Hace pocos días se supo la noticia de que el primer gran barco de cruceros moderno de la Royal Caribbean, el Ocean Pearl para los que lo conocimos en la naviera española ya extinta Happy Cruises, ha llegado al fin de sus días.
Como algunos sabréis, este barco, una vez disuelta la compañía Happy Cruises, fue vendido por su dueño, la ISP (International Shipping Parteners) a la empresa Asia Star Group allá por Abril del pasado año. Ha estado ejerciendo sus últimos días como casino flotante y pese al gran desembolso y remodelación que se esperaba para este buque, parece ser que no se llego a lo esperado y la compañía asiática desapareció, con el consiguiente final inesperado para este gran buque.
Sin duda para mi y para todos aquellos que hemos tenido el honor de disfrutar de este gran barco, se nos va un ilustre en el que hemos vivido momentos únicos e irrepetibles, momentos que siempre recordaremos con gran nostalgia sabiendo que el principal motivo por el que pudimos disfrutar de esos momentos fue el Ocean Pearl.
Una pena y desolación ver a este ilustre morir en una de esas playas asiáticas.
Su último destino: un desguace, pero navegará para siempre dentro de nuestros corazones.
Hasta siempre