Muchísimas gracias por el espléndido guía virtual que ha sido el post de Juan. Hemos disfrutado mucho con el crucero -dentro de las limitaciones lógicas que supone visitar más de una ciudad al día- y hemos ahorrado unos 500 € solo por no contratar innecesariamente las excursiones.
quiero añadir algunos comentarios. nosotros hemos ido en Agosto y el calor húmedo sumado a la inexistencia de aire acondicionado en los metros y autobuses hace incómodo el usar transporte público. Esto es algo que en otros meses no debe ocurrir.
Nápoles es sucia y peligrosa , está llena de basura por las calles y los carteristas se forran delante de tu cara y con desprecio. es mejro dejar el pasaporte en el barco e ir con el DNI -para eso sigues en la UE- y por supuesto con el dinero justito.
de Túnez hay poco que contar, cartago merece la pena aunque después de ver Pompeya tal vez parezca poco. Las compras con negociación son divertidas y siempre salen ganando ellos, aunque se tarda mucho en conseguir lo que uno quiere.
Roma es imposible verla en un día, como mínimo hacen falta 4-5 días.
Florencia-Pisa...Pisa tiene la torre...y porque está inclinada que si no no saldría en el mapa, en una hora se despacha -en Agosto no porque hay tal cola que hay que conformarse con la foto de abajo-. Florencia es muy bonita...y chiquitina así que se le saca jugo a la excursión sin machacarse como en Roma.
en cuanto al barco hay que decir que pertenece a la concepción de crucero con comodidades pero pensando en bajar a puerto. Los primeros cruceros apenas tenían distracciones y se enfatizaba el turismo rápido. Después se metieron restaurantes y demás para mejorar el rendimiento económico del viaje. Actualmente cuando se habla de barcos grandes están pensados en que el propio destino del crucero sea el barco y sus posibilidades, no gastar en el puerto. Por eso hay quien prefiere barcos mayores.
como sugerencia es un barco con capacidad de pasaje mejorada por lo que la discoteca se queda pequeña si todo el mundo pretende acusir al show, lo mismo para la sala de espectáculos, e incluso para los accesos de embarque. resultado, se forman colas que implica pérdidad de tiempo al bajar a puerto.
nosotros estuvimos en la cubierta más baja - la Bahamas- en cabina interior y centrada. apenas notamos el movimiento , aunque se notaba, el estado interior era bastante usado -aunque muy limpio- el servicio de camarera impecable y por lo general el apartado humano muy bueno.
un detalle, si al final hay que pagar en efectivo te hacen madrugar el último día de 6 a 7 para ir a recepción, lo cual sabe a cuerno quemado si has trasnochado. -id con tarjeta-
como nota negativa, la gente se toma a cachondeo la cena de gala, algunos en vaqueros, otros con zapatillas, joder, no es el Titanic pero un poco de saber estar se necesita.