancelaciones son tan frecuentes que, para el tiempo que tenéis (hasta las 14,00 h.) os merece la pena coger taxi. Son 100-120 euros (se pueden negociar) y te esperan una o 2 horas en destino.
En Civitavecchia, la mejor opción es: o bien excursión del barco, o bien autobús del barco (sólo te llevan y te traen, 41 euros por persona) o el tren/autobús público, que no sé si funciona bien.
En Nápoles es una pasada: discuten entre ellos en italiano-napolitano por el cliente. No paguéis más de 80 euros por Pompeya, con hora y media de espera para ver las ruinas.
En Malta no merece la pena: está todo a pie.
En Túnez otra pelea: hay que ser duro para negociar. Te pretenden cobran 100 euros por Túnez-Cartago-Sidi bou Said, pero vamos, sé de gente que lo ha sacado por 40-50 euros. Eso sí, el precio barato es casi garantía de taxi cutre y sin a/a, lo cual dependiendo de la época puede ser un agobio. Luego te llevan por donde ellos quieren: osea, a comprar a las tiendas donde se llevan comisión. En fin, por mí la escala de Túnez sobra por todas partes: te timan, hace calor, te acabas agobiando...
En resumen: hay que buscar un punto medio, ni todo excursiones del barco, ni todo taxis, ni todo transporte público. Con un poco de planificación se puede aprovechar muy bien el tiempo (aunque, si queréis ver Roma al completo, entrando en los monumentos, la cosa se pone muuuuuuuy complicada).