SEXTO DÍA: 25-07. LA SPEZIA
Hoy le teníamos muchas ganas a la salida que nos esperaba. Iba a ser toda una aventura, ya que hasta hoy, ninguna de las dos había tenido que coger transporte público para moverse por las escalas de un crucero, con el riesgo que ello implica (retrasos= pérdida del barco), y añadir el hecho de que íbamos a ir a PortoVenere, pues tiene más encanto aún si cabe, porque la gente hablaba maravillas de ese pueblito. ¿¿Y cuál sería nuestra opinión?? ¿Nos gustaría tanto? Lo sabréis enseguida, jiji.
Lo primero que hacemos al despertar, es abrir la cortina del camarote, asomarnos al balcón y observar el nuevo puerto que está a nuestros pies.

Y de paso miramos cómo está el tiempo, para saber si nos ponemos pantaloncito corto, largo, vestido, bikini……

aunque para esta salida el bikini era una obligación, ya que teníamos intención de bañarnos en la Gruta de Byron. Nos volvimos un poco locas dándole vueltas a ver de qué forma nos podíamos sacar unas fotos juntas bañándonos, porque claro….¿a quién le dejas la cámara estando en el agua, que luego arranca con la cámara y con todo? Bueno, pues lo dejamos a la suerte y ya se vería al llegar. Con suerte no habría nadie por allí y podríamos poner la cámara en automático, aunque en 12 segundos sólo no creo que de mucho tiempo a tirarse al agua y posar cual sirena, jajaja.
Pues eso, que nos asomamos al balcón, tan contentas porque por fin íbamos a ir a PortoVenere, era la escala que más nos apetecía conocer, y cuál es nuestra sorpresa al ver que estaba a punto de llover con ganas, y claro…. Si hay mal tiempo, ya los barquitos los cancelan, y nosotras íbamos a ir en uno hasta allí. Raquel decía que en Recepción igual tenían paraguas que nos podrían dejar, pero al menos yo no llevaba nada de ropa para la lluvia, y no podía arriesgarme a ponerme mala, porque si al volver del viaje seguía mala, ya iba a tener que faltar al trabajo, y tal como están las cosas…..no podía arriesgarme (ya falté año y medio, así que….tengo que tener mucho cuidado ahora). Además que aunque el barquito saliera, si ya hacía mal tiempo, se iba a mover de lo lindo, y yo en esos barquitos suelo marear, así que tampoco es que fuera a disfrutar del día.
Mientras nos vestíamos y decidíamos qué hacer, fuimos mirando cada vez con más ansias por el balcón, a ver si se despejaba un poco,
Aquí desayunando en el buffet, con el Anthem de fondo. La foto nos la hizo un chico alemán, que no sabíamos si pedírselo o no, porque sabiendo cómo son los alemanitos…. Que como los cojas en un mal momento te meten un grito que te mandan a la otra punta del barco (en este caso)…. Pero nos arriesgamos, y oye, qué bien se lo tomó, que hasta tenía miedo de que la foto saliera mal, jiiji. Como veis, debería estar cobrando por hacer tanta publicidad de MSC: polo, colgante para la tarjeta, mochila…
pero todo lo contrario….cada vez estaba más negro todo y ni se veía los barcos que antes veíamos allá a lo lejos, ya que la lluvia lo tapaba todo. Y cuando miro para el puerto, ya ni se veían los edificios que antes se veían tan cerquita. Madre mía, qué forma de llover. Y la de relámpagos que caían! Justo enfrente teníamos el Anthem of the Seas, un monstruo marino impresionante, y veía cómo parecía que los rayos caían encima del barco, uffff, pero no, estaban cayendo más allá, pero claro, visualmente parecía que caían encima, y era impactante. Por supuesto que algún que otro video grabé, ya que en donde yo vivo la lluvia es más que escasa, y no digamos ya una buena tormenta….ni recuerdo cuándo tuvimos la última.
Raquel me volvía a decir de ir igualmente a tierra, pero yo, que odio tener que cambiar los planes, y más unos tan chulos como el de hoy, me daba mucha rabia seguir en mis 13 y no ceder. Normalmente cedo para evitar que la otra persona esté mal, o incómoda, y para no discutir sobre todo con alguien que estaba viendo por primera vez, pero tenía que ser realista, tenía que pensar en el trabajo, que en pocos días ya comenzaría a currar, y sabiendo cómo están las cosas ahora mismo en mi empresa, no podía arriesgarme a ponerme mala. Por cuestiones de salud, mis defensas no son tan altas como quisiera, y me daba miedo ponerme mala y no curarme a tiempo para la vuelta. Entonces decidimos que iríamos a desayunar, daríamos unas vueltas por el barco, y si escampaba, pues bajábamos, y listo. Y si no, pues ya haríamos algo a bordo. ¡Con la cantidad de fotos que nos faltaban por hacer!
Desayunamos en el restaurante a la carta. Ahora que muchos habían bajado ya a tierra porque sus excursiones seguían en pie (quizás las de Florencia y Pisa, que están a hora y pico de camino, tendrían buen tiempo) disfrutamos de la paz y tranquilidad en el desayuno, sin tanta aglomeración de gente.
Terminamos de desayunar y pasamos de nuevo por el camarote a lavarnos los dientes (cuanto más caminemos, tanto mejor, que si no, tanto cocktail y tanto helado pasan factura). Luego decidimos ir a pasear por todo el barco, y luego yo grabaría algunas cubiertas que me quedaban aún por grabar.
Aunque no viene a cuento, os pongo un enlace al Youtube del video que hice desde nuestro balcón de los delfines que vi el día de Navegación

. Sí, oiréis que parece que me va a dar algo por la emoción, soy así de entusiasta con los animales, y más si son unos que no suelo ver…. Jeje.
Hicimos una parada técnica en el Bar Il Duomo, y a pesar de haber desayunado ya y tener la boca con el sabor de la pasta de dientes, Raquel tomó un café y yo un chocolate “caldo” (eso es caliente, ¿no?jeje) y cómo no, foto de rigor para la posteridad. De paso probé los croasants calentitos que tenían en el mostrador que estaba justo a mi lado, en la barra, que dentro de esa vitrina los mantenían calentitos, ya que la base donde estaban colocados,tenía unas rendijas que desprendían calor. Estaban muchísimo mejor que en el buffet, así que ya sabéis.
Situación exacta de la Vitrina de las Calorías,
Cuando nos dimos cuenta de que el tiempo no iba a mejorar,
fue un poco deprimente por una parte el tener que quedarnos a bordo, porque al ser otro puerto con gente embarcando y desembarcando, los de Animación estarían liados toda la mañana organizando todas esas salidas y entradas, por tanto, los que ya estábamos a bordo y sin salir, no teníamos mucho para hacer: ellos liados; la piscina, con la que estaba cayendo, imposible; las tiendas cerradas por estar en puerto (sólo abren mientras navegamos); el Teatro solo ofrece funciones nocturnas; no había música en directo en los bares a esas horas…. Así que no sabíamos qué hacer. Decidimos ir a la piscina, a ver si los jacuzzi estaban abiertos, y como tenían un techito, pues al menos podríamos darnos un baño. Eso sí, nos congelaríamos al quitarnos la ropa y luego al salir, pero es que otra cosa no se podía hacer…..

El caso es que aún teníamos el estómago muy lleno como para meternos en el agua y tan temprano, así que decidimos esperar, a pesar de que sí que estaban operativos. Y qué a gusto se hubiera estado ahora, sin nadie más…. Joer.
Yo por si acaso me llevé mi bloc de notas que me acompañó todo el viaje, para ir tomando algunos apuntes y no olvidar nada a la hora de hacer el diario. Buscamos una mesa que no estuviera mojada y resguardada de la lluvia y ahí nos sentamos un buen rato. Yo, cómo no, me puse a hacer fotos incluso sin moverme de la silla, y el resultado fue este:
Y fotos como ésta, de las gotas de lluvia cayendo, porque saqué como 60, jijiiji
. Y sólo paré porque dejó de llover, que sino hubiera gastado la batería así. ¡¡Me han encantado!! Quedaron muy chulas! Claro, yo que no estoy acostumbrada a la lluvia, ahora tener semejante reportaje de gotas en mi haber, pues ya veis…me llena mucho, jeje.
La verdad es que era de pena desperdiciar una escala así….el día que más ganas teníamos de salir, y ahí nos quedamos a bordo sin ninguna actividad que hacer ni nada. Me pedí un cocktail sin alcohol, a pesar de que estaba llena del desayuno, pero al menos para darle un poco de vida al camarero, que el pobre pasó varias veces por nuestra mesa a ver si queríamos algo (cuando normalmente hay que hacerles señales de humo para que vengan a atenderte), y ya me estaba dando pena (porque no habían sino 3 mesas más ocupadas). Y además que así iba amortizando el Todo Incluido, jejeje.
Recuerdo antes de empezar el crucero, que me dije que cada día probaría un helado diferente, tanto los de bola de toda la vida, como los de “palo”, es decir, tipo Frigo, Kalise y Nestlé. Pues al final de bola solo comí 2 días, y estaba realmente buenísimo, y un solo día comí un “pivot” de chocolate de la marca italiana. Madre mía…. Si llego a pedir más, entonces a saber cuántos kilos me hubiera traído de más…. Si ya así cogí 2 kilos, y eso que no parábamos de caminar…. Y ahí estaba pensando en los helados, pero es que a esa hora era impensable comer uno. Estaba haciendo algo de tiempo para ver si luego me entraba, jijiji

. Pero no. Al final no comí ninguno. Comer por comer, por mucho que esté incluido en el Allegrissimo, pues no es plan. Ah, por cierto, por si no lo dije antes, los helados de bola son los incluidos. Los otros tipo “Frigo” no. Lo que yo pedí fue el pivot de chocolate y me costó 2.88€ (había que pagar un % de más, y no me fijé si era por el famoso “Servicio” como en las bebidas, supongo que sí). Teniendo en cuenta que trabajo en uno de los supermercados más caros de la isla de Gran Canaria, ese precio se me hizo hasta familiar jijii.
Cuando me acabé el cocktail, le dije a Raquel que me iría a grabar algunas cubiertas que me faltaban, así que me preparé con mi mini-videocámara en mano, y comencé la ruta establecida. A parte de los videos, también saqué algunas fotos.
Bussines Center, el gran descubrimiento de última hora, ya que pasamos por delante cada día y cada noche y no teníamos ni idea de que estaba ahí, A PESAR DE QUE POR FUERA LO PONE BIEN CLARITO, ejejjeje. Cuando una va ciega, va ciega 100%.
¡¡Nuestro camarero en La Pérgola!! Melvin Orellana! El mejor! Si queréis tener al mejor camarero, pedid que os pongan en su zona, ¡¡os encantará!! Jamás le falta una sonrisa! Es encantador!
En un momento en que pasé por el camarote para algo, aproveché y saqué esta fotito:
Fui a grabar la cubierta 7, que es todo camarotes y donde se encuentra el Medical Centre en uno de los extremos (ahora no recuerdo si popa o proa), y a partir de ahí empecé a grabar. Me recorro uno de los pasillos, y cuando llego a cierto punto, veo que no me deja seguir. Volví por el pasillo de enfrente a ver si allí había algún acceso a la zona central del barco, pero nada. Me quedé muy mosqueada, aunque recordé entonces que había leído en algún lado que cierta zona del barco, a parte de las cubiertas inferiores, eran para la tripulación, pero no recordaba que fuera la 7, ahí en medio de los camarotes de los pasajeros…. Qué curioso. Luego caí en la cuenta de que en uno de los 4 bloques de ascensores no hay parada en la 7, pasa de la 6 a la 8. Y luego en otro bloque de ascensores porque no te lleva hasta la 11 que es casi la principal: buffet y piscina. Y justo ese bloque es el que nos “tocaba” a nosotras geográficamente, ya que nuestro camarote estaba a 3 pasos contados del ascensor. Si queríamos ir hasta la 11, teníamos que ir hasta el siguiente bloque y luego subir. ¡Cuánto disfruté con estos líos entre cubiertas y ascensores! Si vas con prisas claro que te toca la moral, pero como no solía ser el caso, pues genial, me lo paso pipa teniendo que dar más vueltas aún para llegar a un punto

. Qué le vamos a hacer, una que se contenta con nada….. jeje.
Cuando termino la grabación de lo que me faltaba (grabé la 7=camarotes y Medical Centre, la 11= cubierta exterior con la piscina, jacuzzis, buffet, Vitamin Bar, Gelattería, y la 12, que es donde está la Disco, el Salón de Lego, y luego está en la otra punta del barco la zona de deportes: mini golf y la cancha para jugar al volleyball o futbol, etc), pero me parece que no grabé esta última parte….uyyyyyy. Siempre me doy cuenta de estas cosas demasiado tarde…. Jejeje.
Vuelvo a la piscina en busca de Raquel, y proponemos darnos una vuelta por el Spa y el Gym, y una vez allí miramos la lista de masajes que ofrecen a bordo. Es una cantidad interminable, y como ya habíamos cogido un masaje unos días antes (en Ibiza), justo estaba allí en el mostrador el chico que me había atendido a mí, y como nos vio dudando, nos dice que si queríamos alguno, que tendríamos el 50% de descuento (ese día habían sacado la promoción de un 20% de descuento en un determinado tratamiento exfoliante). Pues nos decidimos a hacernos un tratamiento exfoliante completo, de cara y cuerpo, con masaje incluido, total 90 minutos. Y con el precio reducido nos salía a 95€. Pues reservamos para las 15:00 de la tarde, y así tendríamos tiempo de ir a comer sobre las 13:30, bajar la comida y tumbarnos a disfrutar de un placentero y maravilloso masaje-tratamiento, ahí como dos Reinas. Prueba de ello, aquí:
Qué pena que no se aprecien las pedazo vistas que había. Pero damos fe de ello

. Y qué gracia me hizo cuando nos fueron a hacer la primera foto, porque a Raquel no la habían tapado bien con la toalla y estaba como Dios la trajo al mundo, jajajajajaja

, y yo pensando: “Qué raro, ¿no se dan cuenta de eso?” (lo digo en plural porque estaban las dos balinesas masajistas juntas). Luego cuando una de ellas le dice a la que tenía la cámara que esperara, para taparla, nos empezamos a partir de risa, jajajaja, qué bueno.
Pues salimos de allí y nos fuimos a dar otra vueltita por el barco. Bajamos al Café San Marco, vimos los dulces que ofrecían hoy, no recuerdo si tomamos algo. Pero alguna botella de agua de 1L seguro que cayó, ya que siempre íbamos pidiendo para llevar al camarote y a las excursiones. Con el pack del Allegrissimo los tienes incluidos. Pero en cambio, si coges las botellas de agua (exactamente las mismas) del camarote, las que te ponen de cortesía, tienes que pagarlas. Menuda chorrada. Pues el 1er día tuvimos que cogerlas sí o sí porque no habíamos pedido ninguna en los bares, y lo que hicimos fue (¡chicas listas que somos!) a la mañana siguiente, cuando salimos a desayunar, poner el cartel de No Molestar, y así el cabinista no vería que usamos el agua, y al volver del desayuno traeríamos una nueva botella y daríamos el cambiazo, jiji.
Nos encontramos luego de nuevo en la piscina con María y Ascen, que estaban allí tomando algo, y nos sentamos un rato con ellas. Tenían contratada la excursión a la playa, pero evidentemente se canceló. Y ya luego tiramos para el buffet para comer para que no se nos juntara con la cita en el Spa, que sino haber quién está tumbada boca abajo con el estómago lleno….
Ya a la hora indicada, nos dirigimos al Aurea Spa en la cubierta 11. Nos sentamos unos minutos en el sillón que tienen de espera y en seguida nos atendieron. No hizo falta volver a rellenar el formulario de salud del primer día, se ve que lo han guardado. Nos llevaron a las 2 a la misma cabina, tal como habíamos acordado. ¡Genial! Así podríamos ir hablando. La verdad es que me decepcioné un poco cuando vi que no me iba a atender el mismo chico balinés, porque fue una pasada, pero bueno, sabía que cualquiera de las chicas también iba a conseguir relajarme al máximo. ¡¡Y tanto!! De nuevo estuve tan relajada que casi me duermo. De hecho hubo un momento en que me quedé pensando que dónde estaba, eso nunca me había pasado!! jajaja. Y hablar porque ni podía articular palabra. Incluso mi masajista me preguntó no sé qué cosa de mi problema de columna, que si me estaba haciendo una presión muy fuerte o si estaba bien, y yo ni sabía con quién hablaba ni me importaba….estaba tan a gusto que no quería saber nada del resto del mundo. Siempre que me dan un masaje intento dar algo de conversación, por si se aburren, pero me fue imposible. Qué maravilla. Qué relajación. Porque ya digo que era un tratamiento exfoliante y al final masaje, pero es que mientras te aplican el tratamiento, te tienen que masajear para que haga efecto. Hummmm ¡¡qué rico!! Aprovechamos que estábamos las dos juntas en la misma cabina para que nos hicieran una fotito, jiji. Qué pena que en la foto no se vieran las vistas que había desde ahí, salió con mucha claridad la zona de ventana, pero bueno…. Nosotras bien sabemos qué pedazo vistas había!! Y justo el Anthem of the Seas de frente!
Cuando terminaron de aplicar el exfoliante, tuvimos que ir a ducharnos para retirar los gránulos del tratamiento y luego poder realizar el masaje, y nos dijeron que nos tapáramos con la toalla que nos pusieron encima desde un principio, pero yo no sé de qué forma me la puse yo, que por lo visto no me estaba tapando bien, y me dice una de las masajistas balinesas que me tapara mejor por detrás (y se reía), y me di cuenta de que iba medio en cueros, jejejeje, iba tan atontada/relajada por el masaje que ni me enteraba de lo que hacía. Luego entendí por qué me lo hizo notar: porque íbamos a pasar por delante del ventanal que da al Gym, llenito de tíos sudorosos y que les podría dar un infarto al ver semejante belleza jajajajaja

. Nos llevaron al baño para mujeres que hay en un pasillo contiguo tras atravesar una habitación, pero sólo había una ducha, entonces para no tenerme esperando a que Raquel acabara, me propusieron ir a la ducha de la Sauna. Les dije que claro que sí, ¿para qué perder el tiempo esperando? Lo que nadie me explicó es que ese baño estaba en medio de varias salitas con puertas transparentes, y yo veía entrar y salir a varios pasajeros masculinos (por suerte también vi a una mujer), y el caso es que la ducha donde me llevaron, era como haciendo curva, me quedaba medio tapada por un muro (la ducha en sí tenía forma como de S) y viendo que por mucho que me metiera hasta el final de la ducha (de la S) los tipos podían verme, pues no sabía dónde meterme. ¿cómo se les ocurre proponerme de ducharme allí? Y encima la toalla limpia que me dieron para secarme la tenía colgada por fuera de ese muro en forma de S, y yo pensando: “¿Y ahora cómo la cojo? Pero si es que no paran de pasar tíos justo por delante de mí….” Uf, qué mal trago, pero no paraba de reírme con todo esto, como siempre me pasa. Yo me río de nada, y siempre imagino este tipo de situaciones como si salieran de una peli de risa, y más gracia me hace. Cuando empiezo a ducharme, bueno, una aventura también el ducharme…. ¡no había grifo! ¿y de dónde narices tenía que salir el agua? Bueno, salir saldría por los grifos que estaban colgando a diferentes alturas (porque encima es que no había uno y punto, no. Había 3 o 4), pero que no tenía ni idea de dónde tenía que apretar para que saliera el agua. Y tampoco podía salir del final de la S porque si no iban a verme en bolas….menudo show. Pues nada, me tapé con la toalla usada, que por supuesto dejé dentro de la ducha con esa intención (poder taparme), y me salgo un poco hacia fuera. Veo 4 redondeles plateados, 2 de ellos no pude leer bien qué ponía de lo gastados que estaban, y los otros 2 ponían HEAD (cabeza) y RAIN (lluvia).
Bueno, intuí que eso sería para abrir el agua….. ¿pero cuál de ellos era el del grifo inferior? Es que tengo un problemita, aparte de que uso lentillas y por tanto no es muy aconsejable bañarme con ellas, porque me empezaría a restregar los ojos y se me podrían salir, y es que tampoco puedo mojarme las cejas o se me borran, ya que son pintadas (se me cayeron hace un par de años con un tratamiento), y claro, si alguien me ve sin ellas y como Dios me trajo al mundo, medio barco se tiraría de cabeza al agua….jajajaja. Menudo dilema, pero yo con cada segundo que pasaba me doblaba más de la risa, no podía aguantar. Lo que haría sería apretar uno a uno los botones y ponerme desde fuera y tapada con la toalla a ver cuál era el que me vendría mejor. Aprieto el primero y genial, es el del grifo inferior, que no me mojaría la cabeza, así que me fío y entro a ducharme de una vez. Pero el agua se corta en dos segundos, asi que vuelta a “salir” y a apretar. Pero me equivoco y le doy al otro de arriba, y encima que ése sale fría para colmo de males. Pero menuda aventura con una simple ducha, ¿quién lo iba a decir? Raquel y las chicas balinesas tienen que estar desesperaditas viendo que no aparezco…. Pues nada, me tengo que quedar mojándome parte de la cara y la cabeza, y entre los nervios de si se me borrarían las cejas, lo fría que estaba y pendiente de si seguían pasando más tipos por allí, estaba que me doblaba de la risa, cualquiera que me oyera diría que no estaba en mis cabales. Bueno, al menos me reí de lo lindo…
Cuando por fin terminé de ducharme, no podía taparme con la toalla usada porque si no me volvía a llenar de pizcos del exfoliante. ¿Y cómo salgo ahora? Pues nada, salí rápido y si hubiera alguien, pues me daba lo mismo. No podía quedarme allí eternamente. Por suerte no había nadie en ese momento. Justo cuando ya me enrollé la toalla limpia, intenté ponerme las nuevas braguitas de usar y tirar que te dan para los masajes, cuando entra una pareja y se me queda mirando…. Joer, pero qué mala suerte, jajajaja, otra vez corriendo para dentro de la S a ponerme la braguita esa, y luego ya sí que salí dispuesta a encontrar la cabina donde me estarían esperando, que encima, esa era otra….. con las vueltas que me hicieron dar para llegar hasta ese baño, atravesando puertas y pasillos, a ver dónde era…. ¿tan grande es el Spa de un simple barco? Carallo….Pero eso es lo de menos. Y tanto, porque al abrir la puerta de esa zona, ya estaba la chica balinesa esperándome desesperada, jajajaja. Me vuelve a llevar al baño de antes, pensando que Raquel aun estaba allí y vuelve a salir. No sé para qué narices me dejó allí, si Raquel no estaba, la pobre ya llevaba media hora en la camilla esperando. Como no sabía qué hacer, y me vi con las braguitas usadas en la mano, pues me dispuse a tirarlas a la basura. Abro una puertita que vi allí en un mueblito, vi una cosa redonda tipo papelera con una bolsa, y lo tiro. Justo entonces entra la masajista. Le digo que tiré ahí eso, y me dice con una sonrisa que en realidad se tiraba en una papelera que estaba a tan solo unos pasos y bien a la vista, jejejeje. Qué torpe que soy. Tengo un don para ello. Bueno, y ahora sí que por fin me conduce a la cabina de antes y empiezan con el masaje y el tratamiento facial. Le comenté mi problemita con las cejas, para que lo supiera, y me pregunta que si podía borrarlas durante el tratamiento, ya que debía trabajar también esa zona, y le dije que sí, que ya llevaba un lápiz en el bolsito precisamente por si se me borraban. Pues casi que me voy de allí sin pintarlas, y cuando me veo en el espejo por casualidad, menudo susto me dí. No quiero ni imaginar cómo se quedarían ellas 3 al verme así, y nosotras tan tranquilas hablando cara a cara……uyyyyyyy. Sinceramente, no me acostumbro aun a verme sin ellas, es un golpe muy duro, y a parte que es horrible, pero bueno, el caso es que puedo contarlo, ¿no? Me quedé sin cejas pero tuvo que ser así para salvarme el pellejo.
Cuando acaban el masaje, empiezan a sacar un exfoliante de medio kilo, y me pregunta la chica que me atendió que si me interesaba. No supe qué contestarle….yo por gastar dinero que no sea, jajaja, y más si es un exfoliante, que me encanta usarlos. Pero luego sigue sacando cosas, y cuando me doy cuenta tengo ahí 5 productos sobre mi camilla. Me dice que si cojo varios productos por un importe superior al precio del tratamiento, éste me salía gratis. Claro, es todo un gancho para vender, pero mi forma de “consumista empedernida” de razonar es la siguiente: “Si voy a tener que pagar sí o sí 95€ por el tratamiento, y no me llevo ningún producto, pues eso no me lo quita nadie (el pagar 95€). En cambio, si pago ciertos productos que sé que utilizaré, y me salen unos 20€ más de lo que me hubiera costado el masaje y exfoliación, pues sí, me sale un poco más caro, pero me estoy llevando varios productos y en realidad solo estaría pagando por 1 de ellos y el masaje sería gratis” Así pues, opté por cogerlos. A ver, lógicamente esos productos (de otra marca) los consigo en tierra muchísimo más baratos, pero siguen siendo caros igual cuando son de Spa y demás, y de todas formas para mí son un gran recuerdo de mis cruceros. No es la primera vez que me traigo cositas así y luego estoy meses reviviendo esos momentos tan mágicos

. Y Raquel también se llevó lo que le ofrecieron. Además no te vendían cualquier cosa por vender y a lo loco, a ella le dieron una serie de productos específicos para su piel y sus “problemas”, y a mí otros también diferentes. Luego nos siguieron ofertando algo más: Si queríamos, podíamos pagar tanto el tratamiento como los productos, y tendríamos otro tratamiento o masaje gratis al día siguiente, pero ya dijimos que sería demasiado dinero y a parte que tampoco nos quedaba ya mucho tiempo a bordo. Si es que tampoco es que nos sobre el dinero, sólo que quisimos darnos un caprichito a falta de perdernos la salida a PortoVenere.
Salimos de allí renovadas, como en una nube, yo aún riéndome por dentro por el tema de la ducha, con la piel brillante y cubierta con una fina capa de aceite para masaje, extra suave, y nos fuimos derechas a la piscina, a lucirnos un poco, jeje. Bueno, en realidad se lució ella, porque yo la verdad es que no quería estar mojándome de nuevo tal y como estaba, recién duchadita y con mi aceitito, y me quedé sentada a la sombrita tomando otro cocktail mientras ella se pegaba un largo baño en la piscina. Qué gustazo. Y Raquel me decía después de unos días que aún le duraba la piel así de suave y tersa, si es que un buen exfoliante es lo que tiene!! Te deja radiante!
Enseguida comenzó alguno de tantos juegos que organizaban los de Animación por las tardes en la piscina, y nos reímos un buen rato con sus payasadas, y con la gran participación de los pasajeros que también te ríes un rato con ellos. Suerte que siempre hay alguien que no se corta, porque si todos fueran como nosotras, menudo aburrimiento jejejeje. ¡E Ismael me decía que trabajara a bordo como Animadora! Jajajajaja. Tendría que hacer como Kudrapali, el hindú de Big Bang, beber alcohol para soltarme, y entonces sí que animaría a un muerto, pero como no bebo…..está complicado jeje.
Cuando ya se acercaba la noche, bajamos al camarote para prepararnos para la cena. ¿Qué tocaría hoy de vestimenta? Ta ta ta cháaaaan!!
¡¡FLOWER POWER PARTY!!!
O lo que es lo mismo: Paz y Amor, y ambiente de los años 60, 70 y 80. Desde antes del embarque sabíamos que teníamos esta fiesta, pero no llevamos nada en especial para ello para no tener mucho peso de equipaje, queríamos ir ligeritas. Nos pondríamos cualquier cosa. Yo a lo sumo me pondría un vestido floreado que compré para una boda en plena primavera al aire libre, y con eso me quedaría tan a gusto. Y al final fue lo que me puse (menos mal, algo que planeo y lo cumplo :-P ). Y luego hablando con María y Ascen, dijeron de ponerse flores en la cabeza para ir más metidas en el papel, y recordé que había llevado casualmente 3 diademas de flores que había comprado en 2014 por eBay. Y las llevé por si acaso, para hacernos Raquel y yo alguna foto en las excursiones, porque ni se me había ocurrido de usarlas en esta fiesta. Y al final fue lo que nos pusimos María, Raquel y yo. A Raquel le quedaba que ni pintado, entre la carita que tiene, los ojos azules y la diadema de flores malva y blanco, con el vestido floreado impresionante que compró en Salerno, fue espectacular, parecía un hada, jajajajaja.
Cuando estuvimos preparadas, María y Ascen se pasaron por nuestro camarote para darles la diadema a María, y ya de allí salimos las 4 pitando para arriba a la cubierta 11 para ver la salida del barco. Yo quería llegar a tiempo para empezar a grabar antes de que pitara, que me gusta mucho ese momento, pero no recordaba que había que ir andando hasta el centro del barco para dar con los ascensores que suben a la 11 y superiores. Al final, esta salida no la vimos, porque estuvimos esperando más de 30 minutos y nada. Y no nos queríamos perder el teatro que empezaba a las 20:00, así que Ascen se quedó arriba para verlo partir y nosotras bajamos al Teatro.
Me hizo gracia cuando salimos a cubierta, que es donde más gente había en ese momento, porque todos se nos quedaban mirando como si saliéramos de un cuadro: las 4 con vestidos de flores, tan monas y primaverales…. A decir verdad, poco íbamos relacionadas con el tema de los años 70-80, que era en plan hippy. Nosotras fuimos simplemente floreadas, y tan a gusto que nos quedamos. Pues ya digo, todo el mundo giraba la cabeza al vernos llegar, y nos llamó la atención que nadie más iba arreglado para la ocasión. O bien no se habían preparado aún, o bien pasaban de ello, o bien ni se habían enterado…
Según salimos del Teatro La Fenice, ponemos rumbo a La Pérgola, como cada noche. Esperamos en la entrada a que nos conduzcan a la que será nuestra mesa, aunque eso es algo que no entiendo….las primeras noches nos elegían ellos una mesa, pero ya luego fue como quien deja a las cabritas por el monte a su aire, y por tanto nos dirigíamos a una mesa con vistas al mar. Ya en la mesa, me fijé en la ropa de las mujeres principalmente. Apenas dos o tres iban floreadas….. qué aburrida que es la gente, y luego se quejan cuando los de Animación no son como ellos esperaban. ¡Pero si no participan en nada! Cierto que yo no participo bailando, ni en concursos, ni en juegos…porque para eso sí me da corte, pero al menos contribuyo en crear un poco de ambiente, y si sugieren noche de Flower Power, pues ahí que voy yo de Flower Power. Pero bueno, tiene que haber de todo….
Ya cuando cenamos, nos fuimos al bar de Il Duomo en la cubierta 5, ya que es donde cada noche hacían alguna fiesta (o bien en la Disco Starlight). Y allí María, Ascen y Raquel no pararon de bailar en casi toda la noche. Yo hice de fotógrafa profesional y las inmortalicé para que ahora perdure esa noche y otras en nuestros recuerdos…. Jijiji.
¡¡Las más alegres y dicharacheras de todo el Armonia!!

Qué fiesta tenían!! Ya quisiera ver yo a mi madre así!!! Y que gracias a María, Raquel se animó a bailar y a perder un poco la vergüenza! Porque si espera a que yo la saque….. qué pena, de verdad. Me prometo que algún día lograré perder la vergüenza y saldré a bailar, al menos en un crucero donde nadie me conoce….
La verdad es que el barco estaba llenito de tipos tan guapos como éste italiano, encargado de enseñarnos clases de baile. Qué pena que no me guste bailar….sino no me perdía una clase, jajajajaja.
Y en un momento en que pasé por el Café San Marco, encontré al Director de Crucero y al mismísimo Capitán, ahí de copitas…. Eso es estrés y lo demás tonterías. Prueba de ello:
De vuelta al bar Il Duomo, hubo un momento en el que se nos acercó Ismael, uno de los españoles de Animación, para sacarnos a bailar, pero nos pusimos a hablar sobre el trabajo a bordo y otros temas que nos interesaban a las dos, y fue cuando me confirmó que en un crucero no se libra nunca. Y nunca es nunca. Dijo que solo en Ibiza tenían medio día libre, ¡¡¡medio díaaaa!!! Y que eso era un lujazo, porque en realidad siempre están haciendo algo, ya sea por la mañana, a medio día, como por la tarde y noche. Por Dios, qué estrés…. Yo no podría aguantar eso…. ¿cómo iba a estar 6 meses que dure un contrato sin descansar un día? Es que ni ganando una fortuna podría motivarme…. Porque no es por falta de ganas, sino que mi salud no es la de antes y me costaría horrores aguantar tanto esfuerzo. Pero aún así quiero probar si se me da la oportunidad. Siempre puedo echarme para atrás, y a lo mejor resulta que me gusta tanto el trabajo y la vida a bordo, que lo podría llevar bien.
Le comenté que tenía intención de trabajar aunque fuera limpiando, ya que no tengo estudios para optar por otro puesto, y me dijo que ese trabajo era muy muy duro, porque el horario es malísimo, que mejor me fuera a Animación, que aunque son muchas horas, no es tan sacrificado, pero ¿A dónde voy yo de Animadora cuando no soy capaz de salir a bailar? Jajajaja. Aunque había un chico, del Salvador, que apenas bailaba, me recordaba mucho a mí, pero por eso mismo no sería capaz de trabajar en ese puesto. Prefiero limpiar, porque sino lo que consigo es que la gente entre en depresión….
Aproveché que Ismael estaba ahí y le pregunté que si podía dejarle unas camisetas que compramos con el dibujo del Armonia, para que nos las firmaran todo el equipo de Animacion. Le gustó la idea y me dijo que se la dejáramos a cualquiera de Animacion al dia siguiente en la Piscina o donde los viéramos. ¡Ole! Menudo recuerdo personalizado nos íbamos a llevar!
Según iba avanzando la noche, organizaron un baile de pasajeras con los oficiales del barco. Fue muy bonito, y si yo me atreviera, hubiera ido a bailar encantada. Pero no soy así, así que me conformé al ver a R bailando con uno de ellos. Y este baile era a su vez un concurso, donde cada pasajera rellenaba un papelito con sus datos, y cada oficial firmaba por detrás del papel (no sabemos para qué), y luego se sacaban al azar varias papeletas, y cuál fue nuestra sorpresa cuando vemos que no son capaces de nombrar a la última ganadora,no sabían pronunciarlo, y por fin cuando intentan decir el nombre, dicen algo así como “Raqüel”, ¡nos quedamos de piedra! enseguida se levanta ella y va como una flecha al centro de la pista, a ver qué le había tocado. ¡Pues se llevaba el lote completo de productos de MSC!! Una toalla, una mochila, una maqueta metálica del barco MSC Divina, una gorra y varias cosas más que ahora no recuerdo. No nos lo podíamos creer!! Qué pasada!! Pero ahora se le presentaba un nuevo y gran problema….. ¿cómo guardar todo eso, si ya la maleta estaba hecha y no había espacio ni para un alfiler? Ufffff. Fue muy bonito ganar todo eso, pero los nervios que cogimos al pensar que no iba a caber nada…….
Antes de volver al camarote, nos hicimos una pequeña sesión de fotos en la cubierta 5, entre Recepción y el Salon que no sé cómo se llama, el que está al lado de Recepción y que evidentemente a esas horas no había un alma, y así pude ser yo misma haciendo el tonto un poco.
Ahí dos rezagados de Animación que iban ya para sus camarotes

, a descansar unas pocas horas antes de comenzar un nuevo día lleno de actividades.
Volvimos al camarote, que ya era algo tarde, yo estaba molida, y R intentó guardar las cosas en el equipaje, a ver si le entraban. Y sí, la mayoría entró, pero el problema fue con la maqueta del MSC Divina, que además ya ella tenía en casa, porque es el gemelo del MSC Fantasia y ese ya lo había comprado cuando hizo ese crucero en 2010. ¡¡Vaya marrón!!
Una vez en el camarote, me puse a volver a intentar colocar la bandera española que había comprado en los chinos exclusivamente para colocar en nuestro balconcito, y asi poder distinguirlo desde tierra firme. Jiijiji. Ya lo intenté sin éxito toda la semana, pero no quería irme sin ver mi balcón con nuestros colores rojo y amarillo, así que volví a intentarlo, y esta vez di con una buena solución. Si es que soy una máquina!! Jejeje. Tuve que colocarla en el respaldo de las sillas (que les di la vuelta precisamente para que la parte mas alta quedara de cara al mar) y pasé unos imperdibles por ambos lados del respaldo para sujetarla bien. Y como hacía tanto viento, tuve que pillar con la mesita la parte de debajo de la bandera para evitar que saliera volando. ¡¡Qué rabia no haber pensado esto antes!! *Bueno, quiero aclarar que esto pasó realmente la noche de ayer, no fue hoy, porque si vemos las fotos, la bandera ya está colocada. Perdonen mi confusión…. Gracias a las fotos que son unas chivatas!!
Y hasta aquí, fin de esta Etapa en La Spezia!! Y adiós PortoVenere!! Por suerte Raquel aun podrá visitarlo cuando vuelva aquí en un mes con el Allure!!! Qué envidiaaaaaa!!!