Miércoles 24 mayo 2006. Jamaica
Habría previsión de llegada sobre las 10:00. Nos despertamos con la resaca del movimiento del barco de la noche anterior, parecia que el mar estaba mas calmado. De inmediato subí a la cubierta Velvedere, en parte para ver como Jamaica se dibujaba frente a la proa del barco y en parte para coger cobertura en el móvil y avisar a Chechu de lo que se le avecinaba (27 personas para la excursión). Una vez pude hablar con Chechu, estábamos entrando en el puerto de Montego Bay, se veía el Carnival Conquest atracado en el puerto. Antes de desembarcar había que desayunar fuerte, por lo que pudiera pasar. Habíamos quedado con nuestra guía fuera del puerto, en una rotonda.
El barco atraca a una distancia de unos 350 mts de la terminal, que andando se hace eterna. Sin embargo el barco americano tiene el privilegio de atracar a escasos 80 mts. Pues ve acostumbrándote porque en Gran Cayman, es parecido.
Nada mas bajar del barco, foto de rigor con el supuesto rasta (disfrazado) para que luego compres la foto en la tienda del barco. TE hacen fotos a todas horas, que luego puedes adquirir al precio de 6 euros en la citada tienda del barco. Al llegar al Holiday también te hacen una, olvidé comentarlo. El caso es que en cuanto pisas suelo, una avalancha de taxistas y guias se dirigen hacia tí. La verdad es que te estresas un poco. Nosotros al ser un grupo tan grande, nos veian como una buena pieza de dónde sacar tajada. Hasta que los 27 estuvimos en tierra, toreamos a los guias como buenamente pudimos. Pusimos rumbo a la terminal un camino un poco largo, mientras observas el barco americano y empiezas a compararlo con el tuyo... si el holiday parecía grande, ahora parecia un barco de recreo al lado de ese pedazo monstruo de 20 plantas, como si un edificio de Manhatan se tratara. Llegamos a la terminal, enseñamos los pasaportes y al salir, otra ola de guias nos acosaron una vez más. Como buenamente pudimos, salimos de allí una vez encontramos la salida, que no fue nada fácil. El calor es axfisiante. Llegamos hasta la carretera de Montego para que los taxistas nos dejaran en paz, aún así alguno nos siguio y no aceptaban un no por respuesta. Llamé a Chechu y me dijo que tardaría porque habíamos llegado antes de tiempo, resulta que en Jamaica es una hora menos que en el barco (lleva hora de La Habana) y no habíamos tenido ese dato en cuenta. Así que el que quede con ella que expecifique si hora Jamaicana o del Holiday.
Tras una espera que se hizo eterna por la cantidad de calor y buscando la más mínima sombra, por fin conocimos a nuestra guía y a su novio Rasta (Mike). Arreglamos el tema del transporte y nos pusimos en marcha hacia Ys Falls. La peña del Muelle ibamos en una furgo con Chechu y Mike y el resto distribuidos en otras dos furgos. El viaje fue largo, por carreteras comparables a las comarcales pequeñas de por aquí. Desde la furgo se divisaban unas playas paradisiacas, con un agua cristalina, cual típica postal del caribe, arena blanca, etc... todos alucinando, nos arrepenteríamos de solo haberlas visto de lejos. Pasamos por pequeñas poblaciones, puestos de comida junto a la carretera, en mitad de ningún sitio... Tras mas de dos horas de viaje llegamos a Ys Falls.
Hay que pagar la entrada, al rededor de 13 $us, ¿o fueron 14?, no recuerdo exactamente. Hay que coger una expecie de tren tirado por un tractor hasta la catarata. Mientras llega puedes mirar la tienda de suvenirs, o tomar algo en el bar. Subimos al rudimentario medio de transporte que te conduce por un camino de arena entre mucha vegetación, montañas cercanas totalmente verdes, caballos purasangre ingleses... Al fin llegas a la parada de destino, donde encuentras otra tienda de recuerdos, una especie de merendero, una piscina y un camino que sube hasta las cataratas.
Al llegar frente a la catarata, una mueca de decepción puede verse reflejada en mi rostro, esto es todo??? para esto tanto viaje??? pues si, si conoces el monasterio de piedra, no te merece la pena darte la paliza y si no lo conoces, pues ya sabes otro lugar que puedes visitar sin tener que ir a Jamaica.
El caso es que tras la decepción, un bañito en al piscina medio-natural, ya que el rio está sumamente frío y como te has acostumbrado al agua mas caliente de las piscinas del barco, hay que echarle valor. Es demasiado tarde para ver otro lugar, así que esta tendrá que ser nuestra excursión. Nos quedamos con las ganas de visitar Negril y algún otro lugar más.
Camino de vuelta al barco, entre curiosidades y costumbres que Chechu nos comenta. A mas de uno del grupo el camino se le hizo muy largo, Mike se apresuraba para llegar a tiempo antes de que zarpe el barco, tengo que reconocer que aquí no se conduce muy diferente que allí, pero Mike hizo que el viaje no fuera aburrido. También se encargó de introducirnos en el mundo de los rastafaris, enseñándonos ciertas costumbres que agradaron, sobre a todo a dos, ¿verdad, Germán y Jordi?, bueno a ti tambien Blanki.
Nos despedimos de Chechu, Mike y nos dirigimos a compra algún recuerdo en las tiendas de artesanía que hay junto al puerto. Un poco de spanglish, regateos, ... y una máscara de madera y café Jamaicano pasan a formar parte de nuestro equipaje.
Al entrar en el puerto, hay una cola de la que no se veía el fin para pasar la aduana, es como si los 3000 norteamericanos del Carnival hubieran quedado a la vez, y nuestro barco zarpaba en 10 min. Como buenos españoles, echamos mano de la picaresca y no fuimos metiendo uno a uno en la cola, en las mismas narices de la aduana. Y apresuradamente recorremos el largo trecho entre la terminal y el Holiday.
Una vez dentro, directos al Buffet a saciar nuestro apetito. El barco tardó en zarpar porque faltaba gente. Así que eso de que si no estas, ahí te quedas, no es del todo cierto.
Despues, a refrescarnos en al piscina y a echar un sueñecito antes de la fiesta Jamaicana de la noche.
Las camisas floreadas y los vestidos más coloridos, fueron sacados del armario para formar parte de esa noche de fiesta y música reagee. Antes la cena el el gran restaurante. Despues música, fiesta, juerga y cocteles en al cubierta Clipper.
Conclusiones:
No es que haya mucha distancia hasta las posibles excursiones, sino que las carreteras hacen que el tiempo a invertir sea mayor. Es muy fácil contratar las excursiones por libre, solo que si quieres introducirte bien en su cultura, necesitarás tener cierto control de inglés para charlar con el taxista.
Chechu es muy buena opción, es totalmente de fiar, se preocupa de que no se haga tarde, te introduce muy bien en la cultura Jamaicana y en castellano, que para mi fue fundamental. Hay opciones más baratas, pero yo pague lo pactado muy agusto. GRACIAS CHECHU Y MIKE!!!!!!
Yss Falls, para mi nos equivocamos en esta excursión. Me hubiera gustado otra opción en la que pudieramos conocer algo mejor su cultura, pero...nos dejamos llevar en un principio por algunos comentarios del foro y nos equivocamos.
El café Jamaicano es bueno y por lo menos aquí en Madrid es carííísimo, así que aprovecha.