Me uno integramente a lo escrito por Priso, el "Eugenio" ha sido para mi uno de los buques más bellos y hermosos que han existido.
La armonia de todas sus magnitudes, su esbeltez, sus formas proporcionadas, sus chimeneas, etc. ..... lo hacia único, inconfundible.
Cierro los ojos y lo veo atracado en el testero de la antigua estación Maritima Este de Barcelona, blanco, impoluto, recien llegado de Genova con su bellisima y fina proa que arrumbaría, tras su breve parada de seis horas, hacia Gibraltar, para de ahí aproar en busca del recalo de la isla de Fernando Noronha, en la alta mar de la costa brasileña en su ruta hacia Rio de Janeiro y el Rio de la Plata, para rendir viaje en Montevideo y Buenos Aires, sus destinos en aquellas epocas gloriosas, lleno de pasajeros, muchos de ellos emigrantes italianos y españoles soñando con sus destinos en busca de una mejor posición ........ cuantos sueños transportó a ambos lados del Atlantico .... y cuantos momentos felices hizo pasar a sus cruceristas, en aquellos memorables viajes que alternaba, en principio, con sus viajes regulares y luego de forma ya permanente. El desatraque de aquellas salidas, en aquellas epocas, eran especiales; en ocasiones la orquesta salía a cubierta y tocaba musica italiana y española; el pasaje se agolpaba en las cubiertas exteriores y la Estación Maritima estaba repleta de familiares y personas, muchas de ellas con lagrimas en los ojos, despidiendo a los que habían embarcado en Barcelona. Aqui se para mi visión y mi mente, luego su epoca americana ........., la verdad no la conozco y me paro aqui.
Esta primera epoca fue, creo, su epoca gloriosa. No me perdía ninguna de sus visitas al puerto de Barcelona, le miraba desde lo alto de la Estación Maritima...... y soñaba con él, cerraba los ojos y me sentía transportado por él, cruzando el Atlantico hacía el Sur ......
La noticia de su muerte, si muerte, ....., aunque hacía tiempo que la esperaba me ha afectado mucho .... era uno de los buques que me hizo sentir la ilusión de navegar, junto con otros que, desde que tenía diez años, veia de forma periodica por aquellos muelles abiertos, sin vallas, sin barreras, del ya lejano, en el tiempo, puerto de Barcelona.
Los marinos decimos, y Priso también, que los barcos tienen "alma", y la de algunos la sentimos en especial. Es muy dificil explicar la sensación, pero el que ha pasado miles de horas en sus Puentes, en la inmensidad de la mar, en noches negras de lluvia cerrada o con la humedad de la niebla calandote hasta los huesos, viendo como aquel "pedazo de hierro" hunde su proa y la levanta reventando una enorme ola ..... y otras la desliza placidamente en una mar preciosa, como una balsa de aceite de color plateado y observado por millones de estrellas .....; cuando sabes de la muerte de uno de esos barcos en que has navegado y lo has vivido intimamante, o de otros, que te han creado, de alguna manera ilusiones, como para mi la "T/N EUGENIO C" matricula de Napoli, solo siento tristeza, si mucha tristeza; algo que me ilusiono y me hizo pasar bellos momentos ....... ha muerto .... y lo ha hecho en el peor lugar del planeta Tierra, la deshonra de la playa de Alang.
El "Eugenio" SIEMPRE ESTARÁ VIVO EN MI RECUERDO.
Un cordial saludo para todos.
Alfredo