La aventura es relativa, ya que la mayor parte de las veces, los cruceros hacen escala en puertos con unas buenas infraestructuras y facil acceso a la mayor parte de las atracciones. El viaje tiene un punto de aventura, y la improvisación siempre controlada, resulta siempre muy atractivo sobre todo porque cuando sales de casa buscar hacer cosas diferentes. Lo que siempre debe hacer cualquier viajero es informarse, sin caer una obsesión en la preparación, ni llevar a rajatabla una planificación intensa, sino dejar un tiempo libre para descubrir cosas "no previstas".
Es maravilloso perderse en calles sin explorar (teniendo un mapa en el bolsillo), no llevar billetes de vuelta al puerto, pero sabiendo los horarios, no llevar un sitio definido para comer sino dejarte tentar por lo que tu vista y ofalto te lleve. O sea, sentirte en libertad para que tus sentidos te lleven. La incognita tiene su encanto. Y eso se aplica a puntos de Europa en donde puedes permitirse un plan b en caso de algo salga mal. Todas y cada una de las escalas son tan fáciles de realizar con haber hecho un estudio previo que no necesitan a nadie. Solo tus pies, tu guía y tus ganas de ver las cosas.
Pero las cosas no son ni blancos ni negras. Hay destinos que por tiempo, dificultad de acceso, o simplemente por peligrosidad, interesa cuando más organizado mejor. En resumidas cuentas, ni con el barco, ni cambiando las excursiones del barco por agencias de excursiones (el mismo perro con diferente collar), Por libre, y con ayuda de las experiencias de otros viajeros, y para eso están los foros.